Alba Flores revela su duelo con Antonio Flores a través de un documental

La actriz desvela cómo el documental 'Flores para Antonio' le ha permitido cerrar una herida abierta desde 1995

La saga de los Flores constituye uno de los legados artísticos más profundos de España. Dentro de esta dinastía, Alba Flores representa la tercera generación, hija del recordado Antonio Flores y nieta de Lola Flores. Recientemente, la intérprete ha abierto su corazón para compartir cómo el fallecimiento de su padre en 1995 marcó su infancia y cómo, tres décadas después, ha encontrado la forma de despedirse dignamente mediante un proyecto personal.

El pasado de la familia Flores está ligado a la música y el espectáculo. Antonio Flores, figura esencial del rock español de los ochenta y noventa, dejó una huella imborrable con temas como No dudaría, Siete vidas o Cuerpo de mujer. Sin embargo, su muerte prematura a los 33 años, apenas dos semanas después de la de su madre Lola Flores, generó un antes y un después para la familia, especialmente para su hija Alba, que entonces contaba solo nueve años.

El documental como terapia y despedida

En una entrevista reciente con Henar Álvarez en el programa Al cielo con ella, Alba Flores ha desvelado detalles íntimos sobre cómo procesó esa pérdida. La actriz confesó que no asistió al funeral de su padre, una decisión que en su momento le generó confusión y dolor, pero que ahora comprende desde la madurez.

"Hay un momento que cuento ahí en el documental, como que hicieron ese día conmigo y que no me llevaron al funeral. Así que yo no me pude despedir. De alguna manera el documental es mi despedida", explicó la actriz. Esta obra, titulada Flores para Antonio, se ha convertido en su herramienta para cerrar un círculo emocional que permanecía abierto desde la infancia.

Alba reflexiona que la ausencia en el funeral fue una medida protectora de su familia ante la sobreexposición mediática que rodeó la muerte de Lola Flores y, posteriormente, la de Antonio. "La prensa en aquel momento fue una locura y yo me he peleado durante toda mi infancia y adolescencia mucho con eso. Ahora que ya soy más adulta lo entiendo, porque creo que el trauma habría sido peor", añadió.

Dos canciones, dos vínculos diferentes

La relación musical entre padre e hija trasciende el simple parentesco. Antonio Flores compuso para Alba no una, sino dos canciones que han marcado su vida de formas distintas. La primera, conocida públicamente como "Alba", se ha convertido en un himno familiar que muchos padres cantan a sus hijos.

Sin embargo, existe una segunda composición que guarda un carácter más íntimo y personal. Esta canción, incluida en un álbum de su tía Rosario Flores, ha sido siempre un tesoro privado para Alba. "De alguna manera es como que 'Alba' es una canción más pública, que todo el mundo sabe que me la hizo a mí y que la canta tanta gente a sus hijas. 'La estrella' era la canción que yo sabía que también había compuesto para mí, pero lo sabía en privado. Siempre he tenido una conexión más íntima con ella", reveló la actriz.

Esta dualidad entre lo público y lo privado refleja la complejidad de crecer en una familia donde el arte y la vida personal están constantemente entrelazados. Mientras una canción es compartida con el mundo, la otra permanece como un vínculo secreto entre padre e hija.

La dinámica familiar en la era digital

A pesar de la tragedia que los unió, la familia Flores ha mantenido una conexión cercana que se adapta a los tiempos modernos. Alba Flores confirmó que los grupos de WhatsApp son parte esencial de su día a día familiar, al igual que ocurre en muchos hogares españoles.

"Tenemos varios; los hay generacionales. Está el de mis primos, que se llama Hermanos primos, aunque no lo usamos mucho. Luego está el grupo de la familia, que se llama Familia, y ese sí lo usamos bastante todos los días", detalló la actriz. Esta confesión humaniza aún más a una de las dinastías más icónicas del país, mostrándolos como una familia normal que comparte mensajes cotidianos.

La curiosidad sobre los Flores no se detiene ahí. Cuando la entrevistadora le preguntó directamente quién canta mejor en la familia, Alba no dudó en responder con sinceridad, demostrando que la competencia sana y el orgullo artístico siguen vigentes entre ellos.

Un legado que trasciende generaciones

La historia de Alba Flores con su padre ilustra cómo el duelo puede manifestarse de múltiples formas a lo largo de la vida. Lo que comenzó como una ausencia forzada en un funeral se ha transformado en un proyecto creativo que le permite honrar la memoria de Antonio Flores desde su propia perspectiva adulta.

El documental Flores para Antonio no es solo un retrato del músico, sino un ejercicio de sanación para su hija. A través de imágenes, testimonios y, sobre todo, música, Alba ha construido su propio ritual de despedida, demostrando que no existe un tiempo límite para procesar la pérdida de un ser querido.

La saga de los Flores continúa escribiéndose no solo en los escenarios, sino en las conversaciones familiares, los grupos de WhatsApp y los proyectos personales que cada miembro emprende. Alba Flores ha demostrado que es posible honrar un legado mientras se construye una identidad propia, alejada de las sombras pero siempre conectada a sus raíces.

En definitiva, la confesión de Alba Flores sobre su relación con su padre y su familia nos recuerda que detrás de los apellidos famosos hay personas que viven, sienten y duelen como cualquiera. La diferencia radica en cómo transforman ese dolor en arte, manteniendo viva la llama de quienes les precedieron mientras abren su propio camino en el mundo del espectáculo.

Referencias