El NBA Summer League sigue ofreciendo espectáculo y la confrontación entre Brooklyn Nets y Los Angeles Clippers no defraudó. En un partido marcado por la alternancia en el marcador y las oportunidades para los novatos, los de Nueva York lograron imponerse gracias a la inspiración de su flamante elección de draft, Nolan Traoré, quien demostró por qué es considerado uno de los proyectos más interesantes de su promoción. La contienda, disputada en Las Vegas, sirvió como banco de pruebas para ambas franquicias, que aprovecharon para pulir conceptos y evaluar el progreso de sus talentos emergentes.
Desde el salto inicial, el ritmo fue vertiginoso. Los Clippers, con Jordan Miller como principal referente ofensivo, buscaban explotar su superioridad física en el perímetro. Sin embargo, la defensa de los Nets, liderada por la movilidad de Jalen Wilson y la presencia en la pintura de Day'Ron Sharpe, complicó en exceso las primeras acometidas angelinas. La lectura del juego de Traoré se hizo evidente en el segundo cuarto, cuando su capacidad para encontrar huecos en la defensa rival desequilibró el encuentro.
El momento decisivo llegó en el último período. Con el electrónico ajustado y ambos equipos exhaustos tras la exigencia del torneo, la calidad individual marcó las diferencias. Traoré no solo anotó canastas cruciales, sino que distribuyó el balón con criterio, firmando varias asistencias que desmontaron la defensa de Los Angeles. Su conexión con Danny Wolf resultó especialmente productiva, ya que el ala-pívot aprovechó los espacios generados por el base galo para anotar desde la línea de tres puntos y en penetración.
Por parte de los Clippers, la actuación de Kobe Brown merece mención especial. El alero mostró una notable mejora en su toma de decisiones, aunque topó con la defensa interior de los Nets en varias ocasiones. Los tapones consecutivos de Wilson y Wolf sobre sus intentos en el poste bajo evidenciaron la dificultad que tuvo para imponerse en la zona. No obstante, su trabajo en el rebote ofensivo mantuvo vivas las opciones de su equipo hasta el último suspiro.
La gestión del banquillo fue otro aspecto destacable. El cuerpo técnico de Brooklyn realizó rotaciones constantes, dando minutos a todos sus efectivos. La entrada de Drake Powell aportó energía defensiva, mientras que la salida de Michael Porter Jr. dejó paso a combinaciones más dinámicas en el perímetro. Las sustituciones masivas en el último tramo, con hasta siete cambios simultáneos, reflejaron la naturaleza experimental del encuentro.
El control del rebote resultó fundamental. Sharpe dominó el vidrio defensivo con autoridad, capturando múltiples balones bajo su propio aro y evitando segundas opciones a los Clippers. En el lado contrario, Nic Claxton y Noah Clowney formaron una pareja interior complementaria, con Claxton aportando experiencia y Clowney desplegando su versatilidad para anotar desde fuera. El triple de Claxton, asistido por Clowney, constituyó uno de los mejores momentos colectivos del partido.
La dirección de juego de James Harden, aunque limitada en minutos, ofreció un guía invaluable para los jóvenes de Los Angeles. Su capacidad para leer el juego y encontrar a Miller en situaciones favorables demostró por qué sigue siendo uno de los bases más inteligentes de la liga. La conexión Harden-Miller generó varios puntos fáciles que mantuvieron a los Clippers en la pelea.
En el apartado estadístico, la efectividad desde el perímetro separó a ambos conjuntos. Los Nets acabaron con un porcentaje superior en triples, gracias a los aciertos de Wolf, Traoré y Egor Demin, quien anotó dos triples consecutivos en un momento crítico. Por su parte, los Clippers sufrieron un bajón de acierto en el último cuarto, con Jordan Miller fallando varios lanzamientos pese a su buena actuación general.
La defensa de los Nets también merece elogio. Los robos de balón de Demin sobre John Collins y de Ivica Zubac sobre Claxton rompieron el ritmo ofensivo de los Clippers en momentos clave. Estas acciones defensivas, combinadas con una transición rápida, permitieron a Brooklyn anotar con facilidad en campo abierto.
El final del encuentro fue una sucesión de tiros libres y posesiones nerviosas. Zubac, pese a fallar uno de sus lanzamientos desde la línea, aportó veteranía en los instantes finales. La falta cometida por Porter Jr. sobre Traoré selló prácticamente el destino del choque, ya que el francés no perdonó desde el tiro libre.
Este resultado, aunque no afecta a la clasificación regular, sí que deja enseñanzas importantes. Los Nets confirman que su apuesta por la juventud empieza a dar frutos, con varios jugadores listos para contribuir en la rotación principal. Los Clippers, por su parte, identifican en Miller y Brown a dos piezas con margen de mejora considerable para la próxima campaña.
La NBA Summer League continúa siendo el escenario perfecto para que los novatos demuestren su valía y los segundos años consoliden su progresión. Partidos como este, intensos y reñidos hasta el final, preparan a los jóvenes talentos para la exigencia de la competición oficial. La próxima semana, ambos equipos cerrarán su participación en el torneo con la mirada puesta en el inicio de la temporada regular, donde algunos de estos nombres tendrán la oportunidad de demostrar que merecen un puesto en la plantilla definitiva.