Córdoba en alerta naranja: vientos de 100 km/h y lluvias torrenciales

La borrasca Kristin azota la provincia con rachas huracanadas y acumulaciones de agua superiores a los 60 litros por metro cuadrado, activando el nivel 1 de emergencia

La provincia de Córdoba vive momentos de extrema tensión meteorológica tras la llegada de la borrasca Kristin, un sistema de bajas presiones que ha desencadenado una situación de alerta naranja en buena parte de su territorio. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se han cumplido con creces, registrando vientos de más de 100 kilómetros por hora y acumulaciones de agua que superan los 60 litros por metro cuadrado en apenas 24 horas.

Este fenómeno atmosférico se suma a la serie de borrascas que han azotado la península ibérica en los últimos días, precedido por los sistemas Ingrid y Joseph que ya dejaron sus consecuencias en Andalucía. Kristin se presenta como el más intenso para la zona centro-sur de España, con una configuración sinóptica particularmente desfavorable para la provincia de Córdoba.

La Campiña cordobesa, donde se ubica la capital, se encuentra bajo aviso naranja por fenómenos costeros y vientos muy fuertes. Los datos recogidos confirman rachas que han alcanzado los 110 kilómetros por hora en zonas expuestas, provocando caída de árboles, ramas y diversos objetos que han generado numerosas incidencias en la vía pública. La circulación rodada se ha visto notablemente afectada, con recomendaciones expresas de extremar la precaución.

Paralelamente, la Subbética cordobesa afronta una doble amenaza: los intensos vientos se combinan con precipitaciones extremas que pueden alcanzar los 20 litros por metro cuadrado en una sola hora. Este tipo de lluvia torrencial genera un riesgo significativo de inundaciones súbitas y desbordamientos de cauces secundarios. Los acumulados diarios previstos superan los 40 litros por metro cuadrado, cifras que ponen en jaque la capacidad de drenaje de muchas localidades.

En el norte de la provincia, específicamente en la comarca de Sierra de Pedroches, el aviso se mantiene en nivel amarillo, con vientos que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora. Aunque menos intenso, este régimen de vientos fuertes continúa representando un peligro para actividades al aire libre e infraestructuras vulnerables.

Los registros pluviométricos de las últimas horas resultan especialmente preocupantes. Entre las precipitaciones de la madrugada del miércoles y las acumuladas durante la jornada del martes, varios puntos de la provincia han superado ampliamente los umbrales críticos. El embalse de Guadanuño encabeza la lista con 60,8 litros por metro cuadrado, seguido de Cardeña con 55,4 litros. Otros municipios como Espiel (44,8 litros), Doña Mencía (42,9 litros) y Priego de Córdoba (38,8 litros) también han registrado cantidades extraordinarias.

En la estación oficial de la Aemet ubicada en el aeropuerto de Córdoba, los pluviómetros han marcado 27 litros en el mismo período, evidenciando la variabilidad espacial de este evento pero confirmando la generalizada afectación provincial.

Ante esta situación excepcional, el Ayuntamiento de Córdoba ha activado el nivel 1 del Plan Municipal de Emergencias y ha constituido el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal). Esta medida permite la movilización de recursos humanos y materiales adicionales, así como la coordinación interdepartamental para dar respuesta rápida a las incidencias. Los servicios de limpieza, mantenimiento y emergencias permanecen en estado de alerta máxima.

La situación del río Guadalquivir al paso por la capital constituye otro foco de preocupación. A las 07:40 horas del miércoles, el caudal registraba una lámina de agua de 1,81 metros, situación que ubica el sistema en nivel amarillo, a escasos centímetros de saltar al naranja. Los técnicos municipales mantienen un seguimiento continuo de su evolución, ya que las precipitaciones previstas durante el resto de la jornada podrían provocar un incremento significativo del caudal.

En el ámbito provincial, la localidad de Palma del Río también ha activado su Plan de Emergencias Municipal, con especial atención a los cauces y arroyos que discurren por su término municipal. El consistorio ha establecido reuniones de seguimiento periódicas para evaluar el impacto de la borrasca.

El contexto regional amplía la gravedad de la situación. La Junta de Andalucía ha elevado el nivel de emergencia en toda la comunidad autónoma tras registrar más de 300 incidencias en las últimas horas. El balance más trágico se ha producido en Málaga, donde una persona ha perdido la vida como consecuencia de los efectos del temporal. El consejero de Presidencia, Antonio Sanz, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que limite al máximo los desplazamientos innecesarios y siga en todo momento las instrucciones del teléfono de emergencias 112.

