AEMET alerta: nieve en zonas bajas de España este fin de semana

La Agencia Estatal de Meteorología activa avisos en seis comunidades por nevadas intensas, descenso térmico y temporal marítimo con olas de hasta 6 metros.

El tiempo vuelve a tomar un carácter invernal en la península ibérica. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un comunicado en el que advierte de un importante cambio atmosférico que afectará a gran parte del territorio nacional durante los próximos días. Las precipitaciones, el descenso térmico y las nevadas serán los principales protagonistas de una semana que concluirá con fenómenos meteorológicos significativos, incluso en zonas donde la nieve no es habitual. Este episodio se enmarca en una dinámica típica de la estación invernal, caracterizada por la entrada sucesiva de sistemas frontales asociados a borrascas atlánticas que atraviesan la península de oeste a este, dejando en su paso un registro climático notable.

Durante la jornada del jueves, una nueva borrasca se consolidará al noroeste de la península, desencadenando un episodio de lluvias que se desplazarán de forma progresiva de oeste a este. Según las palabras del portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, este sistema frontal afectará principalmente a la mitad occidental del país, aunque no alcanzará la vertiente mediterránea ni las islas Baleares. El movimiento de estos sistemas nubosos se producirá a una velocidad moderada, lo que permitirá acumulaciones significativas en las zonas directamente afectadas.

Las precipitaciones serán especialmente intensas en Galicia, donde se prevén acumulaciones considerables y de carácter persistente. El temporal marítimo también se dejará sentir con virulencia en esta comunidad, donde los vientos generarán olas de hasta seis metros de altura. Esta combinación de factores marinos y atmosféricos creará un escenario de riesgo en la costa gallega, donde la fuerza del viento y la altura del oleaje podrían causar daños en infraestructuras costeras y dificultades en la navegación.

Paralelamente, el mercurio de los termómetros experimentará un notable descenso, especialmente en la meseta norte. En Castilla y León y en la zona centro peninsular, las temperaturas diurnas no superarán los 10 grados Celsius, creando un ambiente gélido que se prolongará durante toda la jornada. Este descenso térmico será más acusado durante las horas nocturnas, cuando las heladas se extenderán por amplias zonas del interior peninsular, afectando a cultivos y a la circulación rodada.

La combinación de frío y humedad propiciará la aparición de nieve en las zonas montañosas. La cordillera Cantábrica, el sistema Ibérico y el sistema Central registrarán nevadas copiosas a partir de las 1.200-1.400 metros de altitud. Este fenómeno, aunque común en estas cumbres durante el invierno, cobra especial relevancia por la intensidad prevista y la persistencia del episodio. Las acumulaciones podrían superar los 20 centímetros en algunos puertos de montaña, dificultando la circulación y obligando a la utilización de equipos especiales para la conducción.

El viento soplará con fuerza en el tercio norte de la península, acompañando a las precipitaciones y generando una sensación térmica aún más baja. Esta circunstancia obligará a extremar las precauciones en carreteras de montaña y en zonas de alta exposición. Los vientos de componente oeste alcanzarán rachas superiores a los 70 kilómetros por hora en cotas elevadas, lo que aumentará el riesgo de formación de placas de hielo y de reducción de la visibilidad por efecto del viento con nieve.

Ante esta situación adversa, la AEMET ha activado diferentes niveles de alerta en varias comunidades autónomas. Galicia lidera las advertencias con un aviso naranja por fenómenos costeros, lo que implica un peligro importante para la población. Este nivel de alerta exige a la ciudadanía tomar medidas preventivas específicas y mantenerse informada a través de los canales oficiales. Además, mantiene un aviso amarillo por lluvias acumuladas que podrían superar los 40 litros por metro cuadrado en doce horas.

Cinco comunidades más aparecen teñidas de amarillo en el mapa de riesgos meteorológicos:

- Asturias: por viento fuerte y temporal marítimo, con olas de hasta cinco metros en la costa cantábrica

- Cantabria: por rachas de viento significativas que podrían alcanzar los 80 km/h en zonas expuestas

- País Vasco: por viento intenso que afectará especialmente a las comarcas costeras y de interior

- Navarra: por viento que podrá superar los 70 km/h en zonas de montaña

- Comunidad de Madrid: por nevadas que podrían superar los 5 centímetros de espesor en 24 horas en zonas como Somosierra, entre 1.000 y 1.200 metros

Adicionalmente, Baleares y Cataluña presentan avisos amarillos específicos: la primera por nieblas densas que reducirán la visibilidad por debajo de los 200 metros, y la segunda por frío intenso en el Pirineo, aunque estos estarán activos solo durante las primeras horas del día. La activación de estos avisos refleja la diversidad de fenómenos que coexisten en este episodio meteorológico.

