Mariló Montero: el secreto de la elíptica para estar en forma a los 60

La periodista comparte su rutina matutina de ejercicios de bajo impacto que fortalece todo el cuerpo y mejora la salud cardiovascular

La conocida periodista Mariló Montero ha demostrado que la edad no es un obstáculo para mantenerse activa y saludable. A sus 60 años, y recientemente convertida en abuela, Montero ha revelado su método preferido para cuidar su forma física: una disciplina que combina eficacia y suavidad en cada movimiento. Se trata de la elíptica, una máquina de gimnasio que ha conquistado a quienes buscan resultados sin someter sus articulaciones a un impacto excesivo.

La rutina matutina que cambia todo

Mariló Montero ha compartido en diversas ocasiones que su día comienza a las 4 de la mañana con una sesión de ejercicios. Esta temprana hora no está dedicada a correr por las calles ni a caminar bajo la lluvia, sino a una práctica controlada y completa dentro de casa. Su elección recae en la máquina elíptica, un equipo que simula el movimiento natural de la carrera pero eliminando el efecto de impacto contra el suelo.

La decisión de la periodista no es casual. La elíptica representa una alternativa inteligente para quienes, como ella, necesitan maximizar el tiempo y los resultados sin comprometer la salud de sus rodillas, caderas o tobillos. Este tipo de entrenamiento se ha convertido en un pilar fundamental de su estilo de vida, permitiéndole mantener un nivel óptimo de energía y vitalidad.

¿Qué hace tan especial a la elíptica?

La máquina elíptica consta de dos plataformas para los pies y dos manivelas para las manos. El usuario coloca los pies sobre las bases y agarra los mangos, iniciando un movimiento simultáneo y coordinado que activa múltiples grupos musculares. A diferencia de la cinta de correr, donde cada zancada genera un choque que se transmite a las articulaciones, en la elíptica los pies nunca pierden contacto con la plataforma.

Este detalle técnico es crucial. La ausencia de impacto convierte a la elíptica en una opción segura para personas de cualquier edad, especialmente para aquellas que superan los 50 o 60 años y necesitan proteger sus estructuras óseas y articulares. El movimiento es fluido, constante y se siente natural, casi como si el cuerpo flotara mientras trabaja.

Activación muscular completa

Uno de los mayores atractivos de este equipo radica en su capacidad para involucrar todo el cuerpo en una sola acción. Cuando Mariló Montero sube a su elíptica, no solo está trabajando las piernas. La mitad inferior del cuerpo, incluyendo glúteos, cuádriceps, isquiotibiales y pantorrillas, recibe un estímulo continuo. Pero el beneficio no termina ahí.

La parte superior, desde los brazos hasta los hombros y la espalda, participa activamente gracias al movimiento de los agarres. Incluso la zona central, los abdominales y la musculatura lumbar, se activa para mantener el equilibrio y la postura correcta durante la sesión. Esta integración total convierte a la elíptica en una herramienta de entrenamiento extremadamente eficiente.

Beneficios que trascienden la edad

La elección de Mariló Montero responde a una lógica perfecta para su etapa vital. A los 60 años, el cuerpo requiere cuidados específicos. La masa muscular tiende a disminuir, el metabolismo se ralentiza y la densidad ósea puede verse comprometida. La elíptica ataca estos problemas de forma directa y segura.

Desde el punto de vista cardiovascular, este ejercicio eleva la frecuencia cardíaca de manera progresiva y controlada, mejorando la resistencia aeróbica sin someter al sistema circulatorio a estrés innecesario. La quema calórica es significativa, ya que al movilizar tantos músculos simultáneamente, el gasto energético se multiplica comparado con otras actividades de bajo impacto.

Además, el fortalecimiento muscular es otro de sus pilares. La resistencia que ofrece la máquina permite tonificar fibras musculares sin necesidad de levantar pesas, reduciendo el riesgo de lesiones por sobrecarga. Para una mujer de 60 años, mantener la masa muscular es sinónimo de independencia, movilidad y calidad de vida.

Adaptabilidad para todos los niveles

La elíptica no discrimina por condición física. Tanto un atleta de élite como una persona que inicia su camino hacia la salud pueden beneficiarse de ella. La intensidad se regula mediante la resistencia y la velocidad, permitiendo crear programas personalizados. Mariló Montero, con su experiencia, puede mantener sesiones prolongadas sin sentir fatiga excesiva, precisamente porque la máquina se adapta a su ritmo.

Esta característica la convierte en una opción ideal para quienes han pasado años sedentarios y desean retomar la actividad física sin riesgos. La sensación de confort durante el ejercicio motiva a continuar, creando un hábito sostenible a largo plazo.

Consejos para empezar con la elíptica

Si la rutina de Mariló Montero te ha inspirado a probar esta máquina, es importante seguir algunas recomendaciones básicas para maximizar resultados y minimizar riesgos:

1. Postura correcta desde el inicio: Mantén la espalda recta, los hombros relajados y la mirada al frente. Evita inclinarte hacia adelante o agarrar los mangos con excesiva fuerza.

2. Calentamiento previo: Aunque es de bajo impacto, tu cuerpo necesita prepararse. Cinco minutos de movimientos suaves aumentarán la temperatura muscular.

3. Progresión gradual: No intentes igualar la resistencia o duración de alguien con años de práctica. Comienza con sesiones de 15-20 minutos y aumenta progresivamente.

4. Uso de los brazos: No te apoyes solo en las piernas. El verdadero potencial de la elíptica se activa cuando coordinas movimientos superiores e inferiores.

5. Hidratación constante: Aunque no sientas un esfuerzo extremo, la pérdida de líquidos existe. Bebe agua antes, durante y después del ejercicio.

La importancia de la constancia

El éxito de Mariló Montero no reside solo en elegir la máquina adecuada, sino en la regularidad de su práctica. Levantarse a las 4 de la mañana requiere disciplina, pero también demuestra el compromiso que tiene consigo misma. La elíptica, por su naturaleza amigable, facilita esa constancia. No genera dolores articulares post-ejercicio ni agotamiento extremo que pueda desmotivar al día siguiente.

Para personas mayores de 60 años, establecer una rutina matutina puede tener beneficios adicionales. Activar el cuerpo temprano mejora el estado de ánimo durante todo el día, regula los patrones de sueño y proporciona una sensación de logro antes de que el resto del mundo despierte.

Un modelo a seguir

La historia de Mariló Montero trasciende el mero ejercicio físico. Es un testimonio de que la edad es una cifra que no debe limitar nuestras aspiraciones de salud y bienestar. Su elección de la elíptica refleja una planificación inteligente: máximos resultados con mínimo riesgo.

En una sociedad donde los estereotipos sobre el envejecimiento siguen presentes, personas como ella demuestran que es posible mantenerse activa, fuerte y llena de energía. La clave está en encontrar la actividad que se adapte a tus necesidades, escuchar a tu cuerpo y, sobre todo, ser constante.

Si tienes más de 50 años o simplemente buscas una forma segura y efectiva de mejorar tu condición física, la elíptica podría ser tu aliada perfecta. No necesitas levantarte al amanecer como Mariló, pero sí dedicar unos minutos diarios a moverte con inteligencia. Tu cuerpo te lo agradecerá, hoy y en los años venideros.

Referencias