Rúben Neves se ofrece al Real Madrid pero la directiva duda de su fichaje

El centrocampista portugués del Al Hilal quiere jugar en el Bernabéu este mismo invierno, pero los dirigentes blancos no ven claro pagar un traspaso por un jugador que acaba contrato en junio

El Real Madrid vive uno de los momentos más decisivos de la temporada. Con la Champions League muy viva y a tan solo un punto del FC Barcelona en la tabla de LaLiga, el conjunto dirigido provisionalmente por Arbeloa mantiene intactas sus opciones de cerrar la campaña con títulos importantes. Sin embargo, a menos de dos semanas del cierre del mercado de fichajes de invierno, las voces que demandan un refuerzo en el centro del campo o en la defensa central siguen creciendo dentro de la parroquia madridista.

Según información exclusiva desvelada por Antón Meana en la Cadena SER, existe un nombre que ha emergido con fuerza como posible candidato a reforzar la plantilla blanca: Rúben Neves. El centrocampista portugués, actualmente en las filas del Al Hilal de Arabia Saudita, habría manifestado su deseo de abandonar el fútbol saudí para recalar en el Santiago Bernabéu de forma inmediata. Esta situación ha generado un intenso debate interno entre el cuerpo técnico y la directiva del club.

El propio Meana ha detallado que diversos técnicos del departamento de fútbol del Real Madrid consideran necesario incorporar un centrocampista con perfil creativo y organizador que dé descanso a Toni Kroos y Luka Modric, dos pilares que, pese a su calidad indiscutible, acumulan edad y minutos exigentes. En este sentido, Rúben Neves encajaría perfectamente en el esquema de juego blanco, ofreciendo visión de juego, precisión en el pase y experiencia en competiciones de primer nivel, adquirida tanto en el Wolverhampton como en su etapa en la Premier League.

No obstante, la directiva del club, encabezada por Florentino Pérez, mantiene una postura completamente opuesta. Los dirigentes no ven con buenos ojos la operación por varios motivos fundamentales. En primer lugar, dudan del rendimiento que podría ofrecer Neves tras su salto al fútbol saudí, una competición considerada notablemente inferior en intensidad y nivel técnico respecto a las grandes ligas europeas. Esta incertidumbre sobre su estado de forma actual y su capacidad para adaptarse de inmediato a la exigencia del fútbol español genera recelo en la cúpula directiva.

El segundo obstáculo, y quizás el más determinante, radica en la situación contractual del futbolista. Rúben Neves finaliza su vinculación con el Al Hilal el próximo mes de junio, lo que le convertiría en agente libre apenas cinco meses después. Desde la directiva no entienden la necesidad de desembolsar una cantidad económica por su traspaso cuando podrían negociar su llegada de forma gratuita en el verano, optimizando así los recursos económicos del club. Esta filosofía de gestión, que prioriza la solvencia financiera y evita operaciones consideradas innecesarias, ha marcado la política de fichajes del Real Madrid en los últimos años.

La situación se complica aún más si tenemos en cuenta que el Al Hilal ha puesto sobre la mesa una oferta de renovación extraordinariamente jugosa para retener a su estrella portuguesa. Los millones saudíes representan un incentivo económico muy poderoso que difícilmente puede competir cualquier club europeo, incluido el Real Madrid. Sin embargo, el deseo de Neves de regresar al fútbol de élite y hacerlo precisamente con la camiseta blanca parece pesar más en su decisión personal que las cifras millonarias que manejan los clubes árabes.

El periodista Antón Meana ha insistido en que el jugador luso ha manifestado de forma clara y directa su intención de fichar por el Real Madrid en este mismo mercado invernal, presionando para que se acelere la operación. Esta voluntad expresa por parte del futbolista añade una presión adicional sobre la directiva, que se ve obligada a valorar una oportunidad que llega de forma casi inesperada pero que no encaja del todo con sus planes inmediatos.

Con el mercado de fichajes cerrando sus puertas el próximo 31 de enero, el tiempo juega en contra de cualquier operación. Las negociaciones en estos casos requieren un margen temporal considerable para definir los términos económicos, realizar las revisiones médicas pertinentes y gestionar toda la documentación necesaria. A día de hoy, las fuentes consultadas por la Cadena SER apuntan a que el Real Madrid finalmente optará por no realizar ningún fichaje este invierno, manteniendo la confianza en la plantilla actual y posponiendo cualquier refuerzo para el próximo verano.

Esta decisión, si se confirma, no dejará de generar polémica entre la afición madridista. Muchos seguidores consideran imprescindible un refuerzo de garantías en el centro del campo, especialmente tras las lesiones de jugadores clave como Eduardo Camavinga o las continuas molestias físicas que arrastra Aurélien Tchouaméni. La falta de un organizador nato que pueda dar descanso a las estrellas del equipo es un déficit evidente que podría pasar factura en la recta final de la temporada.

Por otro lado, los defensores de la postura de la directiva argumentan que el Real Madrid cuenta con una cantera excepcional que puede cubrir esas necesidades. Jugadores como Nico Paz o Mario Martín han demostrado su valía cuando han tenido oportunidades, y la confianza en la promoción interna es un valor innegociable para la entidad. Además, la posibilidad de incorporar a Rúben Neves sin coste de traspaso en junio sigue estando sobre la mesa, lo que convertiría cualquier desembolso ahora en una mala gestión económica.

La realidad es que el mercado de invierno siempre ha sido complicado para el Real Madrid. Los clubes son reacios a desprenderse de sus mejores jugadores a mitad de temporada y los precios se inflan considerablemente. La directiva prefiere mantener su disciplina financiera y esperar a las oportunidades del verano, cuando el mercado ofrece más posibilidades y mejores condiciones negociadoras.

Mientras tanto, Rúben Neves se queda a la espera. Su representante mantendrá conversaciones con el Al Hilal para gestionar su salida, pero todo apunta a que deberá esperar hasta junio para poder cumplir su sueño de vestir de blanco. El jugador portugués, de 26 años, está en la plenitud de su carrera y sabe que este podría ser su último tren para dar el salto a un club de la élite europea.

El próximo 31 de enero dará respuesta definitiva a este culebrón. Si el Real Madrid mantiene su postura actual, el mercado invernal pasará sin novedades en el Bernabéu y todas las miradas se centrarán en el verano, cuando la llegada de Neves podría ser una realidad sin coste de traspaso. Hasta entonces, el equipo de Arbeloa tendrá que seguir compitiendo con los recursos actuales, confiando en que la calidad de su plantilla y la fortaleza de su espíritu competitivo le lleven a conquistar los títulos que tiene en juego.

La afición madridista, dividida entre quienes piden un refuerzo inmediato y quienes apoyan la prudencia económica, seguirá con atención cada movimiento de la directiva. La decisión final, como siempre, estará en manos de Florentino Pérez y su equipo de confianza, quienes tendrán que valorar si la oportunidad de Rúben Neves justifica romper su política de gestión o si, por el contrario, la paciencia volverá a ser su mejor aliada en la construcción de un equipo ganador.

Referencias