Elijah Gift, la nueva joya del Athletic para la Champions ante el Sporting

El joven delantero de 19 años debuta en la convocatoria europea mientras el equipo sufre múltiples bajas clave

El Athletic Club afronta uno de los momentos más decisivos de su temporada con una convocatoria que combina experiencia y juventud. Este miércoles, el conjunto bilbaíno se mide al Sporting de Portugal en un encuentro crucial de la Champions League donde la principal novedad es la presencia de Elijah Gift, un prometedor atacante de 19 años que se estrena con el primer equipo en la máxima competición continental. Su inclusión llega en un momento de verdadera emergencia para Ernesto Valverde, quien no podrá contar con varios pilares fundamentales de su esquema habitual.

La historia de Gift es un claro ejemplo de la política de fichajes del Athletic, basada en la identidad y el talento vinculado a sus orígenes. Nacido en Navarra pero criado desde temprana edad en el Reino Unido, este delantero llegó a Lezama en 2023 procedente de las categorías inferiores del Liverpool. La operación se cerró por un millón de euros fijos más variables por objetivos, una inversión moderada para un jugador con su proyección internacional. Desde su llegada, ha demostrado un desborde y una capacidad goleadora que le han convertido en uno de los seguidos con más atención en el filial.

La convocatoria de Gift no es un gesto simbólico. Valverde ha decidido incluirlo porque las circunstancias lo exigen. El técnico navarro tendrá que hacer malabarismos con su plantilla debido a una lista de bajas que afecta a todas las líneas del equipo. En el ataque, la ausencia de Iñaki Williams por lesión deja un vacío difícil de cubrir. Su velocidad y experiencia en Europa son insustituibles. A esto se suma la recaída de Nico Williams, quien tras apenas media hora de juego ante el Sevilla ha vuelto a sentir molestias de pubalgia, una dolencia que le ha limitado durante gran parte de la campaña.

El problema no se limita al frente ofensivo. En la medular, Jauregi cumple sanción y se perderá el duelo luso, mientras que jugadores como Maroan, Prados y Egiluz también están en la enfermería con distintas dolencias. Esta situación ha obligado a Valverde a mirar hacia abajo, hacia la cantera, para reforzar una plantilla que se encuentra en su límite.

La defensa, quizás, es la zona que más preocupa. Aymeric Laporte, el líder indiscutible de la zaga, no ha recuperado a tiempo de la rotura muscular que arrastra desde diciembre. Su presencia era esperada con ansiedad, pero los servicios médicos han preferido no forzar su retorno. La buena noticia es que su vuelta podría producirse justo a tiempo para el derbi del domingo contra la Real Sociedad, un partido que los aficionados tienen marcado en rojo en el calendario.

La ausencia de Laporte se suma a la de Daniel Vivian, quien también se queda fuera de la lista por precaución. El central navarro acusa problemas musculares y el cuerpo técnico ha decidido darle descanso para evitar una lesión mayor. Con ambos fuera, Valverde deberá improvisar en el eje de la defensa. La pareja titular junto a Paredes será para Yuri Berchiche o Óscar de Marcos, dos veteranos con capacidad para adaptarse a múltiples posiciones pero que no están acostumbrados a jugar juntos como centrales puros.

Este contexto de emergencia ha propiciado que Gift no sea el único jugador del filial que viaje a Portugal. Ibon Sánchez, Hierro y De Luis también han recibido la llamada de Valverde. Se trata de una oportunidad de oro para estos jóvenes, que podrían tener minutos en una competición de primer nivel. La confianza del entrenador en la cantera es notoria, pero también refleja la gravedad de la situación. No es habitual que un equipo en Champions necesite recurrir a tantos jugadores del filial en un partido de tal trascendencia.

El encuentro ante el Sporting de Portugal se presenta como una final anticipada. Los leones necesitan un buen resultado para mantener vivas sus opciones de clasificación en una fase de grupos complicada. La presión es máxima y el ambiente en Alvalade será hostil. En este escenario, la juventud de Gift y sus compañeros del filial podría ser un arma de doble filo: o bien la frescura y la ausencia de miedo les juegan a favor, o bien la falta de experiencia en este tipo de partidos se convierte en un handicap.

