Jesús Vázquez canta en directo con Ambrossi en Benidorm Fest 2026

El presentador interpretó su éxito de los 90 'Y yo te besé' tras el reto de Ambrossi, generando un momento viral en la final del certamen

La final del Benidorm Fest 2026 ha regalado a los espectadores un instante mágico que quedará grabado en la memoria del festival. Jesús Vázquez, el icónico presentador que arrasó en las listas de ventas durante la década de los 90, ha vuelto a los escenarios para interpretar en directo su mítico tema "Y yo te besé". Este inesperado regreso musical se produjo justo el día de San Valentín, una fecha simbólica que ha hecho el momento aún más especial para los fans del certamen.

Todo comenzó como un juego entre presentadores. Desde la primera semifinal, Javier Ambrossi venía lanzando un sutil desafío a su compañero de conducción. El cineasta y showman, conocido por su trabajo en "La llamada" y "Paquita Salas", no solo elogiaba abiertamente a Vázquez, sino que además emulaba sus icónicos looks de los años 90. Esta particular forma de homenaje se repitió en las tres galas, creando una expectativa creciente entre el público.

Durante la semifinal del jueves, la presión alcanzó su punto culminante. Ambrossi, una vez más, apareció con un atuendo que recordaba a las épocas doradas del presentador gallego. Fue entonces cuando, entre risas y gestos de complicidad, Vázquez accedió tímidamente a la petición de cantar en la gran final. Muchos interpretaron esta promesa como una simple forma de desviar la atención y continuar con el ritmo de la gala, pero nada más lejos de la realidad.

La noche del sábado, la tensión era palpable. Los espectadores esperaban con ansia si finalmente se cumpliría la promesa. Cuando el momento llegó, Jesús Vázquez no solo cumplió su palabra, sino que lo hizo con una generosidad desbordante. Subió al escenario y, con la voz que le hizo vender millones de discos, entonó las primeras notas de "Y yo te besé". La sorpresa llegó cuando, a mitad de canción, invitó a Ambrossi a unirsele, cumpliendo así uno de los sueños más deseados del director.

La improvisada actuación duró apenas unos minutos, pero su impacto fue inmediato. Las redes sociales estallaron con comentarios, memes y videos del momento. Los seguidores del festival, conocidos como benifans, llevaban toda la semana esperando este instante con la misma ilusión con la que se espera la lluvia en tierra seca. El hashtag #Yoyotebesé se convirtió en trending topic en cuestión de minutos, demostrando el poder de la conexión entre ambos comunicadores.

Lo que hace especial este momento no es solo la actuación en sí, sino la química genuina que existe entre Vázquez y Ambrossi. Encontrar dos presentadores que encajen tan perfectamente es una rareza en la televisión actual. Su complicidad no nació en el escenario, sino que se fue fraguando durante las largas horas de ensayos, camerinos y ruedas de prensa previas al festival. Cada intercambio, cada mirada cómplice, ha ido tejiendo una relación profesional que trasciende lo laboral.

El madrileño ha sido abierto sobre su profunda admiración hacia Jesús Vázquez. Desde que se anunció su participación en el Benidorm Fest, Ambrossi no ha escatimado elogios, calificando al gallego como "inteligente, brillante y simpático". Esta admiración se hizo aún más evidente después de que el director hiciera pública su reciente separación profesional de "Los Javis", un momento en el que Vázquez mostró su apoyo incondicional.

El juego de cortesía entre ambos ha sido constante. Mientras Ambrossi expresaba su respeto al marido de Vázquez, el presentador gallego elogiaba la valentía del cineasta por enfrentarse a un reto tan complejo como la conducción en directo de un evento de estas características. Vázquez destacó que para un director acostumbrado a mandar, ser dirigido requiere una humildad apabullante, cualidad que Ambrossi ha demostrado sobradamente durante toda la semana.

La comparación con los Premios Goya 2024, que Ambrossi presentó en Valladolid, fue inevitable. Según Vázquez, aquella experiencia demostró que el director era "una estrella de este país", capaz de adaptarse a cualquier formato con talento y dedicación. Este tipo de reconocimiento mutuo ha creado una atmósfera de respeto y cariño que ha contagiado a todo el equipo del festival.

El momento musical ha servido para recordar al público más joven que Jesús Vázquez no es solo un rostro televisivo, sino un artista completo que dominó las listas de éxitos con canciones que se convirtieron en himnos generacionales. "Y yo te besé" no es simplemente una canción de los 90, es un símbolo de una época en la que el pop español conquistaba las radios y las televisiones.

Para los fans veteranos, ver a su ídolo de nuevo sobre las tablas ha sido un viaje nostálgico emocionante. Para los nuevos espectadores, ha sido una lección de historia viva del entretenimiento nacional. La mezcla de ambas generaciones en la audiencia es precisamente lo que hace grande al Benidorm Fest: su capacidad para unir tradición y modernidad.

La industria televisiva ha tomado nota. En una época donde la autenticidad escasea, este tipo de momentos espontáneos generan un valor incalculable. No se trata de un número planificado durante semanas, sino de una improvisación genuina nacida del respeto mutuo y la conexión humana. Esa es la magia que no se puede fabricar.

Los organizadores del festival ya han confirmado que esta edición superará todas las expectativas de audiencia, y momentos como este son la razón principal. Cuando la televisión permite que los profesionales sean ellos mismos, cuando se fomenta la creatividad sin ataduras, el público responde con devoción.

Javier Ambrossi ha demostrado ser un aprendiz rápido y un compañero generoso. Su capacidad para ponerse en segundo plano y dejar brillar a Vázquez, mientras cumplía su sueño de cantar junto a él, habla de una madurez profesional poco común. No buscaba el protagonismo, buscaba crear un recuerdo compartido.

Por su parte, Jesús Vázquez ha mostrado por qué lleva décadas en la cima. Su voz conserva el mismo timbre que enamoró a millones, pero ahora con un plus de experiencia y emotividad que solo da el paso del tiempo. La interpretación no fue perfecta técnicamente, pero fue auténtica y conmovedora, y eso es lo que el público valora.

El Benidorm Fest 2026 ya tiene su momento icónico. Mientras el ganador del festival luchará por llevar el nombre de España a Eurovisión, Vázquez y Ambrossi se han llevado el cariño incondicional de una audiencia que premia la espontaneidad y el talento. Este dueto improvisado será recordado no por la perfección vocal, sino por la conexión humana que representa.

En los próximos días, analistas y medios especializados seguirán desgranando este momento. Pero más allá de las interpretaciones, lo que queda es la imagen de dos profesionales disfrutando de su trabajo, respetándose mutuamente y regalando a los espectadores algo que no esperaban pero que necesitaban: una celebración pura del espectáculo.

La lección es clara. En la era de los contenidos prefabricados y los reality shows, la autenticidad sigue siendo el mejor reclamo. Jesús Vázquez y Javier Ambrossi no solo han presentado un festival, han demostrado cómo debe ser la televisión cuando se hace con pasión, respeto y, sobre todo, con corazón.

Referencias