El Real Betis afronta un desafío crucial en su trayectoria europea este jueves cuando visite las instalaciones del Toumba Stadium para medirse al PAOK de Salónica en el marco de la séptima jornada de la fase de grupos de la UEFA Europa League 2025-2026. El conjunto verdiblanco llega a este compromiso en un momento excepcional de forma, consolidado tras una victoria de gran prestigio contra el Villarreal (2-0) en LaLiga, resultado que refuerza la moral del plantel de cara a esta nueva batalla continental.
El encuentro, programado para las 18:45 horas, representa la cuarta y última salida del Betis en esta fase de grupos del torneo europeo. Los andaluces mantienen una racha impecable como visitantes, con un registro que incluye victorias en Bulgaria contra el Ludogorets (0-2) y en Croacia ante el Dinamo de Zagreb (1-3), además de un empate a cero en Bélgica contra el Genk. Este invicto fuera de casa confiere al equipo una confianza extra, aunque las circunstancias actuales presentan un escenario complejo por las numerosas ausencias en la plantilla.
La principal preocupación para Manuel Pellegrini radica en la lista de bajas, que se ha incrementado de manera considerable en las últimas semanas. A las ya confirmadas de Junior Firpo, Héctor Bellerín, Isco Alarcón y Cucho Hernández, se suman ahora las de Antony, Sergio Riquelme y Sofyan Amrabat, todos ellos por problemas físicos. La situación se complica con la sanción de Cédric Bakambu, quien cumple ciclo de tarjetas y no podrá participar en el desplazamiento helénico.
Esta avalancha de ausencias obligará al técnico chileno a realizar las rotaciones que ya se han convertido en una constante en su gestión de la plantilla, especialmente en competiciones europeas. La necesidad de preservar a los titulares para los compromisos domésticos, unido a las imposiciones del reglamento y las lesiones, configura un once inicial que presentará varias novedades respecto al equipo que venció al Villarreal.
No obstante, no todo son malas noticias en el seno verdiblanco. Pellegrini recupera para este encuentro a Juanmi Deossa, quien superó un cuadro febril que le mantuvo apartado de los terrenos de juego durante los últimos días. Su presencia resulta vital para el centro del campo, donde las bajas de Amrabat y la necesidad de descansar a jugadores clave abren una oportunidad de oro para el mediocentro. Asimismo, retorna Abde Ezzalzouli tras concluir su participación con la selección de Marruecos en la Copa África, reforzando así el ataque bético con su velocidad y desborde.
La expedición que ha viajado a Grecia incluye a cinco canteranos: De Roa, Corralejo, Dani Pérez, Morante y Rodrigo Marina. Esta decisión evidencia la confianza de Pellegrini en la cantera y la necesidad de contar con efectivos jóvenes que puedan aportar energía fresca en un contexto tan exigente. La presencia de estos jóvenes talentos no solo responde a una cuestión numérica, sino que también representa una oportunidad para que demuestren su valía en la máxima competición europea.
Por su parte, el PAOK de Salónica, dirigido por el experimentado Răzvan Lucescu, también afronta este compromiso con su propio rosario de problemas. El técnico rumano no podrá contar con los lesionados Maïté, Konstantelias, Ivanusec y Despodov, cuatro piezas importantes en su esquema de juego. A estas bajas se suman las de Zefeiris y Jeremejeff, quienes no figuran en la lista de inscritos para la Europa League, por lo que no pueden participar en la competición continental.
La situación del conjunto heleno se complica especialmente en la portería, donde la lesión de Pavlenka y la no inscripción de Gugeshashvili dejan a Lucescu con opciones limitadas bajo palos. Este factor podría resultar determinante en el desarrollo del encuentro, especialmente ante un equipo como el Betis que, a pesar de las bajas, mantiene una capacidad ofensiva notable.
El PAOK ha mostrado un rendimiento irregular en sus compromisos como local en esta edición de la Europa League. Su balance incluye dos empates (0-0 ante el Maccabi Tel Aviv y 1-1 contra el Brann) y una contundente victoria por 4-0 frente al Young Boys. Esta inconsistencia refleja las dificultades del equipo para mantener un nivel estable, algo que el Betis intentará aprovechar para consolidar su posición en la tabla.
Tras el último compromiso liguero contra el OFI Creta, Lucescu prepara varios cambios en su once inicial, especialmente en la zona creativa y ofensiva. Esta predicción de rotaciones sugiere que el técnico rumano también gestiona su plantilla con miras a la competencia doméstica, lo que podría nivelar el terreno de juego ante un Betis con similares necesidades de rotación.
