El director y guionista Eduardo Casanova ha aprovechado su paso por el programa 'La Xou' de Televisión Española para lanzar un mensaje contundente sobre una de las grandes epidemias silenciosas de nuestro tiempo. Acompañado del presentador Marc Giró, Casanova presentó 'Silencio', su primera incursión en la ficción seriada, que verá la luz el próximo 1 de diciembre en Movistar Plus+.
La obra, protagonizada por Lucía Díez, Ana Polvorosa y María León, aborda el VIH desde una perspectiva que el creador define como urgente y necesaria. Durante la entrevista, Casanova desgranó las claves de un proyecto que nace de la necesidad de visibilizar un problema que, según sus palabras, ha mutado pero no desaparecido.
El estigma como enfermedad paralela
"Silencio es la palabra perfecta para hablar de lo que supone hoy el VIH", afirmó el director. Su argumento se sustenta en una realidad médica contrastada: en España, el virus ya no es sinónimo de muerte. "No mata en España. En países más deprimidos como, por ejemplo, África, que es un continente, sí. Mueren de Sida, que son enfermedades diferentes", especificó.
La distinción entre VIH y Sida resulta crucial en su discurso. Mientras el primero es el virus, el segundo es el síndrome que se desarrolla cuando el sistema inmunológico colapsa. Gracias a los avances terapéuticos, en el contexto español esta diferencia se ha convertido en una línea que ya no se cruza en la mayoría de los casos.
Sin embargo, Casanova alerta sobre una epidemia paralela: "El gran problema a día de hoy con el VIH en España no es la muerte, sino el silencio. Ese silencio que viven las personas con VIH, ese estigma, es una cárcel horrible que conlleva la muerte de alguna forma".
Datos que revelan una crisis oculta
El creador aportó una cifra demoledora que justifica su postura: el 76% de las personas con VIH en España no han comunicado su diagnóstico a su entorno cercano. Ni a la pareja, ni a la familia, ni al trabajo. Este dato, según explicó, convierte el silencio en la principal barrera para la normalización.
"Gracias a la medicación que hay, ahora te convierte en indetectable, por lo tanto no puedes transmitir el virus y no mueres de VIH, pero el único efecto secundario que hay de alguna manera es la salud mental, que son las depresiones, la ansiedad... que también son enfermedades mortales", declaró.
La carga emocional que conlleva ocultar una condición médica de este tipo genera, según el director, un impacto psicológico devastador. La salud mental se convierte así en el verdadero campo de batalla para quienes viven con el virus en el siglo XXI.
Una metáfora vampírica para un drama actual
La sinopsis de 'Silencio' revela la ambición narrativa del proyecto. La ficción entrelaza dos épocas históricas mediante un hilo conductor común: el miedo al otro y la enfermedad. En las sombras de la historia, unas hermanas vampiras sobreviven a la escasez de "sangre humana limpia" durante la Peste Negra. El silencio que las rodea se vuelve su peor enemigo.
Siglos después, una de sus descendientes se enfrenta al mismo conflicto durante la pandemia del SIDA en España. El descubrimiento es demoledor: la condena social sigue siendo la misma. El amor entre "enfermos" y "sanos", entre humanas y vampiras, provoca el mismo terror ancestral.
Esta estructura narrativa permite a Casanova explorar cómo las sociedades han criminalizado la enfermedad a lo largo de la historia. La metáfora vampírica no es gratuita: habla de la eternidad del estigma, de cómo ciertos prejuicios sobreviven a las propias epidemias.
La actualidad de un tema "obsoleto"
El director fue tajante al desmontar la percepción de que el VIH es un problema superado: "Parece que es un tema obsoleto, pero no lo es, es de rabiosa actualidad". Su afirmación cobra sentido cuando se analizan las cifras de nuevos diagnósticos y la persistencia de comportamientos de riesgo derivados de la falta de información.
La serie llega en un momento clave: el 1 de diciembre, Día Mundial del Sida. La elección de la fecha no es casual. Casanova busca que su obra se convierta en un punto de inflexión en la conversación pública sobre el tema.
El reto de romper el silencio
"Es importantísimo intentar romper el silencio, aunque es muy complicado", reconoció el creador. La complejidad radica en la persistencia de estereotipos que asocian el VIH con determinados colectivos o comportamientos, generando vergüenza y aislamiento.
La ficción, según su visión, se erige como una herramienta poderosa para la empatía. A través de personajes complejos y situaciones universales, 'Silencio' busca humanizar una experiencia que sigue siendo invisible para gran parte de la población.
Una mirada desde la creación
Eduardo Casanova, conocido por su estética transgresora y su capacidad para abordar temas incómodos, encuentra en 'Silencio' su proyecto más ambicioso. La serie representa un paso adelante en su carrera, pasando del formato corto al largometraje televisivo sin perder su identidad autoral.
El elenco, encabezado por Lucía Díez, Ana Polvorosa y María León, aporta el talento necesario para dar vida a personajes que deben navegar entre el miedo, el amor y la supervivencia en un contexto social hostil.
El contexto de la presentación
La elección de 'La Xou' como plataforma de presentación no es irrelevante. El programa de TVE, con su alcance masivo, permite que el mensaje llegue a audiencias diversas. Marc Giró, como conductor, facilitó un espacio donde Casanova pudo desarrollar su discurso con la profundidad que requiere el tema.
La entrevista se convirtió así en más que una mera promoción: fue un acto de concienciación en prime time. Esta estrategia refleja la doble naturaleza del proyecto: entretenimiento y compromiso social.
El futuro de la conversación sobre VIH
Con el estreno de 'Silencio', Casanova aspira a reactivar un diálogo que, según su percepción, se ha estancado. La normalización del VIH pasa necesariamente por la visibilización de quienes lo viven, pero también por la desmitificación del virus en sí.
La clave está en la educación y en la representación mediática. Cuando el 76% de las personas afectadas no puede hablar abiertamente de su condición, la ficción se convierte en una voz alternativa. Una voz que, como la de Casanova, grita que el silencio mata más que cualquier virus.
Un llamado a la acción implícito
Aunque el director no formuló demandas explícitas, su mensaje contiene un llamado claro: es necesario transformar el discurso público sobre el VIH. La medicalización del virus ha sido un éxito; la humanización de la experiencia, un fracaso.
La serie 'Silencio' promete ser un instrumento para este cambio. A través de su narrativa transversal y su metáfora histórica, busca que el espectador no solo entienda, sino que sienta la pesadumbre del estigma.
El 1 de diciembre, cuando la serie se estrene en Movistar Plus+, comenzará una nueva oportunidad para que la sociedad española escuche lo que durante décadas ha sido callado. La pregunta no es si el VIH es una amenaza mortal, sino cuánto tiempo seguiremos permitiendo que el silencio lo sea.