Inter de Milán derrota 2-0 al Borussia Dortmund en Champions League

Goles de Dimarco y Diouf en los minutos finales deciden el partido en Signal Iduna Park, consolidando al equipo italiano en la competición

El Borussia Dortmund no pudo hacer valer su condición de local en el Signal Iduna Park y cayó derrotado por 0-2 ante un contundente Inter de Milán en un encuentro correspondiente a la fase de grupos de la Champions League. Los goles llegaron en los instantes decisivos del compromiso, con un tanto de Federico Dimarco al minuto 80 y otro de Andy Diouf en el tiempo añadido, sellando una victoria que refuerza la posición del conjunto italiano en la competición europea.

El partido, que se desarrolló ante una afición local expectante, mostró un equilibrio táctico durante gran parte de los noventa minutos. Ambos equipos, conscientes de la importancia de los puntos en juego en lo que se perfila como uno de los grupos más competitivos de esta edición, plantearon un encuentro de máxima precaución defensiva y aprovechamiento de espacios. La primera mitad transcurrió sin goles, con ocasiones esporádicas y un dominio territorial compartido que reflejaba la paridad entre germanos e italianos.

La segunda mitad, sin embargo, desveló la capacidad del Inter para imponer su ritmo en los momentos críticos. A medida que el reloj avanzaba, el Dortmund buscó abrir el marcador con mayor ímpetu, lo que generó espacios en su retaguardia que fueron hábilmente explotados por los visitantes. La dinámica del encuentro cambió radicalmente en los últimos diez minutos, cuando una falta cometida por Felix Nmecha en campo contrario permitió a Dimarco ejecutar una magistral jugada a balón parado.

El gol de Dimarco, anotado al minuto 80, resultó ser el desbloqueo que el partido demandaba. El lateral izquierdo italiano, reconocido por su precisión en los lanzamientos de falta, colocó el balón con un efecto impecable en el ángulo derecho de la portería defendida por el guardameta alemán. La ejecución técnica del disparo dejó sin opciones al portero local y provocó la euforia en el banquillo visitante, consciente de la importancia de adelantarse en el marcador en un terreno tan complicado.

La reacción del Dortmund fue inmediata pero desordenada. El entrenador local realizó cambios ofensivos, introduciendo a Julian Brandt y Carney Chukwuemeka en busca de la igualada. Sin embargo, estas modificaciones dejaron huecos defensivos que el Inter supo aprovechar. Los cambios del equipo italiano, por su parte, demostraron una planificación excepcional: las entradas de Lautaro Martínez, Alessandro Bastoni y el propio Diouf refrescaron el equipo y aseguraron el control del partido en la recta final.

El tanto de la sentencia llegó en el minuto 90+4, cuando Diouf, recién incorporado al terreno de juego, recibió un pase en el centro del área y definió con la izquierda, colocando el balón por el lado derecho de la portería. El gol, anotado en pleno tiempo añadido, dejó sin opciones al Dortmund y consolidó una victoria que sabe a oro para los interistas. Previamente, el cuarto árbitro había anunciado cinco minutos de prolongación, tiempo que resultó insuficiente para los locales pero más que suficiente para los visitantes.

Durante el desarrollo del encuentro, el árbitro mostró varias tarjetas amarillas que reflejaban la intensidad del compromiso. Francesco Acerbi, defensa central del Inter, vio la cartulina amarilla al minuto 90+1 por una falta sobre Felix Nmecha. Esta sanción, aunque tardía, evidenció la tensión acumulada durante los noventa minutos de juego. Por parte del Dortmund, Nmecha también fue amonestado, junto con Julian Brandt, en una segunda mitad donde las infracciones aumentaron proporcionalmente al desespero local por evitar la derrota.

El partido no estuvo exento de momentos de incertidumbre por lesiones. Filippo Mané, defensa del Dortmund, requirió asistencia médica en el minuto 87, lo que provocó una interrupción en el juego y su posterior sustitución por Yan Couto. Esta baja obligó al equipo alemán a reestructurar su línea defensiva en los momentos más críticos del encuentro, una circunstancia que, sin duda, influyó en la capacidad de reacción del conjunto local.

Desde el punto de vista táctico, el Inter demostró una superioridad notable en la gestión de los momentos clave. La capacidad de Simone Inzaghi, entrenador del equipo italiano, para leer el desarrollo del partido y realizar ajustes precisos resultó determinante. La introducción de jugadores con frescura física y mental en los últimos quince minutos contrastó con las decisiones del cuerpo técnico del Dortmund, que pareció reaccionar con urgencia más que con planificación estratégica.

El control del balón en la zona media fue otro factor diferenciador. Henrikh Mkhitaryan, exjugador del Dortmund, demostró un conocimiento profundo del rival y gestionó el ritmo del partido con experiencia. Su sustitución al minuto 88, cuando el partido ya estaba decidido, fue un reconocimiento a su labor de contención y distribución. Por su parte, Marcus Thuram generó constantes peligros en la frontal del área germana, siendo pieza clave en la creación de espacios para sus compañeros.

Para el Borussia Dortmund, esta derrota representa un revés significativo en sus aspiraciones de liderar el grupo. Aunque la clasificación aún está lejos de definirse, perder puntos en casa en esta fase de la competición compromete el margen de error del equipo. La falta de efectividad en ataque, combinada con errores defensivos en los minutos finales, son aspectos que el entrenador Edin Terzić deberá corregir de inmediato si pretende avanzar con garantías a los octavos de final.

La victoria del Inter, por el contrario, refuerza su condición de candidato serio al título. El equipo italiano ha demostrado capacidad para imponerse en campos complicados y gestionar la presión de la competición europea. Con este triunfo, los nerazzurri suman puntos valiosos fuera de casa y envían un mensaje claro al resto de rivales: su proyecto deportivo está construido para competir y triunfar en las instancias decisivas.

El encuentro también dejó detalles técnicos interesantes, como la ejecución de los saques de esquina. El Dortmund generó varias opciones desde las bandas, especialmente a través de Julian Ryerson y Nico Schlotterbeck, pero la falta de precisión en el remate final frustró todas las oportunidades. Schlotterbeck, en particular, tuvo una clara ocasión de cabeza en el minuto 83 que se perdió por la izquierda de la portería visitante.

En definitiva, el Inter de Milán se llevó una victoria merecida por su eficiencia y acierto en los momentos decisivos. El Dortmund, pese a su esfuerzo y la entrega de su afición, no pudo superar la solidez defensiva italiana ni la calidad individual de jugadores como Dimarco y Diouf. El resultado final de 0-2 refleja fielmente lo ocurrido sobre el césped: un equipo que supo esperar su momento y castigar con contundencia cuando la oportunidad surgió. La Champions League continúa su curso y el Inter da un paso de gigante hacia la clasificación, mientras que el Dortmund deberá levantarse rápidamente para no comprometer su futuro en la máxima competición continental.

Referencias