Muere Maria Eugenia Cuenca, pionera como primera mujer consejera de la Generalitat

La política aragonesa, que rompió el techo de cristal en 1992 al frente de Governació, fallece a los 78 años tras una destacada trayectoria en CDC y CiU

La política española ha perdido a una de sus figuras más relevantes en Cataluña. Maria Eugenia Cuenca, reconocida como la primera mujer en ocupar una cartera en el Govern de la Generalitat, ha fallecido a los 78 años. Su deceso, confirmado por fuentes oficiales del ejecutivo catalán, pone fin a una trayectoria marcada por el liderazgo y la ruptura de barreras en un panorama político tradicionalmente masculino.

Nacida en Calatayud (Zaragoza) en noviembre de 1947, Cuenca desarrolló toda su carrera política en Cataluña, donde se convirtió en un referente para las generaciones venideras. Su paso por la política activa se extendió durante casi dos décadas, período en el que dejó una huella indeleble tanto en la gestión pública como en la estructura de su partido.

Una trayectoria política consolidada

Los primeros pasos de Cuenca en la política institucional se materializaron con su elección como diputada por Convergència i Unió (CiU) en las elecciones generales de 1986 y 1989. Esta doble representación en el Congreso de los Diputados le permitió adquirir una visión panorámica de la política española y catalana, experiencia que posteriormente aplicaría en su gestión en el ámbito autonómico.

En 1986, la política aragonesa dio un salto cualitativo al ser nombrada secretaria general de Enseñanza de la Generalitat, cargo que desempeñó hasta 1992. Durante este período, gestionó competencias clave en el sistema educativo catalán, uno de los pilares fundamentales de la autonomía regional. Su labor en este ámbito sentó las bases para su posterior promoción al más alto nivel del ejecutivo catalán.

El momento definitivo en su carrera llegó en 1992 cuando el entonces presidente Jordi Pujol la nombró consejera de Governació, convirtiéndose así en la primera mujer en formar parte del Govern de la Generalitat. Esta designación representó un hito histórico en la política catalana, que hasta entonces había estado dominada exclusivamente por hombres en los puestos de máxima responsabilidad ejecutiva.

Liderazgo en Governació

Al frente de la consejería de Governació entre 1992 y 1995, Cuenca gestionó competencias esenciales como la administración pública, la seguridad ciudadana y las relaciones institucionales. Su mandato se caracterizó por una gestión eficiente y por la implementación de políticas que fortalecieron la estructura administrativa de la Generalitat durante los años de gobierno de Pujol.

Durante su etapa al frente de Governació, la política demostró una capacidad notable para navegar por las complejidades del sistema institucional español, manteniendo al mismo tiempo el compromiso con el proyecto nacionalista de su partido. Su trabajo fue valorado tanto por sus compañeros de filas como por observadores políticos, que destacaron su profesionalidad y dedicación.

Vinculación con CDC y CiU

Paralelamente a sus cargos institucionales, Cuenca mantuvo una intensa actividad en la estructura orgánica de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), la formación nacionalista que constituía el núcleo duro de CiU. Entre 1989 y 2004, formó parte de la dirección del partido, participando en las decisiones estratégicas que marcaron la evolución del nacionalismo catalán durante las décadas de los 90 y principios del 2000.

Su permanencia en la cúpula directiva de CDC durante quince años refleja la confianza que el liderazgo del partido, encabezado históricamente por Jordi Pujol, depositó en su figura. Esta doble vertiente —institucional y orgánica— la convirtió en una de las mujeres con mayor peso específico en la política catalana de su época.

Regreso al Parlament catalán

Tras su etapa en el ejecutivo, Cuenca retomó su carrera parlamentaria, pero esta vez en la cámara autonómica. Fue elegida diputada en el Parlament de Catalunya por CiU en las elecciones de 1999 y 2003, consolidando así su representación política en el ámbito donde había desarrollado la mayor parte de su trayectoria profesional.

Su presencia en el Parlament le permitió seguir influyendo en la política catalana desde la perspectiva legislativa, aportando su experiencia tanto en la gestión ejecutiva como en la representación institucional. Aunque su perfil era más técnico que mediático, su voz contaba con el respeto de sus colegas en la cámara.

Reacciones al fallecimiento

La noticia de su muerte ha generado una oleada de reacciones en el mundo político catalán. La consejería de Interior de la Generalitat ha emitido un comunicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter) en el que lamenta "profundamente" el fallecimiento y transmite su pésame a familiares y amigos.

Por su parte, Jordi Turull, secretario general de Junts y antiguo miembro de CDC, ha destacado en redes sociales que Cuenca fue "la primera mujer consejera de un Govern de la Generalitat". Turull ha enfatizado además que la política aragonesa "trabajó fuerte desde diferentes frentes para reforzar el autogobierno de Cataluña", reconociendo así su compromiso con el proyecto nacionalista.

Estas muestras de reconocimiento evidencian el respeto que su figura suscitaba entre las diferentes generaciones de políticos nacionalistas, desde los que compartieron con ella la gestión del gobierno de Pujol hasta los que, como Turull, representan la evolución posterior del catalanismo político.

Un legado de apertura de caminos

La importancia histórica de Maria Eugenia Cuenca trasciende su propia trayectoria individual. Su nombramiento como consejera en 1992 representó una ruptura del techo de cristal en la política catalana, abriendo el camino para que otras mujeres accedieran a puestos de máxima responsabilidad en la Generalitat.

En las tres décadas transcurridas desde su designación, la presencia femenina en el Govern se ha normalizado, pero en aquel momento supuso un cambio cualitativo importante. Cuenca demostró que la capacidad de gestión y liderazgo no tenía género, sentando un precedente que las generaciones posteriores han continuado.

Su perfil discreto pero eficaz, más centrado en la gestión que en la proyección mediática, reflejaba una época en la que los políticos valoraban el trabajo institucional por encima de la exposición pública. Este estilo, quizás menos frecuente en la actualidad, le granjeó el respeto de sus colegas y de la administración que dirigió.

Contexto histórico

La etapa de Cuenca en el Govern coincidió con los años de consolidación del autogobierno catalán tras la restauración democrática. Durante el mandato de Jordi Pujol, la Generalitat expandió sus competencias y fortaleció sus instituciones, proceso en el que la consejería de Governació desempeñó un papel central.

Su gestión se desarrolló en un contexto de estabilidad política, con CiU manteniendo una hegemonía electoral que le permitía gobernar con relativa comodidad. Esta situación facilitó la implementación de políticas de largo alcance en materia administrativa, ámbito en el que Cuenca demostró particular competencia.

Recuerdo y homenaje

El fallecimiento de Maria Eugenia Cuenca cierra un capítulo importante de la política catalana reciente. Su figura representa la integración de la mujer en los espacios de poder en una época de transformación social y política. Desde su llegada a Cataluña hasta su consolidación como referente del nacionalismo moderado, su trayectoria refleja la evolución de la política autonómica española.

La comunidad política catalana ha perdido a una de sus pioneras, una mujer que, con trabajo constante y dedicación, abrió puertas para las generaciones futuras. Su legado permanecerá en la memoria institucional de la Generalitat y en el reconocimiento de quienes valoran el compromiso público por encima de las grandilocuencias.

En estos momentos, el pésame se extiende a sus familiares y seres queridos, que han acompañado a esta política aragonesa en su trayectoria vital. Su contribución a la política catalana queda ahora para la historia, como testimonio de una época y como ejemplo de superación de barreras.

Referencias