El Tottenham Hotspur recibió este domingo en su estadio al Manchester City de Pep Guardiola en un encuentro que ambos clubes consideraban crucial por diferentes motivos en el contexto de la Premier League. Los Spurs, comandados por el defensor argentino Cristian 'Cuti' Romero, necesitaban imperiosamente sumar puntos para distanciarse de la zona de descenso, mientras que el conjunto ciudadano buscaba acercarse al líder Arsenal. El resultado final de 2-2 dejó satisfechas a ambas partes, pero generó preocupación entre la fanaticada londinense por una situación específica: la inesperada salida de su capitán al inicio del segundo tiempo.
Durante los primeros 45 minutos, Romero había demostrado su habitual solidez defensiva y liderazgo en el campo. Sin embargo, cuando los equipos regresaron del descanso, el argentino no apareció. Su lugar fue ocupado por Pape Matar Sarr, lo que inmediatamente activó las alarmas entre los seguidores y analistas deportivos. Las primeras versiones de los medios ingleses apuntaban a una posible lesión muscular, algo que habría sido devastador para un Tottenham que depende enormemente de su central estrella.
La incertidumbre duró hasta la conferencia de prensa posterior al partido, cuando el técnico danés Thomas Frank ofreció la explicación oficial. Con su habitual claridad, el entrenador despejó cualquier duda sobre el estado físico del defensor: "Enfermedad. Lo estamos evaluando, pero esperamos que esté bien. También tuvo dificultades en el partido contra Frankfurt y lo superó con una fantástica actuación como capitán. Tuvo un pequeño problema pero esperamos que no sea nada". Estas palabras calmaron los temores iniciales, al confirmar que se trataba de una dolencia de carácter viral o digestivo, y no de una lesión de consideración que pudiera mantenerlo alejado de las canchas por un período prolongado.
La importancia de Romero para el esquema de Frank no puede ser subestimada. Desde que asumió la capitanía, el ex jugador de Belgrano y Atalanta ha transformado su rol dentro del plantel, convirtiéndose no solo en el líder defensivo, sino también en una amenaza constante en el área rival. Su capacidad goleadora ha sido una sorpresa gratificante para el club: en lo que va del año 2026 ya ha convertido tres tantos, acumulando seis en toda la temporada. Esta producción ofensiva desde la zaga central es un activo invaluable en la lucha por la permanencia.
El propio partido contra el City evidenció su calidad. A pesar de no sentirse en plenitud física, Romero completó la primera mitad con notable profesionalismo, incluso participando en las jugadas de ataque que generaron peligro en el área defendida por Ederson. Su gol, uno de los dos que marcó el Tottenham, fue una verdadera obra de arte: un remate de taco que dejó sin reacción al arquero brasileño y que fue celebrado con fervor por la hinchada local. Ese tanto demostró una vez más su instinto goleador y su capacidad para aparecer en momentos decisivos.
El empate final dejó al Tottenham en la posición 14 de la tabla con 29 unidades, nueve puntos por encima del West Ham, que marca el inicio de la zona de descenso con 18 posiciones. Aunque la ventaja parece cómoda, la competencia inglesa es tan impredecible que ningún equipo puede dar por sentada su permanencia hasta las últimas jornadas. La estabilidad defensiva que proporciona Romero será fundamental para asegurar los puntos necesarios en las próximas fechas.
La agenda no da tregua para el conjunto londinense. El próximo desafío será el sábado 7 de febrero cuando visiten el mítico Old Trafford para enfrentar al Manchester United en un horario temprano para el mercado argentino: 9:30 horas. Este compromiso presenta un escenario completamente diferente, ya que los Red Devils, bajo el mando de Ruben Amorim, también pelean por objetivos importantes en la tabla. La presencia de Romero será clave para contener el ataque de los de Manchester, especialmente si el delantero Rasmus Højlund recupera su mejor forma goleadora.
La evolución del argentino en la Premier League ha sido meteórica. Desde su llegada proveniente de Italia, se ha adaptado perfectamente al ritmo físico y táctico del fútbol inglés, convirtiéndose en uno de los mejores centrales de la liga. Su capacidad de anticipación, juego aéreo dominante y liderazgo natural han hecho que el Tottenham no dude en confiarle la cinta de capitán, una responsabilidad que asumió con orgullo y profesionalismo desde el primer día.
La situación actual del plantel requiere que todos sus jugadores estén en óptimas condiciones. La enfermedad que afectó a Romero contra el City es un recordatorio de lo frágil que puede ser el rendimiento deportivo ante factores externos. Los equipos médicos del club trabajan intensamente para garantizar que el defensor recupere su plenitud antes del crucial duelo del sábado. La buena noticia es que, según Frank, el problema es de menor consideración, lo que sugiere que su participación en Old Trafford no estaría en riesgo.
Para el fútbol argentino, el buen momento de Romero representa un motivo de orgullo. En un momento donde la selección nacional prepara su próxima competencia oficial, contar con un defensor en plenitud de facultades y en uno de los torneos más exigentes del mundo es un activo invaluable para el cuerpo técnico de Lionel Scaloni. La experiencia que acumula en Europa le permite aportar solidez y madurez al equipo albiceleste.
El Tottenham, por su parte, debe aprovechar el impulso anímico que representa tener a su capitán disponible. Los puntos que se juegan en febrero serán determinantes para definir si la temporada termina con la tranquilidad de la permanencia o con la angustia de una lucha hasta el final. La confianza que Frank ha depositado en Romero es mutua, y su relación técnico-jugador se ha fortalecido con el paso de los meses.
En conclusión, la salida de Cuti Romero del partido contra el Manchester City fue un momento de preocupación que rápidamente encontró explicación y tranquilidad. La enfermedad que lo aquejó no parece de gravedad, y su presencia en el próximo compromiso es más que probable. El Tottenham necesita de su capitán en plenitud para afrontar la exigente agenda que le espera, y el propio Romero necesita mantener su ritmo goleador y defensivo para consolidarse como una de las grandes figuras argentinas en el exterior. El sábado en Old Trafford tendrá una nueva oportunidad para demostrar por qué es considerado uno de los mejores defensores de la Premier League.