Rangers y Braga firman tablas en un duelo vibrante con expulsión

El empate a uno en Ibrox deja la eliminatoria de Europa League abierta tras una noche de intensidad, lesiones y la roja a Mohamed Diomande

El Glasgow Rangers y el Sporting de Braga no pasaron del empate a uno en un encuentro electrizante disputado en Ibrox Stadium, correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Europa League. Un choque marcado por la expulsión de Mohamed Diomande, dos lesiones musculares que alteraron los planes de Philippe Clement y un final de infarto con seis minutos de descuento que mantuvo en vilo a los 50.000 espectadores presentes en la mítica colina de Govan.

Desde el pitido inicial, ambos conjuntos mostraron sus intenciones claras. El Rangers, con el ímpetu de su afición, buscó imponer su ritmo físico y vertical, mientras el Braga, fiel a su ADN luso, intentó tejer su fútbol desde la posesión y la movilidad de sus centrocampistas. El primer acto transcurrió con un dominio territorial alterno, sin ocasiones claras pero con la tensión perceptible en cada disputa de balón.

La segunda mitad, sin embargo, desató la emoción. A los 58 minutos, Emmanuel Fernández abrió el marcador de cabeza tras un centro preciso de James Tavernier desde la banda derecha. El defensa francés, que había mostrado una gran seguridad en su zona, se erigió como hombre sorpresa en ataque, superando a Matheus con un cabezazo colocado que se coló por la escuadra.

La alegría duró poco en el seno escocés. El Braga, lejos de descomponerse, reaccionó con la veteranía que le caracteriza en competiciones europeas. Ricardo Horta, capitán y referente ofensivo del equipo minhoto, niveló la contienda a los 67 minutos con un disparo cruzado desde la frontal que se insinuó como un misil raso. La asistencia llegó de las botas de Gabri Martínez, quien minutos después vería amarilla por una entrada temeraria sobre Djeidi Gassama.

El punto de inflexión llegó en el 72. Mohamed Diomande, mediocentro clave en el esquema de Clement, vio su segunda tarjeta amarilla por una entrada por detrás sobre Víctor Gómez. La decisión del colegiado alemán Daniel Siebert dejó con diez hombres a los 'Gers' en el momento de mayor presión. La primera amonestación, por juego peligroso, ya había sido protestada por el staff técnico, y esta segunda supuso un jarro de agua fría para las aspiraciones locales.

Las lesiones añadieron más dramatismo al guión. Max Aarons, lateral derecho recién incorporado en invierno, tuvo que abandonar el terreno de juego en el 78 tras una sobrecarga muscular, siendo sustituido por Jayden Meghoma. La desgracia se cebo con el ataque escocés cuando Youssef Chermiti, delantero que había generado peligro con sus desmarques, sintió una punzada en el isquiotibial derecho, dando paso a Oliver Antman.

Con el Rangers reducido a diez y dos cambios forzosos consumidos, el Braga olió sangre. Víctor Gómez, una de las sensaciones del campeonato portugués, tuvo una ocasión clarísima en el 84 con un disparo desde el punto de penalti que Jack Butland desvió con la punta de los dedos. El meta inglés, figura en la presente campaña, volvió a lucirse minutos después ante un remate de Amine El Ouazzani que parecía dirigirse al ángulo.

El cuarto árbitro anunció seis minutos de prolongación, tiempo en el el Rangers, pese a su inferioridad, mostró coraje. Un centro de Tavernier desde la esquina derecha encontró de nuevo a Fernández, cuyo cabezazo se marchó por encima del larguero. La respuesta visitante fue inmediata: un contragolpe liderado por Horta acabó con otro corner para los de Artur Jorge, que Butland despejó a los puños.

El técnico portugués movió ficha introduciendo a Vítor Carvalho por Gabri Martínez para reforzar el medio campo, mientras Clement apostó por Bojan Miovski en lugar de Connor Barron, buscando un golpe de efecto en ataque. Las energías, sin embargo, ya no daban para más, y el pitido final dejó un empate que, a la postre, sabe a poco para ambos contendientes.

El balance final refleja un Rangers valiente pero castigado por su falta de contundencia en los momentos clave y un Braga eficaz pero impreciso en la definición. La expulsión de Diomande, que se perderá la vuelta, y las bajas de Aarons y Chermiti complican seriamente los planes de Clement para el desplazamiento a Portugal. Por su parte, el conjunto de Artur Jorge deberá mejorar su efectividad en el Estádio Municipal si quiere evitar sorpresas ante un rival que, pese a todo, demostró que en Europa sigue siendo un hueso duro de roer.

La vuelta, programada para la próxima semana en Braga, promete más emoción. Los portugueses parten con una mínima ventaja por el gol fuera de casa, pero la ausencia de Diomande y las dudas físicas en el vestuario escocés podrían ser factores decisivos. Lo que está claro es que esta eliminatoria está más viva que nunca, y el fútbol europeo volverá a vibrar en la ciudad de los arzobispos.

Referencias