Zverev admite que debe mejorar su calendario tras el Open de Australia 2026

El tenista alemán reflexiona sobre su estado físico y la necesidad de reorganizar su agenda competitiva, inspirándose en las estrategias de Alcaraz y Sinner

Alexander Zverev ha alcanzado las semifinales del Open de Australia 2026 con una sensación que no experimentaba desde hace mucho tiempo: jugar sin molestias físicas. Su victoria ante el joven Learner Tien en cuatro sets no solo le acerca a su primer título del Grand Slam australiano, sino que le ha proporcionado una perspectiva renovada sobre cómo gestionar su carrera deportiva en los próximos años.

El tenista germano, actual número tres del mundo, mostró un nivel excepcional durante el encuentro, demostrando que su preparación está dando frutos. Sin embargo, más allá del resultado deportivo, lo más significativo para Zverev ha sido la sensación de libertad en la pista, algo que echaba de menos desde la lesión que sufrió en Roland Garros 2022, un momento que él mismo considera el pico de su rendimiento profesional.

La recuperación física como punto de inflexión

En la rueda de prensa posterior al partido, Zverev no ocultó su satisfacción por encontrarse en un estado físico óptimo. "Los últimos diez días me he sentido realmente bien, lo cual es muy agradable, y sin dolor, algo que no había experimentado en mucho tiempo, probablemente en 12 meses", reconoció el alemán. Esta declaración revela la lucha silenciosa que ha mantenido contra las molestias durante toda una temporada, un contexto que muchos seguidores desconocían.

La ausencia de dolor no solo mejora su rendimiento técnico, sino que revitaliza su actitud mental sobre la pista. "Es un buen punto de partida, me siento bien. Siento que estoy jugando a un buen nivel. Me siento feliz en la pista porque juego sin dolor y con calidad. Por supuesto, ganar siempre ayuda. Cuando ganas, automáticamente eres más feliz como deportista", añadió el tenista, destacando la conexión directa entre salud y resultados.

El fantasma de Roland Garros 2022

A pesar de su buen momento actual, Zverev mira hacia atrás con nostalgia a Roland Garros 2022, cuando sufrió una grave lesión que interrumpió su mejor momento de forma. "Mi mejor tenis, diría que probablemente fue en Roland Garros 2022, cuando me lesioné. Ese fue probablemente mi mejor nivel", reflexionó con cierta melancolía.

Esta afirmación pone en contexto el potencial que el tenista alemán considera que tiene cuando su cuerpo responde a la perfección. La lesión que sufrió en París no solo le privó de opciones en aquel torneo, sino que marcó el inicio de un período de incertidumbre física que ha durado hasta prácticamente este inicio de temporada 2026.

La batalla constante contra las lesiones

El deportista de 28 años describió con honestidad el proceso mental que implica competir con limitaciones físicas. "Es una lucha constante. Cuando lidias con lesiones, con ciertos dolores y molestias, y sientes que no puedes hacer todos los movimientos con libertad, también te cansas mentalmente. Entonces, quizás no intentas tanto ir a por tus golpes", explicó.

Esta confesión revela la complejidad de mantener la agresividad en el juego cuando el cuerpo no acompaña. Zverev ha tenido que modificar su enfoque, trabajando específicamente en mantener su estilo ofensivo pese a las adversidades. "He trabajado en mi tenis agresivo. Si esas cosas me funcionan, creo que el éxito también llegará", aseguró, mostrando una actitud proactiva ante las dificultades.

La inspiración de Alcaraz y Sinner

Uno de los momentos más reveladores de la rueda de prensa llegó cuando se le preguntó sobre la posibilidad de saltarse torneos como hicieron recientemente Carlos Alcaraz y Jannik Sinner con Montreal. La respuesta de Zverev fue sincera y directa: "Ellos ganan 50 millones de dólares al año, no todos somos Carlos y Jannik".

Esta frase, dicha sin ningún resentimiento, refleja la realidad económica diferenciada del circuito. "No me quejo para nada de mi vida, también estoy muy contento con mi cuenta bancaria, pero también es un poco diferente", matizó el alemán, demostrando equilibrio entre reconocer sus privilegios y ser realista sobre las distintas situaciones.

La comparación se extendió a las leyendas del deporte: "Roger, al final de su carrera, jugaba unos diez torneos al año. Novak ahora juega diez torneos al año. Es muy diferente". Zverev entiende que los jugadores de élite absoluta pueden permitirse ser más selectivos con su calendario, una estrategia que le resulta atractiva pero inalcanzable en este momento.

La necesidad de una nueva planificación

Consciente de su situación, Zverev ha tomado una decisión clara: "Tendré que adaptarme. Tengo que mejorar mi calendario". Esta declaración marca un antes y un después en su mentalidad competitiva. El objetivo no es solo descansar más, sino competir de forma más inteligente, priorizando la salud física para prolongar su carrera en el máximo nivel.

La planificación estratégica del calendario se ha convertido en una necesidad imperativa para el alemán. La experiencia de los últimos meses le ha enseñado que la cantidad de torneos no equivale a calidad de resultados. Su cuerpo le está pidiendo a gritos una programación más racional que le permita llegar fresco a los Grand Slam, sus objetivos principales.

Perspectivas para el futuro

A medida que avanza en el Open de Australia, Zverev mantiene los pies en la tierra. Su próximo desafío será el ganador del duelo entre Carlos Alcaraz y Alex De Miñaur, dos tenistas que representan precisamente el modelo de gestión que él admira. Independientemente del resultado, el torneo de Melbourne ya le ha proporcionado una lección invaluable sobre la importancia de la salud en el rendimiento deportivo.

La confesión de Zverev abre un debate interesante sobre la sostenibilidad del circuito profesional. Mientras las estrellas más jóvenes y con mayores ingresos pueden permitirse descansar, los jugadores consolidados pero no en el top-2 deben encontrar un equilibrio entre competitividad y preservación física. La decisión del alemán de "mejorar su calendario" podría marcar el inicio de una tendencia entre los tenistas de élite que buscan prolongar sus carreras sin sacrificar resultados.

En definitiva, Alexander Zverev no solo compite por un título en Melbourne, sino que está redefiniendo su enfoque profesional. La combinación de buena salud, nivel de juego y una nueva perspectiva sobre la gestión de su carrera podría ser la receta perfecta para alcanzar finalmente el Grand Slam que tanto ansía. El tenis mundial observará con atención cómo implementa estos cambios y si esta nueva filosofía le lleva a consolidarse como uno de los grandes dominadores de la era.

Referencias