La jornada del viernes presentará un patrón diferente. Las precipitaciones se extenderán por gran parte del territorio, pero con intensidades variables. Mientras que en el Cantábrico y el Mediterráneo las lluvias serán más débiles y dispersas, en Galicia, el sur de Castilla y León, Extremadura y la Andalucía occidental se esperan acumulaciones más abundantes que podrían superar los 30 litros por metro cuadrado en períodos cortos.

Respecto a la nieve, la cota se situará inicialmente en torno a los 1.400 metros, aunque a última hora del día podría descender hasta los 800 metros en puntos del noroeste peninsular. Este descenso de la cota de nieve es uno de los aspectos más destacados del episodio, ya que acerca el riesgo de nevadas a zonas de menor altitud, incluyendo algunas áreas de meseta y de valles interiores que raramente ven la nieve.

Las temperaturas experimentarán un ligero repunte durante la noche, lo que reducirá el número de heladas comparado con días anteriores. Las máximas, sin embargo, se mantendrán estables sin cambios significativos, permaneciendo por debajo de los 12 grados en la mayor parte del interior peninsular. Esta estabilidad térmica diurna, combinada con la humedad, creará una sensación de frío húmedo que resultará especialmente desagradable.

El punto culminante del episodio meteorológico llegará el sábado y el domingo. Una nueva borrasca, acompañada de aire frío de origen polar, afectará al conjunto de la península. Este sistema provocará cielos nubosos, precipitaciones generalizadas y, lo más significativo, nevadas en áreas más bajas de lo habitual. La configuración sinóptica favorecerá la entrada de aire frío en capas bajas, lo que facilitará la formación de precipitaciones sólidas incluso en altitudes modestas.

Rubén del Campo, portavoz de la AEMET, ha enfatizado que durante el fin de semana no se descartan nevadas en cotas bajas, especialmente el sábado y el domingo. Esta circunstancia podría afectar a zonas de interior donde la nieve es un fenómeno excepcional, generando complicaciones en la circulación terrestre y alteraciones en la vida cotidiana. Las previsiones apuntan a que incluso zonas de entre 600 y 800 metros podrían ver caer copos de nieve, algo que ocurre solo en contadas ocasiones cada invierno.

La combinación de precipitaciones persistentes, viento y bajas temperaturas creará un escenario meteorológico complejo que requerirá la máxima atención por parte de los ciudadanos y de los servicios de emergencia. La acumulación de nieve en zonas poco preparadas para su gestión podría generar problemas de movilidad y de acceso a zonas rurales.

Ante esta situación, resulta fundamental seguir las indicaciones de las autoridades y consultar regularmente los boletines de la AEMET. Los desplazamientos por carretera en zonas de montaña deberán realizarse con precaución, utilizando cadenas cuando sea necesario y verificando el estado de las vías antes de iniciar el trayecto. Es recomendable consultar el estado de las carreteras en la web del Ministerio de Transportes y mantener el vehículo equipado con elementos de seguridad.

La población residente en zonas costeras de Galicia debe extremar la precaución ante el temporal marítimo, evitando paseos por el litoral y siguiendo las recomendaciones de Protección Civil. Asimismo, conviene proteger a las personas más vulnerables, como niños y ancianos, del intenso frío y la humedad, garantizando que sus viviendas mantengan una temperatura adecuada y evitando salidas innecesarias durante las horas más frías.

El panorama meteorológico para los próximos días presenta un carácter claramente invernal con múltiples fenómenos asociados. La sucesión de borrascas atlánticas, el descenso térmico y la posibilidad de nieve en zonas bajas configuran un escenario que demanda precaución y planificación. La AEMET mantendrá activos los avisos correspondientes y actualizará la información a medida que evolucionen los modelos de predicción. La ciudadanía debe estar atenta a los cambios y adoptar las medidas preventivas necesarias para minimizar los riesgos asociados a este episodio meteorológico, que se presenta como uno de los más significativos de lo que llevamos de invierno.

Referencias