El temporal mediterráneo que ha azotado recientemente el país da paso a un nuevo sistema atlántico mucho más dinámico y frío. La borrasca Ingrid, que se está configurando sobre el océano Atlántico, protagonizará un episodio meteorológico de notable intensidad que afectará a la Península Ibérica entre el viernes 23 y el domingo 25 de enero, según los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Cronología y evolución del fenómeno
El escenario comienza a configurarse este jueves con la llegada de un primer frente asociado a Ingrid, que penetrará por el oeste peninsular a partir del mediodía. Este sistema frontal recorrerá progresivamente toda la vertiente atlántica, descargando precipitaciones de mayor intensidad en regiones como Galicia, Extremadura y el oeste andaluz.
Lo que hace especialmente significativo a este evento es el proceso de ciclogénesis explosiva que experimentará la borrasca. Este fenómeno, favorecido por un chorro polar muy intenso que circula más meridionalmente de lo habitual, provocará una rápida profundización del sistema de bajas presiones a medida que se desplaza hacia las islas británicas. Como consecuencia, una masa de aire polar marítimo invadirá el territorio peninsular, generando un marcado descenso térmico.
Impacto en las temperaturas
El descenso de las temperaturas será uno de los aspectos más destacados de este episodio. En las capas medias y bajas de la atmósfera se registrarán valores de hasta -3 ºC durante el viernes, temperaturas que ganarán extensión territorial con el paso de las horas. Este acusado desplome térmico, resultado del establecimiento de un pasillo de vientos del noroeste entre la borrasca y el anticiclón de las Azores, creará un ambiente plenamente invernal para gran parte del territorio durante el fin de semana.
Zonas afectadas y precipitaciones
La vertiente atlántica será la más castigada por las precipitaciones. Galicia, Castilla y León, Extremadura y Andalucía atlántica recibirán las mayores aportaciones hídricas, con lluvias que en muchos momentos adoptarán carácter de chubasco, presentando intensidades elevadas y distribución irregular. La llegada de líneas de inestabilidad en el interior de la masa de aire frío se reforzará al contacto con el territorio, manteniendo la inestabilidad incluso en zonas del interior.
La nieve en cotas inusualmente bajas
Quizás el aspecto más llamativo de este temporal sea la cota de nieve notablemente baja. Durante el viernes, esta descenderá progresivamente: en el noroeste comenzará en torno a los 700 metros para finalizar el día en los 500 metros. En la meseta central, la cota caerá rápidamente hasta los 700 metros por la tarde, mientras que en el sur se situará en torno a los 900 metros.
De forma puntual y especialmente intensa en el cuadrante noroccidental, la nieve podría hacer acto de presencia por debajo de los 400 metros durante los chubascos más violentos, principalmente en el interior gallego y la meseta Norte. La situación evolucionará hacia el sábado, cuando la cota de nieve se desplomaría aún más, haciendo posible la nevada en numerosas capitales de provincia del interior durante la madrugada.
Temporal marítimo y viento
Además del componente pluviométrico y nevoso, la borrasca Ingrid generará un fuerte temporal marítimo en las costas atlánticas y cantábricas. Los vientos del noroeste soplarán con intensidad, contribuyendo al notable descenso térmico y al riesgo de fenómenos costeros adversos. La combinación de viento fuerte, oleaje importante y precipitaciones intensas creará una situación de riesgo en zonas litorales.
Pronóstico para el fin de semana
El episodio mantendrá su intensidad durante el sábado, con la cota de nieve en niveles muy bajos y la posibilidad de precipitaciones en forma de nieve en muchas zonas del interior peninsular. El domingo 25 de enero marcará el final gradual del evento, aunque las condiciones invernales persistirán en buena parte del territorio.
La AEMET ha emitido avisos especiales para este periodo, destacando la alta probabilidad de que se cumplan los escenarios previstos y señalando la especial incidencia en el cuadrante noroccidental peninsular. La población de las zonas afectadas debe estar preparada para condiciones meteorológicas adversas, especialmente en carreteras de montaña y zonas costeras.
Recomendaciones y precauciones
Ante este escenario, es fundamental extremar las precauciones durante los desplazamientos, especialmente en carreteras que atraviesen zonas de montaña donde la nieve pueda acumularse. Los conductores deben informarse del estado de las vías y equipar sus vehículos con cadenas o neumáticos de invierno.
En las zonas costeras, conviene evitar paseos marítimos durante las horas de mayor intensidad del temporal y seguir las recomendaciones de las autoridades locales. La población en general debe estar atenta a las actualizaciones meteorológicas, ya que las condiciones pueden evolucionar rápidamente.
La borrasca Ingrid representa un cambio de patrón meteorológico claro, abandonando la influencia del Mediterráneo para abrir la puerta a un régimen atlántico más frío y dinámico, típico de las situaciones invernales más intensas que afectan a la Península Ibérica.