El RCDE Stadium fue testigo este viernes de un duelo directo por la permanencia en LaLiga EA Sports que terminó con sabor agridulce para los locales. El Espanyol no pudo mantener su buen inicio y cayó derrotado por 2-1 ante un Deportivo Alavés que supo aprovechar sus oportunidades y sumó tres puntos vitales para sus aspiraciones de mantener la categoría.
Desde el inicio del encuentro, los periquitos salieron con una clara intención de dominar el partido. La presión alta y el control del balón caracterizaron los primeros minutos del conjunto dirigido por Luis García, quienes buscaban romper una racha negativa que ya les había costado valiosos puntos en las jornadas precedentes. Sin embargo, pese al dominio territorial, la falta de efectividad en la última línea volvió a ser el talón de Aquiles de un equipo que necesitaba urgentemente una victoria para distanciarse de las posiciones de peligro.
El gol inicial llegó temprano para los blanquiazules. Un centro preciso desde la banda izquierda encontró a un rematador solitario en el área pequeña, que con un cabezazo bien colocado batió a la defensa vitoriana. El tanto inicial desató la euforia en las gradas del estadio cornelense y parecía que el Espanyol encarrilaba un partido que se presentaba trascendental para sus objetivos de permanencia.
Pero el fútbol, como tantas veces, tiene giros inesperados. El Alavés, lejos de descomponerse, reaccionó con la experiencia de un equipo curtido en mil batallas por la supervivencia en la élite. Los de Vitoria comenzaron a encontrar espacios en una defensa local que, pese a su buena disposición, mostraba fisuras en la cobertura de los costados.
La igualdad llegó antes del descanso. Una jugada ensayada en una falta lateral sorprendió a la zaga periquita, y un remate cruzado desde la frontal del área se coló junto al poste derecho de la portería defendida por el guardameta local. El tanto visitante cambió por completo la dinámica del encuentro, devolviendo la igualdad al marcador y la incertidumbre a un Espanyol que veía cómo se le escapaba el control del partido.
La segunda mitad comenzó con un guion similar. El Espanyol intentó imponer su ritmo, pero la falta de claridad en los metros finales seguía lastrando sus opciones de crear peligro real. Por su parte, el Alavés se mostraba cómodo esperando su oportunidad para salir al contragolpe, con la velocidad de sus extremos como principal arma ofensiva.
El gol de la victoria llegó en el tramo final del encuentro. Un balón recuperado en la medular permitió a los vitorianos montar una transición rápida que desbordó a la defensa local. El pase filtrado encontró a un delantero en posición ventajosa, que definió con sangre fría ante la salida del portero. El 2-1 en el marcador dejó a un Espanyol tocado y sin reacción, mientras que el Alavés celebraba una victoria que sabe a gloria en su lucha por la permanencia.
Antonio Blanco, el motor del triunfo
El centrocampista andaluz fue elegido como el mejor jugador del encuentro por los lectores, obteniendo el 47% de los votos. Su actuación en el centro del campo fue determinante para el desarrollo del juego de su equipo, mostrando una madurez que trasciende su juventud. Blanco demostró una capacidad de organización y distribución del balón que resultó clave para que el Alavés pudiera mantener la compostura en los momentos de mayor presión del Espanyol.
En declaraciones posteriores al partido, el mediocentro mostró su satisfacción por el triunfo: "Sienta muy bien, necesitábamos ganar fuera, era lo que nos faltaba para dar ese salto. Hicimos un gran trabajo". El jugador reconoció que el equipo había trabajado específicamente en la finalización: "Remarcamos todo lo que veníamos haciendo bien, nos estaba faltando quizá la finalización, y creo que ajustamos eso y por eso nos llevamos la victoria".
Sobre su gol, Blanco fue humilde: "El gol es más de Toni que mío. De eso se trata el equipo, y nos sirvió para tres puntazos que nos vienen bárbaro". La mentalidad colectiva del vestuario vitoriano quedó patente en sus palabras, destacando que el objetivo es mirar hacia arriba en la clasificación: "Sabemos que está todo apretado. Ganas, pierdes, estás arriba o abajo. Queremos apuntar arriba y es a lo que estamos".