Las alineaciones probables dibujan un escenario interesante. En el Betis, la portería será ocupada por Rui Silva, mientras que la defensa podría contar con la presencia de Sabaly, Pezzella, Natan y Alfonso. El centro del campo, donde radican las mayores dudas, podría formarse con Deossa, Johnny Cardoso y Marc Roca, buscando equilibrio entre contención y creación. En ataque, Abde, Willian José y Assane Diao podrían conformar el tridente ofensivo, aprovechando la velocidad de los extremos y la experiencia del delantero centro.
El banquillo bético contaría con opciones como Fran Vieites en la portería, Héctor Bellerín si recupera a tiempo, Diego Llorente en defensa, y los jóvenes De Roa y Morante como alternativas de refresco en el centro del campo. La presencia de Rodrigo Marina como opción ofensiva también está en el horizonte.
En el lado del PAOK, la alineación titular podría presentar a Kotarski bajo palos, una defensa conformada por Sastre, Koulierakis, Michailidis y Baba. El mediocampo sería responsabilidad de Schwab, Ozdoev y El Kaddouri, mientras que el ataque recaería en Zivkovic, Brandon y Taison, buscando aprovechar la experiencia del brasileño y la verticalidad del joven extremo.
Las claves del encuentro pasan por la capacidad del Betis para mantener su solidez defensiva lejos del Benito Villamarín, donde ha demostrado una organización notable. La gestión del ritmo de juego por parte de Johnny Cardoso y Marc Roca resultará fundamental para imponer el estilo de Pellegrini, basado en el control del balón y las transiciones rápidas. La velocidad de Abde y Assane Diao en las bandas podría explotar los espacios que deje el PAOK, especialmente si el conjunto griego se ve obligado a atacar para conseguir un resultado positivo.
Por su parte, el PAOK intentará aprovechar el factor local y la pasión de su afición en el Toumba Stadium, un escenario históricamente complicado para los equipos visitantes. La experiencia de Taison y Schwab en competiciones europeas será un activo importante para Lucescu, quien buscará sorprender a un Betis que llega mermado pero confiado.
El control del medio campo será el terreno de batalla decisivo. Con ambos equipos realizando rotaciones, la capacidad de los suplentes para asumir responsabilidades marcará la diferencia. El Betis, con su profundidad de plantilla y la calidad de sus jugadores jóvenes, parte con una ligera ventaja en este aspecto, aunque la inexperiencia en Europa de algunos de ellos podría ser un factor a considerar.
La importancia de este encuentro trasciende los tres puntos en juego. Una victoria consolidaría al Betis en posiciones de acceso directo a los octavos de final, eliminando presión en las jornadas finales. Además, mantener el invicto europeo reforzaría la confianza del equipo de cara a la segunda fase de la temporada, donde los compromisos se acumularán.
El contexto de las rotaciones obligadas por las lesiones también ofrece una oportunidad de oro para los jugadores menos habituales. Jugadores como Deossa, que regresa de una enfermedad, o los canteranos que acompañan a la expedición, tienen la posibilidad de demostrar su valía ante un rival de nivel continental. Estas actuaciones pueden definir su futuro en la plantilla y su consideración para futuros compromisos.
Desde el punto de vista táctico, Pellegrini deberá equilibrar la necesidad de competir con garantías con la obligación de preservar a jugadores clave para LaLiga. La gestión de minutos de futbolistas como Willian José o Pezzella será cuidadosa, buscando el equilibrio perfecto entre competitividad y precaución.
El PAOK, consciente de las dificultades del rival, intentará presionar alto en los primeros minutos para aprovechar cualquier titubeo de un equipo con varios cambios en su estructura. La capacidad del Betis para superar esta presión inicial y establecer su ritmo de juego marcará el desarrollo del encuentro.
La experiencia de Pellegrini en competiciones europeas resulta invaluable en este tipo de situaciones. El técnico chileno ha demostrado una capacidad notable para adaptar su equipo a las circunstancias, sacando resultados positivos incluso con plantillas mermadas. Su lectura del partido y los cambios en caliente serán determinantes para superar las dificultades del encuentro.
En definitiva, el Betis afronta un examen exigente en territorio helénico, con la doble presión de mantener su invicto continental y consolidar su posición en la tabla. Las numerosas bajas complican el panorama, pero la calidad de la plantilla, las recuperaciones clave y la confianza en la cantera ofrecen motivos para el optimismo moderado. El PAOK, pese a sus propios problemas, representa un rival peligroso en su feudo, donde la pasión de su afición eleva el nivel de exigencia.
El encuentro promete ser un duelo táctico interesante, con dos técnicos experimentados gestionando las limitaciones de sus plantillas y buscando la fórmula perfecta para sumar un triunfo vital en la carrera hacia los octavos de final. La capacidad de adaptación, la efectividad en las áreas y la gestión del cansancio serán factores clave para decantar la balanza a favor de uno u otro equipo.