La Virtus Segafredo Bolonia logró una victoria épica en la Jornada 25 de la Euroliga al imponerse por 84-82 en la pista del AS Mónaco en un duelo que se definió en los últimos segundos. El base argentino Luka Vildoza se convirtió en el héroe inesperado al anotar un triple decisivo a cuatro segundos del final, cuando el partido parecía escaparse de las manos de los italianos.
El conjunto dirigido por Dusko Ivanovic afrontaba este compromiso con la baja sensible de su máximo anotador, Carsen Edwards, así como también sin Alessandro Pajola, piezas fundamentales en su esquema habitual. Sin embargo, demostraron una capacidad de resiliencia notable, sobreponiéndose a las adversidades y encontrando respuestas colectivas en los momentos críticos.
El encuentro comenzó con un dominio claro del Mónaco local, que salió enchufado desde el salto inicial. Los de Vassilis Spanoulis, que llegaban a este duelo en una situación complicada tras dos derrotas seguidas, parecían decididos a romper su mala racha. Un parcial de 30-22 en el primer cuarto reflejaba la superioridad inicial del equipo francés, que controlaba el ritmo y encontraba facilidad en el aro rival.
No obstante, la Virtus Bolonia demostró por qué es uno de los equipos más competitivos de la competición a pesar de sus altibajos. Poco a poco, los italianos fueron ajustando su defensa y encontrando fluidez ofensiva. La segunda mitad del partido se convirtió en un intercambio de golpes constante, con ambos equipos mostrando sus virtudes y sus debilidades.
El tercer cuarto terminó con un marcador de 65-62 favorable a Mónaco, pero la diferencia era mínima y la tensión era palpable. Fue en el último periodo cuando se desató la locura. La Virtus salió con una marcha más y protagonizó un parcial demoledor de 15-1 que les permitió dar la vuelta al marcador y establecer una cómoda ventaja de 66-77. En ese momento, todo parecía indicar que los visitantes se llevarían el triunfo sin mayores complicaciones.
Pero el baloncesto moderno es impredecible, y el Mónaco tenía todavía una última bala en la recámara. Los franceses reaccionaron con un espectacular parcial de 16-4 que les devolvió la ventaja a falta de menos de un minuto para el final (82-81). El partido se había convertido en una montaña rusa emocional, con ambos conjuntos mostrando su carácter y su capacidad de sufrimiento.
En los últimos segundos, el caos parecía haberse apoderado del encuentro. Ataques desordenados, defensas intensas y la presión del momento se hacían notar. Fue entonces cuando Luka Vildoza tomó las riendas de forma soberbia. Con sangre fría y la serenidad de un jugador curtido en mil batallas, el argentino recibió el balón y lanzó un triple que se coló en la redonda justo cuando el reloj marcaba cuatro segundos para el final.
El Mónaco aún tuvo una última oportunidad para empatar o ganar, pero Elie Okobo no estuvo fino en su lanzamiento sobre la bocina, y el balón no quiso entrar. La euforia invadió al banquillo de la Virtus, mientras los jugadores de Mónaco veían cómo se les escapaba una victoria que habían tenido en sus manos en varios momentos del partido.
Desde el punto de vista individual, la Virtus encontró un líder anotador en Derrick Alston, que finalizó con 19 puntos como máximo anotador del equipo. Matt Morgan aportó 15 puntos valiosísimos, mientras que el propio Vildoza, además de su heroico triple final, terminó con 13 puntos en su casillero personal.
En el bando francés, Mike James volvió a ser el referente con 17 puntos y nueve asistencias, aunque sus esfuerzos no fueron suficientes para evitar la derrota. Jaron Blossomgame añadió 14 puntos, mientras que Elie Okobo y Daniel Theis cerraron con 12 puntos cada uno.
La derrota supone un duro golpe para el Mónaco, que suma ya su tercera derrota consecutiva en la Euroliga. El equipo que fue finalista la temporada pasada atraviesa por un momento de evidente crisis de resultados, y las dudas empiezan a surgir en torno a su capacidad para mantenerse entre los primeros puestos de la clasificación. La sensación de frustración debe ser considerable, especialmente después de haber dominado buena parte del encuentro y tener la victoria tan cerca.
Por su parte, la Virtus Bolonia mejora su récord a 12-13, una marca que les mantiene en la lucha por los puestos de playoff. La victoria en territorio francés demuestra que este equipo puede competir contra cualquier rival cuando encuentra su ritmo y mantiene la concentración durante los 40 minutos. La confianza obtenida de este triunfo podría ser clave de cara a los próximos compromisos.
El calendario no da tregua a ninguno de los dos equipos. La Virtus Bolonia recibirá en su feudo al ASVEL en la siguiente jornada, un duelo directo en la lucha por la clasificación. Por su parte, el Mónaco tendrá que viajar a Kaunas para enfrentarse al Zalgiris en un escenario complicadísimo, donde necesitará una victoria urgente para recuperar la confianza y frenar esta mala dinámica.
El partido dejó varias enseñanzas. Primero, que en la Euroliga no hay rivales fáciles y cualquier equipo puede ganar fuera de casa con la actitud adecuada. Segundo, que la Virtus Bolonia tiene un carácter competitivo indiscutible, capaz de sobreponerse a las bajas y a las adversidades en el marcador. Y tercero, que el Mónaco necesita encontrar urgentemente soluciones a sus problemas defensivos y de consistencia si quiere volver a ser el equipo temible de temporadas anteriores.
La actuación de Vildoza merece un capítulo aparte. El base argentino, que no siempre ha tenido un rol protagonista esta temporada, demostró que cuando el equipo más lo necesita, puede aparecer para resolver situaciones límite. Su triple no solo dio la victoria, sino que también envió un mensaje de confianza a todo el grupo sobre sus capacidades para los momentos decisivos.
En definitiva, fue una noche de baloncesto de alto nivel, con emoción, alternativas en el marcador y un final épico que quedará en la memoria de los seguidores de la Virtus Bolonia. Para el Mónaco, en cambio, es otro capítulo negativo en una serie que necesita revertir cuanto antes si no quieren verse fuera de los puestos de privilegio.