El Al Nassr consiguió una victoria vital en su estadio al imponerse por la mínima al Al Taawon en un encuentro correspondiente a la Liga de Arabia Saudí. El marcador final de 1-0 refleja un partido intenso donde los locales dominaron pero encontraron una férrea resistencia en la portería rival, liderada por un inspirado Mailson. La única diana del encuentro llegó de forma accidental, tras un gol en propia puerta de Al Dossari, mientras que la figura ofensiva más destacada fue Sadio Mané, quien regresó con gran nivel al once inicial.
El conjunto de Riad salió al terreno de juego con la clara intención de aprovechar el tropiezo del líder de la competición. Desde el primer minuto, los hombres dirigidos por su cuerpo técnico impusieron un ritmo alto, con Cristiano Ronaldo como referente en ataque, aunque la fortuna no acompañó al portugués en las múltiples ocasiones que tuvo a lo largo de los noventa minutos.
Primer tiempo de dominio local
Los primeros cuarenta y cinco minutos fueron un monólogo futbolístico del Al Nassr. Los locales crearon peligro constantemente por las bandas, con centros precisos que inquietaron una y otra vez la meta defendida por Mailson. El portero visitante se convirtió en el principal obstáculo para los intereses del equipo de Riad, realizando intervenciones de gran mérito que mantuvieron vivo el sueño de su escuadra.
Cristiano Ronaldo estuvo especialmente activo durante esta etapa inicial. El delantero luso tuvo hasta cuatro ocasiones claras de gol, pero en todas ellas se topó con la inspiración del guardameta rival o con pequeños detalles que impidieron el tanto. En una jugada memorable, recibió un pase filtrado dentro del área y su disparo raso parecía cantado, pero Mailson voló para desviar el esférico a córner con una mano prodigiosa.
Sadio Mané, por su parte, demostró que su regreso era una noticia excelente para la plantilla. El senegalés combinó con inteligencia, desbordó por su banda habitual y generó constantes situaciones de peligro. Fue precisamente él el autor del centro que desembocaría en el único gol del encuentro. Al minuto treinta y ocho, Mané recibió en el flanco izquierdo, superó a su marcador con una finta de cuerpo y envió un balón raso y potente al corazón del área. La defensa del Al Taawon intentó despejar, pero Al Dossari, en su afán de evitar el peligro, desvió el esférico hacia su propia portería, superando a su portero y estableciendo el 1-0 en el marcador.
El gol en propia fue un premio justo al dominio ejercido por el Al Nassr, aunque también reflejó la mala suerte del conjunto visitante. Los minutos previos al descanso transcurrieron con el mismo guion: el Al Nassr atacando con insistencia y el Al Taawon resistiendo como podía, esperando la oportunidad de algún contragolpe que le permitiera igualar la contienda.
Segunda mitad con más emoción
Tras el paso por los vestuarios, el Al Taawon salió con una mentalidad más ofensiva. El técnico visitante realizó ajustes tácticos que permitieron a su equipo tener mayor posesión del balón y acercarse con más peligro al área de Bento, el meta local. Sin embargo, la defensa del Al Nassr mantuvo la compostura, liderada por una pareja de centrales sólida que anticipó la mayoría de las acciones peligrosas.
Cristiano Ronaldo continuó buscando su gol con ahínco. Al minuto cincuenta y cinco, recibió un pase de Joao Félix dentro del área y su disparo de volea parecía imparable, pero una vez más Mailson apareció para desviar el balón con los puños. El portugués mostró gestos de frustración, consciente de que ese día no sería el suyo. A pesar de no anotar, su movilidad y su capacidad para generar espacios fueron fundamentales para el desarrollo ofensivo de su equipo.
Joao Félix, que actuó como mediapunta, tuvo una actuación discreta pero efectiva. El portugués participó en la creación de juego, aunque en algunos momentos pecó de precipitación cuando debía asistir a compañeros mejor posicionados. Aún así, su conexión con Cristiano Ronaldo y Mané dejó destellos de calidad que auguran una buena sintonía para los próximos compromisos.
El partido entró en una fase de idas y venidas. El Al Taawon, consciente de la necesidad de empatar, subió sus líneas y arriesgó más en ataque. Esta decisión dejó espacios atrás que el Al Nassr intentó aprovechar mediante contragolpes rápidos liderados por la velocidad de Mané y la intuición de Cristiano.
Polémica y decisiones arbitrales
El encuentro no estuvo exento de polémica. Al minuto sesenta y ocho, Cristiano Ronaldo se internó en el área y fue derribado por un defensor del Al Taawon. El colegiado no dudó y señaló penalti a favor del Al Nassr. El delantero portugués se preparó para ejecutar la pena máxima, pero el árbitro, tras consultar con el VAR, decidió anular la decisión al considerar que había un fuera de juego previo en el inicio de la jugada. La decisión generó protestas entre los jugadores locales y la afición, aunque las imágenes de televisión confirmaron que el linier había acertado en su señalamiento.
