Antena 3 refuerza su compromiso con la ficción nacional al anunciar el estreno en prime time de Perdiendo el juicio, una producción original que ya ha cosechado un notable éxito en la plataforma atresplayer durante 2025. A partir de este jueves 12 de febrero, los espectadores podrán seguir en abierto las peripecias de Amanda Torres, un personaje interpretado por la versátil Elena Rivera, quien da vida a una abogada de élite obligada a reconstruir su carrera profesional y personal tras un episodio que cambia radicalmente su vida.
La trama central de este drama jurídico se articula en torno a un momento crítico: Amanda, reconocida por su brillantez en los tribunales, sufre un violento estallido de su trastorno obsesivo compulsivo (TOC) justo en medio de un juicio de gran relevancia. Este suceso no solo pone en riesgo el caso que estaba defendiendo, sino que la convierte en una profesional marcada por el estigma, viendo cómo las puertas del selecto mundo del derecho se cierran inexorablemente ante ella.
La caída en desgracia de la protagonista la obliga a aceptar una propuesta laboral en un bufete modesto y alejado del prestigio al que estaba acostumbrada. Allí, lejos de los despachos lujosos y los clientes poderosos, debe convivir con un equipo de abogados en horas bajas, cada uno con sus propias frustraciones y complejidades. Este cambio de escenario no solo representa un desafío profesional, sino también una oportunidad para redefinir su identidad más allá de sus logros académicos y profesionales.
El elenco principal de la ficción cuenta con talentos consolidados y rostros emergentes del panorama televisivo español. Manu Baqueiro, Miquel Fernández, Lucía Caraballo, Daniel Ibáñez, Alfonso Lara, Carol Rovira y Dafne Fernández conforman el núcleo del equipo legal que rodea a Amanda. A ellos se suman interpretaciones de lujo de actores de la trayectoria de María Pujalte, María León, Eloy Azorín, Luis Bermejo, Federico Aguado, Antonio Garrido y Clara Garrido, entre otros, que aportan matices y profundidad a una historia que va más allá de los procedimientos judiciales.
La serie, compuesta por diez episodios de cincuenta minutos cada uno, surge de la colaboración entre Atresmedia y Boomerang TV, dos pesos pesados de la producción nacional. La visión creativa corre a cargo de Susana López Rubio, Javier Holgado y Jaime Olías, quienes firman tanto la creación como el guion de esta apuesta narrativa. La dirección se reparte entre María Togores, Pablo Guerrero y el propio Jaime Olías, asegurando una puesta en escena dinámica y cohesionada.
En los puestos de responsabilidad ejecutiva encontramos a Montse García por parte de Atresmedia y Luis Santamaría representando a Boomerang TV. El equipo técnico reúne a profesionales de primer nivel: José Luis Pulido dirige la fotografía, Ana Romero Moler se encarga del diseño de arte, Gualter de Sá firma el vestuario, y Eva Martínez y Raquel Martínez lideran maquillaje y peluquería respectivamente. La dirección de producción corre a cargo de Teddy Villalba y Laura Jaraiz, mientras que Coque F. Lahera se ocupa del sonido y Ana Alonso del montaje.
El rodaje se desarrolló íntegramente en Madrid y sus alrededores, aprovechando localizaciones que reflejan la dualidad entre el mundo corporativo de la abogacía de élite y el entorno más humilde del nuevo bufete. Esta elección geográfica permite una identificación inmediata del público español con los escenarios, reforzando el realismo de la propuesta.
Más allá de los procedimientos legales, Perdiendo el juicio explora con sensibilidad la convivencia con un trastorno mental, la resiliencia profesional y la reconstrucción personal. La protagonista debe gestionar no solo las consecuencias de su diagnóstico, sino también una compleja situación sentimental: la atracción que aún siente hacia su marido, con quien se resiste a firmar el divorcio, y el surgimiento de nuevos sentimientos hacia su jefe en el nuevo despacho. Estas líneas narrativas entrelazan el ámbito profesional con el íntimo, creando una trama rica en matices emocionales.
La estrategia de estreno de Atresmedia refleja un modelo de distribución cada vez más común: estrenar primero en su plataforma digital para generar expectativa y medir la recepción del público, para después dar el salto a la parrilla lineal con la confianza de contar con un producto probado. El éxito previo en atresplayer garantiza que Perdiendo el juicio llega a Prime Time con un respaldo sólido y una audiencia cautiva que ya ha valorado positivamente su calidad.
En el contexto actual de la ficción española, donde las producciones nacionales compiten con éxito contra las grandes plataformas internacionales, este tipo de apuestas refuerzan la identidad televisiva del país. La combinación de un tema de actualidad social como la salud mental, con el formato atractivo del drama legal, posiciona a la serie como una opción relevante para un público exigente que busca historias cercanas y bien contadas.
La presencia de Elena Rivera al frente del reparto aporta garantías interpretativas. Con una trayectoria que ha demostrado su capacidad para adentrarse en personajes complejos, la actriz se enfrenta a uno de los retos más exigentes de su carrera: dar humanidad y credibilidad a una profesional en crisis sin caer en estereotipos. Su trabajo se verá respaldado por un elenco coral donde cada personaje aporta una pieza esencial al puzzle narrativo.
La ficción también aborda la transformación del sector legal, mostrando la brecha entre la abogacía de grandes corporaciones y la práctica más cercana a la ciudadanía. A través de los casos que el nuevo bufete acepta, la serie tendrá la oportunidad de reflexionar sobre la justicia social, la ética profesional y los dilemas morales que enfrentan quienes defienden los derechos de los demás.
Con su llegada a la parrilla de Antena 3, Perdiendo el juicio se convierte en una de las apuestas más sólidas del canal para los próximos meses. La combinación de un guion cuidado, un reparto de lujo y una temática de actualidad la posiciona como una de las series nacionales más interesantes de la temporada. Los espectadores que no hayan seguido su paso por la plataforma tendrán la oportunidad de descubrir una historia que promete enganchar por su intensidad dramática y por la valentía con la que aborda temas que trascienden el ámbito profesional para hablar de la condición humana.
La apuesta de Atresmedia por este tipo de contenidos refuerza su compromiso con la narrativa de calidad y con la representación de realidades que, aunque específicas, contienen una universalidad emocional. En un momento en el que la televisión busca diferenciarse por su identidad, Perdiendo el juicio representa una apuesta segura para quienes buscan ficción comprometida y entretenimiento de alto nivel.