Preocupación en el seno periquito
Por su parte, el vestuario del Espanyol mostraba una evidente preocupación por la dinámica negativa que atraviesa el equipo. La tercera derrota consecutiva deja a los blanquiazules en una posición comprometida en la tabla, con la zona de descenso cada vez más cercana. Un jugador del equipo, que prefirió mantener el anonimato en las declaraciones, analizó la situación: "La verdad que habíamos empezado muy bien, apretando, metemos el primer gol.... Y no sé qué está pasando este mes de enero, a ver si acaba ya. Toca seguir trabajando, no queda otra".
El análisis de la racha negativa fue sincero: "La verdad que son decisiones y acciones que no acertamos, pero nosotros hemos intentado darlo todo para los tres puntos, y ahora tenemos que ir a Villarreal a levantar la racha". La falta de fortuna también fue mencionada como factor: "Hemos estado ahí, no hemos tenido suerte". Sobre su gol, que finalmente no sirvió para sumar, comentó: "Era parecido al partido de la ida. Hay que estar ahí. No sirvió para nada, pero bueno".
Implicaciones en la clasificación
La victoria del Alavés supone un respiro importante en su lucha por la permanencia. Los tres puntos conseguidos en un campo complicado como el del Espanyol permiten al equipo vitoriano distanciarse provisionalmente de las posiciones de descenso, aunque la competición se mantiene intensa en la parte baja de la tabla. La regularidad será clave de aquí al final de la temporada para consolidar esta posición.
Por su parte, el Espanyol se mete en un lío considerable. La tercera derrota consecutiva deja a los periquitos en una situación de máxima alerta, con la necesidad de revertir la dinámica negativa de inmediato. La proximidad de los equipos en la zona de descenso hace que cada punto sea vital, y la derrota ante un rival directo como el Alavés duele doblemente.
Próximos compromisos
El calendario no da tregua a ninguno de los dos contendientes. El Espanyol deberá visitar el estadio de La Cerámica el próximo 9 de febrero para enfrentarse al Villarreal, un rival de entidad que se encuentra en la parte media-alta de la tabla. El encuentro se presenta como una nueva oportunidad para los blanquiazules de romper su mala racha, aunque la dificultad del rival es evidente.
Por su parte, el Alavés tendrá un compromiso intersemanal el próximo 4 de febrero en la Copa del Rey, recibiendo en casa a la Real Sociedad. El duelo vasco servirá para medir el estado de forma del equipo vitoriano ante un rival de máxima exigencia, aunque la prioridad seguirá siendo la competición liguera.
Conclusiones
El fútbol de la zona media-baja de LaLiga EA Sports se caracteriza por su imprevisibilidad y la igualdad entre los contendientes. En este contexto, la victoria del Alavés en el RCDE Stadium cobra una importancia capital para las aspiraciones de los vitorianos. La capacidad de reacción del equipo, liderado por la figura de Antonio Blanco, demuestra que el vestuario mantiene la fe en sus posibilidades de mantener la categoría.
Por el contrario, el Espanyol debe encontrar urgentemente soluciones a una dinámica negativa que amenaza con complicar seriamente su permanencia en la élite del fútbol español. La falta de efectividad y los errores defensivos en momentos clave están lastrando las buenas intenciones de un equipo que necesita recuperar la confianza y la solidez que mostró en las primeras jornadas de la competición.
La temporada aún tiene mucho recorrido, pero cada jornada que pasa sin sumar en la zona baja de la tabla aumenta la presión sobre los equipos implicados. El Alavés ha dado un paso importante, pero la guerra por la permanencia está lejos de haber terminado. El Espanyol, por su parte, tiene una cita con la historia el próximo fin de semana en Villarreal, donde deberá demostrar que tiene la capacidad de revertir esta situación y asegurar su continuidad en la máxima categoría del fútbol español.