La apuesta de Valverde es clara. Prefiere arriesgar con talento joven antes que con veteranos desgastados o jugadores que no están al cien por cien físicamente. Gift, con su velocidad y su olfato goleador, podría ser la sorpresa del partido. Su perfil se asemeja al de Nico Williams en cuanto a desborde, aunque evidentemente le falta recorrido para llegar al nivel del internacional español.

La situación del Athletic es un reflejo de los desafíos que enfrentan los clubes que compiten en múltiples frentes sin plantillas excesivamente amplias. La Champions League exige lo mejor de cada equipo, pero la exigencia de LaLiga y la proximidad del derbi vasco complican las rotaciones. Valverde debe dosificar esfuerzos sin renunciar a la competitividad, un equilibrio difícil de encontrar cuando las lesiones se acumulan.

El caso de Nico Williams es particularmente preocupante. Su pubalgia se ha convertido en un problema crónico que limita su participación. El club debe gestionar con cuidado su retorno para no comprometer su rendimiento a largo plazo. La decisión de no forzar su presencia ante el Sporting es acertada, aunque dolorosa deportivamente hablando.

Por su parte, Laporte trabaja contrarreloj para estar en condiciones ante la Real Sociedad. El derbi es un partido de máxima exigencia emocional y futbolística, y contar con su mejor defensa es prioritario. La rotura muscular que sufrió en diciembre ha sido más compleja de lo inicialmente previsto, pero los últimos informes médicos son optimistas.

La defensa será, sin duda, la línea más observada. La pareja formada por Paredes y Yuri o De Marcos tendrá que hacer frente al ataque portugués, que cuenta con velocidad y desmarque constante. La comunicación y la coordinación serán clave para evitar errores que puedan costar caro en un partido de esta magnitud.

En el centro del campo, la ausencia de Jauregi obligará a reestructurar el equilibrio defensivo. Jugadores como Vesga o Beñat Prados (si se recupera a tiempo) tendrán más responsabilidad en la recuperación y en la salida de balón. La batalla en la medular será decisiva para controlar el ritmo del encuentro.

Arriba, la posible participación de Gift sería una inyección de ilusión para la afición. Los jóvenes talentos siempre generan expectación, y más cuando provienen de la cantera o de incorporaciones pensadas a largo plazo. Su debut en Champions sería un paso de gigante en su carrera y una recompensa a su progresión en los últimos meses.

El contexto deportivo y económico también juega un papel importante. El Athletic necesita los ingresos que proporciona avanzar en la Champions. Cada victoria o empate tiene un valor económico significativo que repercute en la salud financiera del club. Esta presión adicional hace que las decisiones de Valverde sean aún más complejas.

La afición bilbaína ha mostrado su apoyo incondicional pese a las adversidades. Las entradas para el partido de ida en San Mamés volaron, y los seguidores que viajan a Lisboa lo harán con la esperanza de ver una gesta épica. La conexión entre el equipo y su gente es uno de los activos más valiosos del club en momentos de dificultad.

El rival, Sporting de Portugal, no está pasando por su mejor momento, pero en competición europea cualquier detalle puede decantar el resultado. El ambiente en su estadio, la motivación de sus jugadores y la calidad individual de algunos de sus futbolistas hacen del Sporting un oponente peligroso. El Athletic no puede confiarse ni un segundo.

La experiencia de Valverde en este tipo de situaciones será crucial. El entrenador ha demostrado en el pasado su capacidad para sacar lo mejor de sus plantillas en momentos de crisis. Su tranquilidad y su capacidad de análisis son referentes para un grupo que necesita seguridad y confianza.

El futuro inmediato del Athletic pasa por este partido. Una victoria cambiaría por completo el panorama del grupo y daría oxígeno para afrontar el derbi con mayor tranquilidad. Una derrota, por el contrario, complicaría seriamente las opciones de clasificación y aumentaría la presión sobre el equipo.

En definitiva, la convocatoria de Elijah Gift simboliza el espíritu de superación que caracteriza al Athletic. En las situaciones más adversas, el club siempre ha sabido sacar provecho de su cantera y de su filosofía. Este miércoles, en Lisboa, una nueva generación tendrá la oportunidad de demostrar que el futuro del club está en buenas manos. El talento joven se mezcla con la veteranía necesaria para intentar lograr un resultado que, sin duda, quedará en la memoria de la temporada.

Referencias