El pronóstico de la Aemet para las próximas horas no ofrece un respiro inmediato. Para hoy miércoles se espera un cielo muy nuboso o completamente cubierto, con precipitaciones moderadas pero generalizadas, que localmente podrán ser fuertes y persistentes, especialmente en zonas de sierra. Las temperaturas se mantendrán estables en valores mínimos, con ligeros ascensos en las máximas, registrándose en Córdoba capital entre 8º y 18º grados, mientras que en Lucena oscilarán entre 7º y 17º grados.

El régimen de vientos continuará siendo moderado a fuerte de componente oeste, con rachas muy fuertes generalizadas que podrán superar localmente los 90 kilómetros por hora en zonas elevadas o expuestas. Esta situación se prolongará al menos hasta la tarde del miércoles, cuando se espera una gradual mejora desde el oeste.

Las recomendaciones a la población son claras: evitar salir de casa si no es estrictamente necesario, alejarse de zonas arborizadas que puedan presentar caída de árboles o ramas, no estacionar vehículos bajo arbolado o próximos a edificios con fachadas deterioradas, y extremar la precaución en la conducción, reduciendo la velocidad y manteniendo distancias de seguridad aumentadas.

Para aquellos que residen en zonas próximas a cauces fluviales o arroyos, se recomienda mantenerse informados a través de los canales oficiales y preparar un plan de evacuación preventivo en caso de que las autoridades lo ordenen. Es fundamental tener a mano una maleta de emergencia con documentación importante, linternas, alimentos no perecederos y agua potable.

La redundancia en los sistemas de comunicación es esencial durante estos eventos. Además del 112, los ciudadanos pueden informarse a través de la web de la Aemet, la app de la Junta de Andalucía y los perfiles oficiales en redes sociales de Protección Civil y los ayuntamientos. La información verificada salva vidas y evita la propagación de bulos que generan alarma innecesaria.

Desde el punto de vista meteorológico, este tren de borrascas es consecuencia de una configuración de gran escala en la atmósfera que favorece la formación y desplazamiento de sistemas de bajas presiones desde el Atlántico hacia la península. La temperatura del mar ligeramente por encima de lo normal en esta época y la presencia de corrientes en chorro particularmente activas han creado un escenario propicio para la intensificación de estos fenómenos.

Los modelos de predicción indican que, tras el paso de Kristin, se espera una tregua temporal el jueves, aunque con cielos nubosos y chubascos débiles ocasionales. No obstante, la inestabilidad atmosférica persistirá durante los próximos días, con la posibilidad de nuevas borrascas que podrían afectar al territorio andaluz la próxima semana.

La adaptación al cambio climático se revela como un elemento crucial en la gestión de estos eventos extremos. La frecuencia e intensidad de las borrascas están aumentando, según los estudios del IPCC, lo que obliga a revisar y actualizar los planes de emergencia y a invertir en infraestructuras más resilientes.

Mientras tanto, los servicios de emergencia continúan trabajando sin descanso para garantizar la seguridad de la ciudadanía. La coordinación entre administraciones ha demostrado ser eficaz, aunque la magnitud del evento pone a prueba los límites de los sistemas de respuesta. La solidaridad vecinal y la responsabilidad individual son los complementos indispensables para superar con éxito esta situación adversa.

La población de Córdoba demuestra una vez más su capacidad de resistencia ante las adversidades meteorológicas. La experiencia acumulada en episodios anteriores ha permitido una respuesta más rápida y eficiente, aunque la naturaleza impredecible de estos fenómenos siempre deja un margen de incertidumbre.

En las próximas horas, la atención se centrará en el seguimiento del río Guadalquivir y en la evaluación de daños una vez que el temporal remita. Los peritos municipales ya trabajan en el inventario preliminar de infraestructuras afectadas, mientras que los servicios sociales se activan para atender a las personas más vulnerables.

La lección principal de este evento radica en la importancia de la prevención y la preparación. Los sistemas de alerta temprana han funcionado correctamente, las administraciones han respondido con celeridad y la ciudadanía ha acatado las recomendaciones. Este modelo de gestión integral es el que debe perfeccionarse para futuros episodios, inevitablemente más frecuentes en el contexto del cambio climático global.

Referencias