El origen español del Día de Acción de Gracias que desafía la historia oficial

Descubre cómo una misa en San Agustín de Florida en 1565 podría haber sido el verdadero primer Thanksgiving, 56 años antes de los peregrinos

El Día de Acción de Gracias, conocido internacionalmente como Thanksgiving, representa la festividad más emblemática del calendario estadounidense. Cada cuarto jueves de noviembre, millones de familias se reúnen en torno a una mesa para celebrar una tradición que, según la historia oficial, nació en 1621 con los peregrinos ingleses. Sin embargo, investigaciones recientes apuntan a un origen mucho más antiguo y sorprendente: una celebración española y católica que tuvo lugar más de medio siglo antes en la actual Florida.

La versión canónica sitúa el primer Thanksgiving en la colonia de Plymouth, Massachusetts. Allí, un grupo de colonistas ingleses, conocidos como peregrinos, sobrevivió a un invierno devastador que acabó con más de la mitad de sus miembros. Gracias a la ayuda de la tribu Wampanoag, que les instruyó en técnicas de cultivo y pesca, lograron cosechar con éxito en 1621. Para celebrarlo, organizaron un banquete al que asistieron cerca de noventa nativos y cincuenta colonos, compartiendo pavo, calabazas y frutos secos. Esta mezcla de rituales indígenas por la cosecha y tradiciones europeas de carácter religioso se convirtió en el mito fundacional de la nación.

Los peregrinos profesaban el puritanismo, una corriente del protestantismo que exigía una reforma más radical que la realizada por la Iglesia anglicana. Precisamente, esta tradición protestante tiene sus raíces en la reforma de Enrique VIII de 1534, que suprimió numerosas fiestas litúrgicas dedicadas a santos. En su lugar, se instauraron celebraciones de acción de gracias a Dios por eventos específicos: buenas cosechas, fin de epidemias o victorias militares. Estas ceremonias, inspiradas en el Libro de los Salmos, no eran estrictamente religiosas y podían ser proclamadas por autoridades seculares, lo que explica su fácil adopción posterior en el contexto republicano estadounidense.

La institucionalización de la festividad llegó con George Washington, que en 1789 declaró el Día de Acción de Gracias como celebración nacional. Posteriormente, Abraham Lincoln fijó su fecha en el último jueves de noviembre de 1863, estableciendo la tradición que perdura hasta hoy. Esta decisión de Lincoln buscaba unificar moralmente al país durante la Guerra Civil, demostrando el poder de la festividad como símbolo de identidad nacional.

No obstante, la historia oficial enfrenta un desafío histórico considerable que cuestiona sus propios cimientos. Investigaciones documentales demuestran que en San Agustín, Florida, tuvo lugar una celebración similar en 1565, cuando Pedro Menéndez de Avilés, un asturiano al servicio de la Corona española, fundó el primer asentamiento europeo permanente en lo que hoy es territorio estadounidense. Este hecho convierte a San Agustín en la ciudad europea más antigua de Estados Unidos, un título que ya de por sí desafía la narrativa predominante.

El contexto de aquella celebración era dramático y urgente. Los franceses habían establecido Fort Caroline en Jacksonville, amenazando seriamente las posesiones españolas en la región. El rey Felipe II envió a Menéndez expresamente para defender los intereses hispanos y expulsar a los intrusos. Tras desembarcar el 28 de agosto, el asturiano atacó y capturó el fuerte francés con la ayuda decisiva de la tribu Saturiwa, aliados locales que conocían perfectamente el territorio. La victoria fue rápida pero crucial para el control español de la Florida.

El 8 de septiembre de 1565, coincidiendo con la festividad de la Natividad de la Virgen María, Menéndez organizó una ceremonia de acción de gracias que incluía una misa solemne seguida de un banquete compartido con los líderes nativos. Los cronistas españoles del momento documentaron minuciosamente el evento, describiendo cómo tras la celebración litúrgica, el adelantado "ordenó que se sirviera comida a los indios que estaban allí presentes". Este gesto de compartir la mesa con los aliados indígenas constituye el acto central de cualquier celebración de Thanksgiving.

