La borrasca Ingrid desata su furia en Málaga con récords de lluvia

Las precipitaciones superan los 50 litros en la Serranía de Ronda y los embalses alcanzan el 60% de capacidad. El temporal continúa.

La provincia de Málaga vive una nueva jornada de intenso temporal meteorológico con la llegada de la borrasca Ingrid, un sistema de bajas presiones que se suma a la serie de fenómenos adversos que han caracterizado este invierno excepcionalmente húmedo y frío en la Costa del Sol. Desde la tarde del miércoles, los efectos se han dejado notar con especial virulencia en zonas del interior, donde las precipitaciones han alcanzado valores realmente significativos.

El fenómeno meteorológico ha traído consigo una doble manifestación: por un lado, rachas de viento superiores a los 60 km/h que han azotado la costa y el Valle del Guadalhorce; por el otro, lluvias torrenciales que superan los 50 litros por metro cuadrado en puntos concretos de la Serranía de Ronda. Esta combinación ha generado una situación de alerta entre la población y los servicios de emergencia, aunque sin incidentes graves reportados hasta el momento.

Viento intenso y fenómeno del terral

Uno de los aspectos más destacados de este temporal ha sido la intensidad de los vientos. El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol registró una racha máxima de 65 km/h en las primeras horas de la mañana del jueves, concretamente a las 5:00 horas. Este dato, proporcionado por la estación meteorológica del Centro de Aemet en el aeródromo, confirma la fuerza del poniente-noroeste que ha soplado con insistencia desde el miércoles.

El divulgador meteorológico José Luis Escudero ha explicado que este viento ha adoptado el carácter de terral de invierno en aquellas zonas donde la orografía lo permite, creando efectos locales de notable intensidad. El Valle del Guadalhorce y la línea costera han experimentado este fenómeno con diferente intensidad según su exposición geográfica, lo que ha generado patrones de precipitación desiguales en territorios próximos.

Récords de precipitación en la Serranía

Sin duda, el episodio más destacado en cuanto a lluvias se ha producido en la localidad de Alpandeire, situada en lo más alto de la Serranía de Ronda. El pluviómetro oficial de Aemet en este municipio registró un acumulado de 51,6 litros por metro cuadrado durante la tarde y noche del miércoles, cifra que representa el máximo provincial de esta primera fase del temporal.

Este registro contrasta notablemente con lo ocurrido en la capital, donde apenas se registraron chubascos débiles y dispersos, evidenciando la marcada variabilidad espacial que caracteriza a estos fenómenos en terreno malagueño. La orografía actúa como un verdadero escultor de los patrones pluviométricos, concentrando las precipitaciones en las zonas montañosas y dejando prácticamente secas las áreas costeras.

Distribución territorial de las lluvias

La red de pluviómetros de Hidrosur ha permitido trazar un mapa detallado de las afectaciones. Los datos revelan una concentración de las precipitaciones en el interior occidental de la provincia, con registros destacados como los casi 31 litros por metro cuadrado en Los Reales de Sierra Bermeja, los 27 litros en Cortes de la Frontera o los 26,5 litros en Ojén.

La lista de municipios afectados continúa con el río Guadiaro (25 l/m2), Pujerra (18 l/m2), la depuradora de Marbella (15,5 l/m2), Torrox (14 l/m2), el embalse de La Concepción (13 l/m2) y la Sierra de Mijas (11 l/m2). Estos valores, aunque inferiores al récord de Alpandeire, resultan más que significativos para el recurso hídrico provincial.

Las redes de medición privadas, agrupadas en plataformas como Acamet o Wunderground, corroboran estos registros y aportan datos adicionales. Según la recopilación realizada por Escudero, localidades como Algatocin han alcanzado los 33 litros por metro cuadrado, mientras que Estepona y Gaucín han registrado 29 litros. Frigiliana (28,5 litros), La Cala de Mijas (28 litros) y Nerja (22 litros) completan el panorama de un temporal que ha dejado su huella en toda la geografía provincial.

Impacto en los embalses y gestión hídrica

La mejor noticia de este episodio meteorológico radica en su incidencia sobre las reservas de agua de Málaga. Los embalses provinciales acumulan actualmente más de 355 hectómetros cúbicos, lo que representa aproximadamente el 60% de su capacidad total. Esta cifra supone un notable incremento respecto a los niveles críticos registrados en años anteriores.

Un caso paradigmático es el de la presa de La Concepción, situada en el corazón de la Costa del Sol. Esta infraestructura ha vuelto a superar los 48 hectómetros cúbicos en estos meses invernales, alcanzando el 81,6% de su capacidad con 47 hectómetros cúbicos almacenados. Esta situación, paradójicamente positiva, ha obligado a los gestores a abrir las compuertas para desembalsar y evitar problemas de seguridad.

Este hecho pone de manifiesto una de las grandes contradicciones de la provincia: la alternancia entre periodos prolongados de sequía y momentos en los que la capacidad de almacenamiento resulta insuficiente para gestionar la abundancia de agua. La Concepción, concebida como garantía hídrica para la Costa del Sol, se ve en la necesidad de verter agua en pleno invierno, una situación que genera debate sobre la necesidad de nuevas infraestructuras de captación.

Beneficios para el sector agrícola

Más allá de los embalses, las precipitaciones de la borrasca Ingrid reportan beneficios directos al campo malagueño. Los cultivos de la Serranía, especialmente olivar y viñedo, reciben una hidratación profunda que garantiza su desarrollo durante las próximas semanas. Los regantes de la zona del Guadalhorce ven con optimismo cómo se recargan los acuíferos subterráneos, fundamentales para la agricultura de la zona.

Los ganaderos también celebran estas lluvias, que aseguran el pasto para el ganado en los meses venideros. En definitiva, se trata de un impulso económico indirecto para uno de los sectores tradicionales más importantes de la provincia, que había sufrido las consecuencias de años de escasez hídrica.

Perspectivas meteorológicas

El aspecto más relevante de esta situación es que no se trata de un episodio aislado. Los modelos meteorológicos anticipan la continuidad de las precipitaciones durante las próximas horas, con nuevos chubascos que podrían reforzar los acumulados ya registrados. La borrasca Ingrid mantendrá su influencia hasta el fin de semana, con intervalos de calma que alternarán con nuevas bandas de lluvia.

Los servicios de predicción de Aemet mantienen el aviso amarillo para zonas del interior por lluvias y viento, recomendando la precaución en carreteras secundarias y zonas montañosas. La evolución del temporal se seguirá de cerca, especialmente en aquellos municipios que ya han superado los umbrales de precaución.

Conclusiones

La borrasca Ingrid ha demostrado una vez más la capacidad de adaptación de Málaga a los fenómenos meteorológicos extremos. Mientras el interior recibe lluvias generosas que superan los 50 litros por metro cuadrado, la costa experimenta vientos intensos pero precipitaciones moderadas. Esta dualidad refleja la complejidad climática de una provincia donde la montaña y el mar definen patrones muy locales.

El balance es positivo: los embalses ganan capacidad, el campo recibe agua necesaria y los sistemas de alerta funcionan correctamente. La única sombra la proyecta la necesidad de mejorar la gestión hídrica en épocas de abundancia, para no desaprovechar un recurso tan valioso en una región propensa a la sequía.

Los ciudadanos deben mantenerse atentos a las actualizaciones meteorológicas y extremar las precauciones en desplazamientos por zonas afectadas. La borrasca Ingrid, lejos de ser un simple aviso, se presenta como una oportunidad para reflexionar sobre la sostenibilidad hídrica de Málaga en el contexto del cambio climático.

Referencias