Este incidente pareció afectar ligeramente el rendimiento del Al Nassr, que durante diez minutos perdió algo de control del partido. El Al Taawon aprovechó este bajón para crear su mejor ocasión del encuentro. Un centro desde la derecha fue cabeceado por su delantero centro, pero el balón se marchó rozando el poste derecho de la portería defendida por Bento.
Cambios y últimos minutos
El entrenador del Al Nassr movió el banquillo para refrescar el equipo. Salieron del terreno de juego Saad y Al Khaibari, entrando en su lugar Boushal y Al Hassan. Los cambios tuvieron el efecto deseado, ya que el equipo recuperó el control del balón y volvió a generar peligro en las inmediaciones del área rival.
Boushal, especialmente, aportó intensidad defensiva y presionó a los defensas del Al Taawon en su propio campo, provocando varios errores en la salida de balón. En una de estas acciones, su presión casi provoca un error de Mailson, que despejó de forma defectuosa pero consiguió alejar el peligro gracias a la velocidad de sus compañeros.
Los últimos diez minutos fueron de infarto. El Al Taawon se volcó completamente al ataque, jugando con tres delanteros y dejando espacios considerables atrás. El Al Nassr, bien ordenado tácticamente, supo capear el temporal y salir rápido al contragolpe. En una de estas transiciones, Mané tuvo la oportunidad de sentenciar el encuentro con un disparo cruzado que, desgraciadamente para él, se estrelló en el palo derecho de la portería visitante.
El colegiado añadió cuatro minutos de descuento, tiempo en el que el Al Taawon lo intentó todo. Sin embargo, la defensa del Al Nassr se mostró infranqueable, anticipando cada balón y despejando con criterio. Cristiano Ronaldo, en una última acción del partido, recibió un balón en la frontal del área y su disparo se marchó por encima del larguero, sellando una actuación con buenas sensaciones pero sin el premio del gol.
Análisis de las estadísticas
Los números reflejaron el dominio del Al Nassr durante los noventa minutos. Los locales completaron un total de quince disparos, de los cuales seis fueron a puerta. Por su parte, el Al Taawon apenas generó cuatro ocasiones de peligro, con tan solo dos remates entre los tres palos. La posesión del balón se repartió de forma desigual, con un sesenta y cinco por ciento para el equipo de Riad.
La figura del encuentro fue sin duda Mailson, el portero del Al Taawon, que realizó cinco paradas de gran nivel y evitó una goleada que hubiera sido excesiva teniendo en cuenta el desarrollo del juego. Por el lado del Al Nassr, Mané fue el jugador más valorado, con un gol indirecto, varias asistencias y una constante amenaza por su banda.
Implicaciones de la victoria
Este triunfo permite al Al Nassr acercarse a los puestos de cabeza de la clasificación, aprovechando el pinchazo del líder en otra instalación. Los tres puntos son vitales en la lucha por el título, especialmente en una liga tan competitiva como la saudí donde cada jornada puede suponer un cambio sustancial en las posiciones.
Para Cristiano Ronaldo, el partido deja un sabor agridulce. Por un lado, su contribución al juego ofensivo fue evidente, generando espacios y creando ocasiones para sus compañeros. Por otro, su sequía goleadora continúa, algo que para un delantero de su calibre siempre genera cierta presión. No obstante, su actitud sobre el terreno de juego fue impecable, luchando cada balón y liderando al equipo en los momentos de dificultad.
Sadio Mané, en cambio, demostró que está en un gran momento de forma. Su regreso al equipo coincide con una racha positiva de resultados y su conexión con Cristiano Ronaldo promete grandes dosis de espectáculo para las próximas jornadas. La sociedad formada por ambos jugadores puede ser determinante en la consecución de los objetivos del club.
El Al Nassr deberá mantener esta dinámica en los próximos compromisos. La regularidad será clave si quieren alzarse con el título al final de la temporada. La plantilla cuenta con calidad suficiente para competir en todas las competiciones, pero necesita mantener la concentración en cada partido y evitar los altibajos que tanto perjudican a los equipos con aspiraciones máximas.
El calendario no da tregua y el próximo rival ya espera. El equipo de Riad deberá recuperar fuerzas y preparar el siguiente desafío con la misma intensidad que mostró ante el Al Taawon. Solo así podrán mantenerse en la pelea por la corona y satisfacer las expectativas de una afición que exige el máximo nivel en cada encuentro.