Este evento, documentado en los registros coloniales españoles, contenía todos los elementos esenciales de un Thanksgiving: una celebración religiosa, un gesto de gratitud por la supervivencia y el éxito, y una comida compartida con los habitantes originarios. La diferencia crucial radica en que esta celebración era explícitamente católica, vinculada a una festividad mariana, y tuvo lugar 56 años antes del banquete de Plymouth. Los españoles, además, traían consigo una larga tradición de organizar festividades de acción de gracias, conocidas como "días de gracias", cada vez que un evento favorable requería agradecimiento a la divinidad.

El historiador Michael Gannon, en su obra "The Cross in the Sand", argumenta convincentemente que esta celebración de San Agustín debería reconocerse como el verdadero primer Thanksgiving. Los cronistas españoles describen cómo tras la misa, Menéndez compartió alimentos con los líderes indígenas, estableciendo un paralelismo casi exacto con el relato posterior de los peregrinos. La presencia de frailes franciscanos, la celebración eucarística y la comida compartida conforman un ritual que anticipa claramente la tradición posterior.

La polémica no se limita a una mera cuestión de fechas o prioridad cronológica. Representa un debate profundo sobre la memoria histórica y la construcción de la identidad nacional estadounidense. Durante siglos, la narrativa de los peregrinos puritanos ha simbolizado los valores de libertad religiosa, autonomía y resistencia que fundamentan el mito americano. Reconocer un origen español y católico implica reescribir parte de esa narrativa, incorporando la influencia hispana en la formación de Norteamérica de manera mucho más temprana y significativa de lo habitualmente aceptado.

Además, la celebración de Menéndez no fue un hecho aislado en la práctica colonial española. Los conquistadores y colonizadores ibéricos tenían una larga tradición de organizar festividades de acción de gracias, conocidas como "días de gracias", cada vez que un evento favorable requería agradecimiento a la divinidad. Esta práctica, arraigada en la cultura católica ibérica, se exportó naturalmente a las colonias americanas y se documenta en numerosas ocasiones a lo largo de la presencia española en el continente.

Hoy, San Agustín reivindica activamente su papel como cuna del verdadero Thanksgiving. La ciudad, que ya ostenta el título de asentamiento europeo más antiguo de Estados Unidos, organiza conmemoraciones anuales que destacan este legado hispano, aunque con mucha menor difusión mediática que sus homólogas de Plymouth. Sin embargo, el mito de Plymouth continúa dominando la imaginación colectiva, reforzado por generaciones de libros de texto, películas y representaciones culturales que han consolidado esta versión como la única válida.

La cuestión del origen del Thanksgiving refleja cómo las sociedades eligen conscientemente sus mitos fundacionales. Mientras la versión de los peregrinos enfatiza la resistencia, la supervivencia y la cooperación intercultural en un contexto de libertad religiosa, la versión española destaca la expansión católica, la diplomacia colonial y la alianza estratégica con poblaciones nativas. Ambas contienen elementos de verdad histórica, pero solo una ha prevalecido en el relato nacional, convirtiéndose en un pilar de la identidad estadounidense.

En última instancia, el Día de Acción de Gracias moderno ha trascendido sus orígenes específicos para convertirse en una celebración universal de gratitud y comunidad familiar. Sin embargo, reconocer la contribución española a esta tradición enriquece nuestra comprensión de la historia de América, recordando que la influencia hispana en el continente es más profunda y antigua de lo que a menudo se reconoce. La próxima vez que celebremos Thanksgiving, quizás deberíamos recordar a Pedro Menéndez de Avilés y aquella misa en San Agustín que, quizás, fue la primera de todas.

Referencias