María Julissa desmiente relación con El Mencho tras captura del narcotraficante

La modelo de OnlyFans niega categóricamente los rumores que la vinculan con el líder del CJNG y advierte sobre la desinformación en redes sociales

La reciente captura de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, ha desatado una tormenta de especulaciones en las redes sociales mexicanas. El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue detenido en una operación conjunta del Ejército y la Guardia Nacional en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Sin embargo, lo que inicialmente parecía un éxito rotundo para las autoridades se convirtió en una pesadilla mediática para una joven influencer que nada tenía que ver con el caso.

Las autoridades mexicanas informaron que la operación fue posible gracias al monitoreo de la red de vínculos personales del narcotraficante. Según los reportes oficiales, las fuerzas especiales localizaron a Oseguera Cervantes tras detectar un encuentro con una de sus presuntas parejas sentimentales en un complejo de cabañas rural. Fue entonces cuando cientos de usuarios de internet comenzaron a señalar con el dedo a María Julissa, una reconocida creadora de contenido para adultos en OnlyFans.

Quién es María Julissa

Conocida en el mundo digital como 'La Barbie beisbolera', María Julissa ha construido una sólida carrera como modelo, influencer y creadora de contenido exclusivo. Su presencia en múltiples plataformas le ha valido acumular millones de seguidores que disfrutan de sus publicaciones sobre moda, automóviles, deportes y estilo de vida. Su imagen, asociada al glamour y al entretenimiento adulto, la convirtió en un blanco fácil para las teorías conspirativas que surgieron tras la caída del capo.

La joven, visiblemente afectada por la situación, utilizó sus historias de Instagram para emitir un mensaje contundente: "Es totalmente falso". En un tono directo y transparente, María Julissa explicó a su comunidad digital que le gusta "llevar mucho la fiesta en paz", distanciándose radicalmente del violento mundo del narcotráfico que representa El Mencho.

La ola de desinformación

El fenómeno de las fake news no tardó en manifestarse con todo su potencial dañino. En cuestión de horas, circulaban por WhatsApp, Twitter y Facebook fotografías supuestamente comprometedoras de la modelo junto al narcotraficante. Además, se difundieron audios donde una voz femenina celebraba la captura de Oseguera Cervantes, y otro donde un hombre que se identificaba como El Mencho culpaba a "María Julita" de su captura, ordenando a sus sicarios que la asesinaran y descuartizaran.

Ante esta avalancha de contenido apócrifo, la influencer publicó un comunicado formal en su perfil de Instagram. "En los últimos días he visto que se está difundiendo información en redes sociales que me involucra en lo que está sucediendo actualmente en México y quiero dejarlo claro: no tengo nada que ver con esa situación", afirmó tajantemente.

La creadora de contenido también alertó sobre la facilidad con la que se manipula la información digital actualmente. "Recuerden que en internet ya es muy fácil editar fotos", advirtió, haciendo referencia a las aplicaciones de Inteligencia Artificial que permiten crear imágenes y audios falsos con sorprendente realismo. Esta tecnología, que puede generar deepfakes en minutos, ha convertido la desinformación en una amenaza seria para la reputación y seguridad de las personas.

El contexto familiar de El Mencho

Para comprender la magnitud de los rumores, es fundamental conocer la realidad de las relaciones personales de Nemesio Oseguera. El narcotraficante estuvo casado durante años con Rosalinda González Valencia, apodada "la Jefa", quien pertenece a la poderosa familia Valencia, fundadora del extinto Cartel del Milenio. Fue precisamente este matrimonio el que facilitó su ascenso meteórico dentro de las estructuras criminales, permitiéndole fundar y consolidar el CJNG a principios de la década pasada.

González Valencia ha sido detenida en múltiples ocasiones por sus presuntos vínculos con el lavado de dinero del cártel, aunque recientemente recuperó su libertad en 2025. Esta información, ampliamente documentada por autoridades y medios especializados, contrasta radicalmente con las especulaciones que vinculaban a El Mencho con una joven influencer de 20 y tantos años que ni siquiera residía en las zonas de operación del cártel.

El peligro de la difamación digital

Lo ocurrido con María Julissa ilustra un fenómeno creciente en la era de la información instantánea: la criminalización mediática de figuras públicas sin pruebas. Aunque ella haya desmentido categóricamente los rumores, el daño a su reputación ya está hecho, y lo que es más grave: su seguridad personal se ve comprometida.

Los expertos en seguridad digital advierten que este tipo de acusaciones pueden tener consecuencias reales y peligrosas. En un país como México, donde el crimen organizado mantiene una presencia significativa, ser señalado como colaborador de las autoridades contra un cártel puede representar una amenaza directa contra la vida. Los audios falsos donde se ordena su ejecución, aunque generados con IA, podrían ser tomados como verdaderos por seguidores radicales del narcotraficante.

La respuesta de la comunidad digital

La comunidad de seguidores de María Julissa ha mostrado su apoyo masivamente, denunciando las publicaciones difamatorias y alertando sobre la peligrosidad de compartir información no verificada. Sin embargo, la velocidad con la que se propagan estos contenidos hace casi imposible controlarlos una vez se desatan.

Este incidente también ha generado debate sobre la responsabilidad de las plataformas sociales en la moderación de contenido. A pesar de que Instagram, Twitter y Facebook tienen políticas contra la desinformación, la escala del problema supera con frecuencia sus capacidades de revisión manual, dejando que algoritmos imperfectos decidan qué contenido se viraliza.

Lecciones para el ecosistema digital

El caso de María Julissa sirve como una advertencia sobre los riesgos de la cultura del "juicio paralelo" en redes sociales. En el afán de ser los primeros en informar o de generar contenido viral, muchos usuarios comparten información sin verificar, contribuyendo a la desinformación masiva y poniendo en riesgo la integridad de personas inocentes.

Para las autoridades, este evento debería representar un llamado de atención sobre la necesidad de proteger la identidad de las personas involucradas en operaciones sensibles. La decisión de revelar que la captura se produjo tras seguir a una "pareja sentimental" del narcotraficante, sin especificar quién era, abrió la puerta a especulaciones que podrían haberse evitado con una comunicación más cuidadosa.

Mientras tanto, María Julissa continúa con su trabajo de crear contenido para sus seguidores, aunque ahora con la sombra de una amenaza que surgió de la nada. Su experiencia demuestra que en la era digital, la línea entre la realidad y la ficción se ha vuelto extremadamente delgada, y que la reputación de una persona puede verse afectada irreversiblemente en cuestión de horas por una ola de mentiras bien organizadas.

La importancia del pensamiento crítico

Este caso nos recuerda la importancia de ejercer el pensamiento crítico antes de compartir cualquier información en redes sociales. Verificar fuentes, buscar información oficial y ser conscientes de las herramientas de manipulación digital disponibles son pasos esenciales para no convertirnos en cómplices de campañas de desinformación que pueden tener consecuencias devastadoras.

María Julissa, al igual que muchas otras víctimas de la desinformación, ha ten que enfrentar no solo el daño a su imagen pública, sino también el miedo legítimo por su seguridad personal. Su historia debe servir como ejemplo de por qué necesitamos un ecosistema digital más responsable, donde la velocidad de la información nunca esté por encima de la verdad y la protección de las personas.

Referencias