Madrid Network concedió 3 millones a empresa vinculada al espionaje de Cifuentes

La entidad pública-privada dirigida por el entorno de Esperanza Aguirre otorgó préstamos blandos a Sumenertec SL, cuyo administrador aparece en el caso de espionaje político

La trama de corrupción que rodea a Madrid Network, la entidad pública-privada creada durante la presidencia de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, ha dejado al descubierto nuevas conexiones con el caso de espionaje a Cristina Cifuentes. Documentos oficiales revelan que esta organización concedió préstamos blandos por valor de 3 millones de euros a Sumenertec SL, una empresa cuyo administrador posteriormente resultó implicado en el escándalo de vigilancia ilegal que sacudió el Partido Popular madrileño.

Sumenertec SL, constituida con el objetivo de desarrollar y explotar calderas que utilizaran materia orgánica originada en procesos biológicos, recibió esta importante inyección económica a través de los mecanismos de financiación de Madrid Network. Sin embargo, la empresa no cumplió con el calendario de devolución establecido y finalmente cesó su actividad, dejando la deuda en una situación de incertidumbre que persiste hasta la actualidad.

La opacidad que envuelve estas operaciones no es casual. Diferentes gobiernos de la Comunidad de Madrid han mantenido en el limbo de la confidencialidad las cuentas de Madrid Network, una práctica que ha impedido el escrutinio público de sus actividades. La entidad fue dirigida sucesivamente por Antonio Beteta y Aurelio García de Sola, este último cuñado del marido de la expresidenta Aguirre, lo que ha alimentado las críticas sobre su gestión.

El hilo conductor que une el desfalco económico con el espionaje político es José Antonio Gómez Hernández, uno de los administradores de Sumenertec SL. Este mismo nombre aparece en las investigaciones judiciales sobre el caso de espionaje que, presuntamente, ordenó Ignacio González contra Cristina Cifuentes cuando esta última ejercía como delegada del Gobierno en Madrid y se perfilaba como su sucesora en la presidencia regional tras el caso Lezo.

En abril de 2017, el diputado del PP en la Asamblea de Madrid Jesús Gómez prestó declaración como testigo ante el juez Eloy Velasco. En su testimonio, aseguró que "desde el entorno del expresidente madrileño Ignacio González se realizaron seguimientos a él mismo y a Cristina Cifuentes, con el objeto de tratar de desprestigiarles con motivo de las luchas intestinas que se libraban dentro del seno del Partido Popular de Madrid".

Las pesquisas judiciales apuntaron que el espionaje fue llevado a cabo por un expolicía nacional y fue detectado por el servicio de seguridad del propio diputado, aunque otras fuentes sugieren que pudo ser el servicio de contravigilancia de la entonces delegada del gobierno. La ordenación de esta operación habría recaído en el bufete Acertia Abogados SLP, cuyo director es precisamente José Antonio Gómez Hernández, el mismo administrador de Sumenertec SL beneficiada con los millonarios préstamos de Madrid Network.

La trama, sin embargo, no se limita a una sola empresa. Desde dos consejerías de la Comunidad de Madrid -Transportes y Presidencia, Justicia e Interior- se otorgaron diversos contratos de servicios a otra sociedad vinculada al mismo directivo. En concreto, Jotrinsa recibió un total de 2,6 millones de euros a través de múltiples adjudicaciones.

El primer contrato se firmó en marzo de 2010, cuando la consejería de Transportes pagó 121.034,85 euros. Un año después, en abril de 2011, la consejería de Presidencia, Justicia e Interior le adjudicó 1.203.856 euros. La misma consejería volvió a contratar con Jotrinsa en octubre de 2013, esta vez por 1.125.100,01 euros para el "mantenimiento integral de la flota de vehículos adscritos al Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid". Finalmente, en marzo de 2014, la consejería de Transportes firmó un cuarto contrato por valor de 176.583,64 euros.

La madeja comenzó a desenredarse cuando el diputado Jesús Gómez decidió dar testimonio ante la justicia. Tras su declaración, el alcalde del PP en Alcorcón, David Pérez, denunció que Jotrinsa SL habría cobrado otros 869.136,13 euros sin contrato alguno en su municipio entre 2012 y 2014, precisamente durante su mandato al frente de la alcaldía.

Esta concatenación de hechos dibuja un escenario preocupante de connivencia política y empresarial en la Comunidad de Madrid. La concesión de préstamos blandos sin control efectivo, la adjudicación de contratos públicos a empresas vinculadas a personas implicadas en actividades ilegales, y la sistemática opacidad en la gestión de fondos públicos configuran un patrón que trasciende la simple mala praxis administrativa.

El caso pone de manifiesto cómo redes de influencia establecidas durante la era Aguirre continuaron operando bajo mandatos posteriores, creando un sistema de beneficios mutuos entre el poder político y determinadas empresas. La falta de transparencia en Madrid Network, lejos de ser un defecto de funcionamiento, parece haber sido una característica diseñada para facilitar estas operaciones.

La implicación de José Antonio Gómez Hernández tanto en la recepción de fondos públicos a través de Sumenertec como en la presunta organización del espionaje contra Cifuentes sugiere que las redes de poder en el PP madrileño no solo buscaban beneficios económicos, sino también control político mediante métodos ilegales. El espionaje interno dentro del partido revela las tensiones y luchas de poder que caracterizaron esa etapa.

Para la ciudadanía madrileña, estas revelaciones plantean interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de control sobre las entidades público-privadas y sobre la responsabilidad política de quienes las gestionaron. Los 3 millones de euros prestados a Sumenertec, sumados a los 2,6 millones en contratos a Jotrinsa y los más de 800.000 euros de Alcorcón, representan un desfalco significativo que ha quedado impune durante años.

La justicia continúa investigando estas conexiones, pero la dificultad para acceder a la información completa sobre Madrid Network dificulta esclarecer el alcance total de la trama. Lo que está claro es que la combinación de opacidad institucional, préstamos irrecuperables y contratos opacos creó un caldo de cultivo perfecto para la corrupción en la Comunidad de Madrid.

Referencias