La actriz Marta Hazas ha convertido el último día del año en una celebración doblemente especial. Por segundo año consecutivo, la intérprete ha compartido su cumpleaños con los espectadores de Pasapalabra, el popular concurso de Antena 3, demostrando que nacer el 31 de diciembre tiene un encanto único.
La presencia de Hazas en el programa no solo ha sido una cita televisiva más, sino una genuina fiesta personal. Roberto Leal, el presentador del espacio, no ha desaprovechado la oportunidad para indagar en las particularidades de celebrar el aniversario en una fecha tan señalada. La conversación ha revelado una perspectiva entrañable y llena de humor sobre cómo la actriz vive esta doble conmemoración.
Durante el programa, Leal ha mostrado curiosidad por saber si ambas celebraciones son compatibles o si, por el contrario, una de ellas termina eclipsando a la otra. La respuesta de Marta Hazas ha sido contundente y llena de optimismo: las dos festividades se complementan a la perfección. Desde su infancia, la actriz ha mantenido una visión particular de esta coincidencia calendárica. "Desde pequeña pienso: todo el mundo celebra mi cumpleaños a lo grande, se van hasta la Puerta del Sol", ha declarado con una sonrisa, refiriéndose a la tradicional retransmisión de la campanada desde la conocida plaza madrileña.
Esta perspectiva infantil, que convierte la celebración colectiva de Nochevieja en un homenaje personal, ha encantado a los seguidores del programa. La capacidad de Hazas para encontrar un significado tan especial en una fecha que podría pasar desapercibida como aniversario ha resultado refrescante y cercana. La actriz ha demostrado una vez más su carisma natural, convirtiendo una simple anécdota en un momento memorable de la televisión.
El intercambio no ha estado exento de humor. Roberto Leal, con su característica ironía, ha comparado su propia experiencia con la de la actriz. El presentador ha comentado que su cumpleaños coincide con el Día del Orgullo Gay, una fecha que también "llama a la fiesta". "Fíjate lo que se monta", ha bromeado Leal, estableciendo un paralelismo divertido entre ambas celebraciones y destacando cómo ciertas fechas parecen estar destinadas a la festividad.
El programa de Nochevieja de Pasapalabra ha estado repleto de momentos destacados más allá de la celebración de Hazas. La participante Rosa ha captado todas las miradas con un espectacular vestido rojo adornado con lentejuelas, un look que ha sido objeto de comentarios entusiastas tanto dentro como fuera del plató. Su elección de atuendo ha demostrado que la elegancia y el glamour son ingredientes indispensables para una noche tan especial.
Por su parte, Manu ha vivido un momento de tensión que ha mantenido al público en vilo. El concursante estuvo a punto de no poder tomarse las tradicionales uvas durante la emisión, generando un susto que terminó con una campanada memorable en la Silla Azul. Este incidente, lejos de amargar la celebración, ha añadido un toque de emoción y autenticidad a la velada.
Los deseos para el futuro también han tenido su espacio en el programa. Manu ha formulado su mayor anhelo para el año 2026, un deseo que, según sus propias palabras, "creo que es evidente", dejando entrever aspiraciones personales que resonan con el público. Por su parte, Rosa ha hecho un balance de su año 2025, un periodo que ha definido como "con sus altos y sus bajos, pero acabo feliz", una reflexión que muchos espectadores han podido compartir.
El concurso también ha tenido espacio para otros momentos emotivos. Un invitado ha firmado el primer pleno de 2026 en el segmento ¿Dónde Están?, con Valeria Vegas al ritmo de 'SloMo', demostrando que el talento y la sorpresa son constantes en el programa. Además, Eduardo Navarrete ha hecho una curiosa petición a Roberto Leal tras acertar en el concurso: "Un beso en todos los morros", una solicitud que ha desatado las risas en el plató.
La celebración de Marta Hazas en Pasapalabra evidencia cómo la televisión puede convertirse en un espacio de encuentro y complicidad con el público. La actriz, conocida por sus roles en series de éxito, ha sabido aprovechar la ocasión para mostrar una faceta más personal y cercana. Su capacidad para reírse de sí misma y para encontrar la magia en la cotidianidad ha resonado especialmente en una noche tan simbólica.
El hecho de que Hazas haya elegido precisamente este programa para celebrar su cumpleaños por segundo año consecutivo habla de la buena sintonía que mantiene con el equipo y del cariño que le tiene a la audiencia. En un mundo donde las apariciones televisivas suelen ser fruto de promoción profesional, gestos como este humanizan a las figuras públicas y crean vínculos genuinos con los espectadores.
La particularidad de su fecha de nacimiento le ha permitido a la actriz desarrollar una filosofía de vida optimista y celebratoria. Mientras la mayoría ve en Nochevieja un cierre de ciclo, Hazas ve una apertura de su año personal que coincide con el año colectivo. Esta doble perspectiva le confiere una energía especial, que ha sabido transmitir con naturalidad durante su intervención.
El éxito de la velada ha radicado precisamente en esa mezcla de elementos: la celebración personal de la actriz, los momentos de tensión y emoción del concurso, el glamour de los participantes y el humor del presentador. Todo ello ha conformado un programa redondo que ha sabido captar la esencia de una noche tan especial como la de Nochevieja.
La presencia de Hazas en el programa también ha servido para poner de relieve la evolución del formato, que cada vez abre más sus puertas a momentos personales y emotivos. Más allá de la competición por las palabras, Pasapalabra se ha consolidado como un espacio donde la humanidad de sus participantes brilla con luz propia.
Para los seguidores de la actriz, verla celebrar su cumpleaños en televisión ha sido un regalo extra. Sus redes sociales se han llenado de mensajes de cariño y felicitaciones, demostrando que la conexión con su público va más allá de sus personajes ficticios. La naturalidad con la que ha compartido esta intimidad ha sido valorada positivamente por una audiencia ávida de contenido auténtico.
La celebración de cumpleaños en plato de televisión podría convertirse, como apunta el artículo, en una tendencia. Si bien no es algo nuevo, la forma en que Hazas lo ha abordado, con genuina ilusión y sin artificios, establece un precedente de cómo estas celebraciones pueden integrarse de forma orgánica en la programación.
El balance de la noche es, por tanto, extremadamente positivo. Pasapalabra ha conseguido ofrecer un programa que entretiene, emociona y conecta. La celebración de Marta Hazas ha sido el eje emocional de una velada que ha combinado perfectamente la competición, el glamour y la humanidad.
En definitiva, el cumpleaños de Marta Hazas en Nochevieja ha demostrado que las fechas más señaladas pueden tener significados personales únicos. La actriz ha sabido encontrar la magia en la coincidencia y compartirla con millones de espectadores, convirtiendo una celebración individual en un momento colectivo de televisión memorable. Su historia nos recuerda que, con la actitud adecuada, cualquier circunstancia puede transformarse en algo extraordinario.