Pedro Pascal revela su película favorita: el clásico que podría ver eternamente

El actor chileno comparte su top 4 de películas influyentes y elige un clásico del cine dorado como su obra maestra preferida

El intenso verano cinematográfico de Pedro Pascal parece haber llegado a su fin. Tras una racha profesional incesante que lo ha convertido en uno de los rostros más solicitados de Hollywood, el actor latinoamericano merece un merecido descanso. En los últimos meses, su presencia se ha multiplicado en las salas españolas con estrenos como Materialistas, Eddington y Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, mientras que el público televisivo devoraba la segunda entrega de The Last of Us. La industria ha decidido apostar sin reservas por su talento, y él no defrauda. Su versatilidad le permite saltar del drama independiente al blockbuster de superhéroes con una naturalidad que pocos actores contemporáneos poseen.

Durante la promoción de Gladiator II, la última superproducción en la que participa, Pascal concedió una entrevista donde reveló las cuatro cintas que más han marcado su trayectoria artística. Su selección desvela un gusto cinematográfico refinado, alejado de los tópicos comerciales y anclado en la tradición del séptimo arte. La lista incluye títulos tan dispares como Fanny y Alexander, Haz lo que debas y Poltergeist, esta última elegida por el impacto terrorífico que causó en su infancia. Sin embargo, una obra sobresale por encima del resto: Eva al desnudo.

El título original en inglés, All About Eve, no le hace justicia a la magnitud de esta joya de 1950. Dirigida por el maestro Joseph L. Mankiewicz, la película representa la quintaesencia del cine clásico hollywoodiense. La trama se centra en la compleja relación entre una estrella consagrada del teatro, interpretada magistralmente por Bette Davis, y una joven ambiciosa, Eve Harrington, que interpreta Anne Baxter en el que probablemente sea su mejor trabajo cinematográfico. La película abre con una ceremonia de premios donde ya se anticipa la trama, utilizando una estructura de flashback que era innovadora para la época.

La narrativa explora con sutileza los celos profesionales, la manipulación y la lucha por el poder en el mundo del espectáculo. La Davis encarna a Margo Channing, una actriz veterana que ve amenazada su trono por la aparente ingenuidad de su joven admiradora. La película se ha convertido en un referente cultural, influyendo en innumerables producciones posteriores. Incluso Pedro Almodóvar rinde homenaje a esta obra maestra en Todo sobre mi madre, no solo en el título, sino también en la dinámica entre sus personajes femeninos. La influencia se extiende a series modernas como Fleabag o The Marvelous Mrs. Maisel, que beben directamente de su fuente.

El reparto se completa con una Marilyn Monroe aún emergente, quien comparte escenas con el inolvidable George Sanders, ganador del Oscar al mejor actor de reparto por su papel como el crítico teatral Addison DeWitt. El guión, considerado uno de los más perfectos de la era dorada, combina diálogos mordaces con una estructura narrativa impecable. Cada escena, cada frase, está cuidadosamente diseñada para construir un retrato incisivo sobre la fama y su precio. La fotografía en blanco y negro de Milton Krasner añade una capa de elegancia visual que envejece con gracia.

El reconocimiento de la Academia fue inmediato. En la ceremonia de los Oscar de 1951, Eva al desnudo arrasó prácticamente en todas las categorías principales. Sin embargo, ocurrió una anomalía curiosa: no ganó el premio a mejor actriz protagonista. Tanto Bette Davis como Anne Baxter competían en la misma categoría, lo que provocó una división de votos que benefició a Judy Holliday por su papel en Nacida ayer. Es una de esas rarezas que demuestran cómo el sistema de votación puede producir resultados impredecibles. La película ganó seis estatuillas, incluyendo mejor película, director y guión adaptado.

El nivel de competencia en aquella edición era extraordinario. Entre las obras nominadas figuraban títulos inolvidables como El tercer hombre, La jungla de asfalto, El padre de la novia, El invisible Harvey y, por supuesto, El crepúsculo de los dioses. Aquel año confirmó que el cine de la época alcanzaba cotas de excelencia difíciles de superar. La ceremonia celebró el cincuenta aniversario de los premios, lo que hacía aún más especial la competencia.

La elección de Pascal no es casual. Su propia carrera refleja una sensibilidad especial para personajes complejos y narrativas con profundidad psicológica. En The Last of Us demuestra una capacidad para transmitir emociones crudas sin artificios, similar a la naturalidad que Bette Davis exhibía en sus mejores interpretaciones. Su presencia en pantalla evoca a leyendas como William Holden, actores que no necesitaban demostrar nada porque su mera existencia ya era una declaración artística. Esta cualidad le ha valido comparaciones con estrellas de la edad de oro del cine.

El gusto del actor por Poltergeist revela su conexión con el cine de terror que le marcó en la infancia, mientras que Fanny y Alexander de Ingmar Bergman muestra su aprecio por el cine de autor europeo. Haz lo que debas completa un cuarteto que habla de un profesional consciente de la historia del cine y sus múltiples vertientes. Esta diversidad demuestra que Pascal no se encasilla en un solo género, sino que aprecia la excelencia dondequiera que la encuentre.

En una era donde muchas estrellas de Hollywood apenas conocen los clásicos, Pedro Pascal se distingue por su auténtica pasión cinematográfica. Su recomendación de Eva al desnudo no es solo una declaración de intenciones, sino una invitación a redescubrir una obra que define lo mejor del séptimo arte. Para quienes aún no la han visto, sus palabras son el empujón perfecto para sumergirse en una historia que, como él dice, merece ser revisada una y otra vez. La película está disponible en múltiples plataformas de streaming, facilitando el acceso a nuevas generaciones.

Referencias

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