La periodista y comunicadora Eva Soriano ha dado que hablar en la primera entrega de El Desafío 6, el programa de TVE que somete a famosos a pruebas extremas de habilidad física. Su debut no ha pasado desapercibido, gracias a una actuación que ha combinado riesgo, técnica y una determinación inquebrantable. Desde el primer momento, la presentadora del morning de Europa FM dejó claro su objetivo: no estaba allí para participar, sino para ganar.
La prueba asignada a Soriano, denominada Baile de vértigo, pertenece a esa categoría de retos que desafían no solo el cuerpo, sino también la mente. Consistía en ejecutar una coreografía completa mientras permanecía suspendida en el aire mediante un sistema de arnés especial. A diferencia de los sistemas convencionales, este dispositivo presentaba una particularidad técnica que elevaba exponencialmente la dificultad: estaba anclado por ambos lados y carecía de motor propio. Esto significaba que los movimientos verticales debían realizarse de forma manual, exigiendo una sincronización perfecta con el equipo de suelo.
Durante los días previos a la gala, los ensayos dejaron huella física en la concursante. Moratones visibles y diversas molestias no frenaron su preparación. La propia Soriano abordó el reto con su característico humor: "Si no me meo encima, creo que va a estar increíble", comentó antes de la actuación, mostrando una mezcla de nerviosismo y confianza que la define. Su mentalidad competitiva quedó patente cuando afirmó rotundamente: "Yo vengo a ganar".
El momento de la verdad llegó con Addicted to You, el icónico tema de Avicii interpretado por Audra Mae, como banda sonora. Acompañada por un bailarín profesional, Eva Soriano ejecutó una serie de piruetas y giros consecutivos que exigían recuperación inmediata tras cada movimiento. El desafío principal no era solo técnico, sino también fisiológico: superar el mareo extremo provocado por la rotación continua o fracasar en el intento. La concentración total fue su herramienta más valiosa.
Al descender del arnés, la primera reacción de la presentadora lo dijo todo: "No estoy mareada. Como estaba tan concentrada en hacerlo bien, no me he mareado. Estoy muy contenta, me ha salido bien", le confesó al presentador Roberto Leal. Este dominio sobre las sensaciones corporales extremas demostró un control mental notable, especialmente para alguien sin experiencia previa en este tipo de disciplinas aéreas.
El jurado, compuesto por Juan del Val, Pilar Rubio y Santiago Segura, emitió veredictos matizados. Juan del Val mostró una admiración sin reservas: "Joder con la cómica, increíble. Me ha sorprendido, me ha encantado. Es un número aéreo muy complejo. Además, eres una mujer muy alta y los defectos se ven todavía más, y yo no he visto. Lo has hecho de puta madre". Su evaluación reconoció explícitamente la dificultad técnica y la ejecución impecable, especialmente considerando la estatura de la concursante, que aumenta la percepción de errores en movimientos aéreos.
Pilar Rubio, sin embargo, adoptó un enfoque más crítico: "Es tan difícil, que yo creo que los cables te han gobernado a ti. Con una semana más, el número lo hubieses bordado. Creo que era el número más difícil de la noche". Su comentario reconoció la complejidad del reto mientras sugería que un periodo adicional de preparación habría permitido una dominio total sobre la actuación, en lugar de que el dispositivo dominara a la artista.
Santiago Segura mantuvo una línea similar: "Una semanita más le hubiera venido bien. Le faltaba un poco, pero está superbién". Ambos jueces coincidieron en que, aunque la actuación fue notable, el tiempo de preparación fue insuficiente para alcanzar la perfección absoluta en un reto de tal complejidad.
La puntuación final reflejó estas apreciaciones mixtas pero mayoritariamente positivas. Eva Soriano obtuvo 17 puntos, distribuidos en 6 de Juan del Val, 6 de Santiago Segura y 5 de Pilar Rubio. Este resultado la situó en el tercer puesto de la clasificación general de la primera gala, una posición más que respetable para un debut en un programa de estas características.
La reacción final de la comunicadora mostró su capacidad de autocrítica mezclada con su humor característico: "Yo me he visto muy bien", comentó con ironía, reconociendo que siempre puede exigirse más a sí misma. Esta actitud equilibra su competitividad natural con la humildad necesaria para crecer en el concurso.
El Baile de vértigo de Eva Soriano en El Desafío 6 representa un ejemplo de cómo la preparación mental y la determinación pueden compensar la falta de experiencia técnica. Su capacidad para mantener la concentración bajo presión física y psicológica, sumada a su disposición a asumir riesgos calculados, la convierte en una contendiente a seguir de cerca en las próximas galas. El programa, que reúne a ocho famosos de diferentes ámbitos, promete intensas competencias donde el factor sorpresa y la superación personal serán constantes. La actuación de Soriano establece un estándar alto para sus rivales y demuestra que su espíritu competitivo no era mera retórica inicial, sino una realidad tangible sobre el escenario.