RTVE ratifica veto a Israel en Eurovisión por genocidio en Gaza

El presidente de RTVE, José Pablo López, confirma la decisión ante las Cortes y cita violaciones sistemáticas de las normas del certamen

El presidente de RTVE, José Pablo López, ha reafirmado este jueves en el Senado la postura de la corporación pública de no participar en el Festival de Eurovisión si Israel forma parte de la próxima edición del certamen. Durante su comparecencia periódica ante la comisión de control parlamentario, celebrada en la Sala Clara Campoamor, López ha justificado la decisión adoptada en septiembre, antes incluso de que se estableciera el alto el fuego en Gaza.

La ratificación de esta postura llega en un momento clave, a solo días de la Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) que se celebrará los días 4 y 5 de diciembre en Ginebra, Suiza. En esta reunión se debatirá precisamente la participación de Israel en la edición de 2026, que se celebrará en Viena con motivo del 70º aniversario del festival.

Justificación basada en derechos humanos

Durante su intervención, López ha dejado claro que la posición de RTVE "no se ha visto alterada" desde el anuncio inicial. El máximo responsable de la radiotelevisión pública española ha esgrimido dos argumentos fundamentales para mantener el veto. En primer lugar, ha citado "el genocidio que se ha perpetrado en Gaza" como razón de peso para la decisión.

"Yo sigo pensando como presidente de la corporación que el Festival de Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no son un concurso. Y esto me parece que debemos tenerlo en cuenta", ha declarado López ante los parlamentarios. Esta frase resume la filosofía que guía la postura de RTVE, que prioriza las consideraciones éticas y humanitarias sobre la mera participación en un evento televisivo.

Incumplimiento de las normas del certamen

El segundo pilar de la argumentación de RTVE se centra en lo que López ha denominado "el incumplimiento sistemático de Israel de las normas del propio concurso". Aunque no ha especificado qué normas habría violado el país, esta acusación añade una dimensión técnico-reglamentaria a la decisión, más allá de las consideraciones políticas.

La postura de RTVE no es unilateral. La decisión tomada en septiembre contó con el respaldo de la mayoría del consejo de administración de la corporación, lo que le da un carácter institucional sólido. Este apoyo interno refuerza la legitimidad de la posición que defenderá España en Ginebra.

El contexto de la reunión de la UER

La Asamblea General de la UER de la próxima semana será un momento decisivo para el futuro de Eurovisión. Aunque no está confirmado exactamente qué se someterá a votación, los temas en agenda son cruciales: la participación de Israel, el retorno de países que anunciaron su salida, y la aprobación de un nuevo sistema de control para el televoto.

La presencia de Israel en el festival ha generado controversia en las últimas ediciones, especialmente después del conflicto en Gaza. La organización ha tenido que navegar entre presiones políticas, compromisos contractuales y el espíritu apolítico que tradicionalmente se asocia al evento.

Reformas en el sistema de votación

En una medida que parece dirigida a abordar algunas de estas tensiones, la UER anunció hace una semana una serie de actualizaciones en el sistema de votación de Eurovisión. Estos cambios, que se aplicarán a partir de 2026, buscan "reforzar la confianza, la transparencia y la participación del público", según la propia organización.

Aunque la UER no lo ha declarado abiertamente, estas reformas responden en parte a los problemas detectados en el televoto de ediciones recientes, donde Israel recibía un apoyo masivo que generó suspicacias. España llegó a presentar una queja formal y solicitó una auditoría en mayo pasado, cuestionando la integridad del proceso.

El nuevo sistema intenta acercar posturas y convencer a las televisiones públicas que amenazaron con abandonar el certamen si Israel participaba. Sin embargo, estas modificaciones no han logrado persuadir a RTVE, que mantiene su posición firme.

Posición inflexible de RTVE

A pesar de los esfuerzos de la UER por encontrar una solución negociada, el presidente de RTVE ha dejado claro que la postura española no ha cambiado. "Mantenemos la misma posición que hace unos meses", ha insistido López, desmarcándose de la narrativa de que la situación sería ahora "insostenible" por los avances diplomáticos.

Esta firmeza pone de manifiesto la profundidad del desacuerdo entre la corporación pública española y la organización del festival. Mientras la UER parece inclinada a permitir la participación de Israel, RTVE considera que las circunstancias no han cambiado lo suficiente como para revertir su decisión.

Repercusiones para la edición de Viena 2026

El festival de Eurovisión 2026, que se celebrará en Viena, se enfrenta así a una situación sin precedentes recientes. La UER debe cerrar la lista de participantes antes de fin de año, y la ausencia de España, una de las grandes potencias del certamen y uno de los países que más ha invertido en el evento, supondría un golpe significativo.

Además de España, otros países anunciaron su intención de boicotear el festival si Israel participaba. La organización ha logrado recuperar para el certamen a Rumania y Bulgaria, que habían mostrado su descontento, pero la posición de España sigue siendo un obstáculo importante.

El debate sobre política y cultura

La decisión de RTVE alimenta el debate sobre hasta qué punto los eventos culturales deben mantenerse apartados de las consideraciones políticas. Eurovisión, fundado con el objetivo de unir a Europa a través de la música, se encuentra ahora en el centro de una controversia geopolítica de primer orden.

Los defensores de la postura de RTVE argumentan que no se puede celebrar la diversidad cultural mientras se ignoran violaciones masivas de derechos humanos. Los críticos, por su parte, advierten sobre la politización de un espacio que históricamente ha servido como puente entre pueblos en conflicto.

Implicaciones para el futuro del festival

La Asamblea de la UER en Ginebra no solo decidirá sobre la participación de Israel, sino que también sentará un precedente para cómo la organización gestionará futuras controversias geopolíticas. La capacidad de adaptación del festival se pondrá a prueba en un momento en que la sociedad europea exige cada vez más coherencia entre los valores que proclama y las acciones que toma.

Para RTVE, la coherencia con sus principios éticos parece primar sobre la continuidad en el certamen. La corporación pública española envía un mensaje claro: su compromiso con los derechos humanos no está en venta, ni siquiera por mantener su plaza en uno de los eventos televisivos más vistos del mundo.

La próxima semana será decisiva. Mientras la UER busca un consenso que permita celebrar el festival con la máxima participación posible, RTVE mantiene su postura firme, recordando que detrás de las luces y la música de Eurovisión hay realidades que no pueden ser ignoradas.

Referencias