Endrick desata la locura en Lyon con un hat-trick histórico

El joven brasileño anotó tres goles contra el Metz y consolidó su status como figura emergente del fútbol francés

La expectativa generada alrededor de Endrick desde su llegada al Olympique de Lyon ha encontrado finalmente su punto de ebullición. Lo que comenzó como una promesa latente se transformó en una realidad palpable este fin de semana, cuando el delantero brasileño completó su primer hat-trick con la camiseta de los 'Gones', liderando una goleada contundente por 5-2 sobre el Metz en un encuentro que quedará grabado en la memoria de la afición lyonesa.

El escenario era el Stade Saint Symphorien, un campo que presenciaría la consagración definitiva de una joven estrella. Sin embargo, los primeros compases del duelo pintaban un panorama incierto para el atacante carioca. Antes de que el reloj marcara los cinco minutos, Endrick se vio tendido en el césped, víctima de una entrada dura que obligó al cuerpo médico a entrar en acción. El pisotón recibido generó preocupación entre los seguidores, pero la fortaleza física y mental del futbolista quedó demostrada cuando, superado el susto inicial, se reincorporó sin mostrar signos de debilidad.

La respuesta de Endrick no se hizo esperar. Poco después del minuto diez, el brasileño se anticipó a la defensa rival para conectar un preciso disparo cruzado, aprovechando una asistencia magistral de Tolisso que le llegó desde la banda derecha. Ese 0-1 tempranero no solo calmó los nervios del conjunto visitante, sino que también marcó el inicio de una actuación memorable. La confianza del jugador crecía a cada toque, y su presencia en el área se convertía en una pesadilla recurrente para los defensores locales.

El Olympique de Lyon no se conformó con la ventaja mínima. Al minuto dieciséis, la joven promesa holandesa Ruben Kluivert, hijo del legendario Patrick Kluivert, amplió la diferencia con un remate de cabeza impecable. El gol nació de una jugada colectiva que involucró al canterano Merah, quien envió un centro medido que el delantero neerlandés convirtió en el segundo tanto de la tarde. El ritmo impuesto por el equipo de Pierre Sage resultaba demoledor, y el Metz parecía incapaz de encontrar respuestas ante la voracidad ofensiva de sus rivales.

Endrick, por su parte, continuó su exhibición individual. En el minuto veintidós, el árbitro anuló un gol suyo por fuera de juego milimétrico, una decisión que generó protestas entre los jugadores lyoneses. Pero el brasileño no se desanimó. Minutos después, ejecutó una habilidosa 'vaselina' en la frontal del área que dejó a un defensor en el suelo y provocó una clara falta que el colegiado decidió no sancionar como penalti. La polémica no enturbiaría su rendimiento, al contrario, pareció alimentar su determinación.

La segunda mitad trajo consigo el tercer gol del Olympique de Lyon, obra del mediocampista Tyler Morton. El inglés recogió un rechace en la medialuna y, sin pensarlo dos veces, disparó con potencia colocando el balón junto al poste izquierdo del arquero Fischer. El 0-3 reflejaba la superioridad absoluta del conjunto visitante, pero el Metz encontró un rayo de esperanza cuando Koua aprovechó un error en la salida de balón de la defensa lyonesa, concretamente un pase impreciso de Kluivert, para recortar distancias y hacer el 1-3.

Fue entonces cuando Endrick decidió cerrar definitivamente el partido. En el tiempo añadido del primer tiempo, el brasileño recibió un pase filtrado de Morton, se plantó solo ante el portero y, con una frialdad impropia de su edad, definió al palo largo para establecer el 1-4. El gol demostró su capacidad para mantener la calma en situaciones de máxima presión, una cualidad que distingue a los grandes delanteros.

El descanso no frenó el ímpetu de Endrick. Tras la reanudación, el atacante buscó con insistencia su tercer gol, el que le permitiría completar el hat-trick. Tuvo una ocasión clara de cabeza que el guardameta Fischer desvió con una estirada espectacular. La frustración del brasileño fue evidente, pero su perseverancia acabaría por dar sus frutos.

El Metz, por su parte, intentó maquillar el resultado con un tanto de Habib Diallo en el minuto sesenta y cuatro, pero la diferencia de calidad entre ambos equipos era abismal. Mientras tanto, el Lyon continuó generando peligro, con jugadas como la chilena de Maitland-Niles que estuvo a punto de convertirse en el gol de la jornada.

El momento definitivo llegó en el minuto ochenta y siete. Endrick, con una carrera vertiginosa por la banda derecha, entró en el área y fue derribado por un defensor local. El árbitro no dudó en señalar la pena máxima. El propio brasileño se encargó de ejecutar el lanzamiento, engañando al portero y enviando el balón a la red para completar su hat-trick y el 2-5 definitivo.

La actuación de Endrick contra el Metz representa mucho más que tres goles. Simboliza la consolidación de un proyecto deportivo que ha sabido integrar juventud y talento en su ADN. Cada partido, el exjugador del Palmeiras demuestra que su fichaje no fue una simple apuesta de futuro, sino una inversión en presente. Su capacidad de adaptación a la Ligue 1, una de las competiciones más físicas de Europa, ha sido sorprendentemente rápida.

El rendimiento del delantero va en ascenso constante. Desde su debut en la Copa de Francia contra el Lille, donde ya dejó destellos de su calidad, hasta su asistencia a su compatriota Abner en el duelo contra el Brest, Endrick ha mostrado una progresión meteórica. La ausencia en el compromiso de Europa League ante el Young Boys parece haberle servido para recargar energías y regresar con mayor hambre de gol.

El contexto del partido también resulta relevante. El Olympique de Lyon lucha por asegurar la cuarta plaza de la Ligue 1, una posición que le garantizaría la clasificación directa a la próxima edición de la Champions League. Los tres puntos conquistados en Metz son fundamentales para mantener la presión sobre sus perseguidores y consolidar el proyecto de Pierre Sage, quien ha sabido sacar lo mejor de una plantilla joven y ambiciosa.

La química que Endrick está desarrollando con sus compañeros es otro factor a destacar. La conexión con Tyler Morton, quien le asistió en el segundo gol, o la compenetración con el lateral Abner, demuestran que el brasileño se ha integrado perfectamente en el grupo. Su idioma, su cultura futbolística y su carácter extrovertido facilitan esta adaptación.

El futuro de Endrick en el Olympique de Lyon pinta brillante. Con apenas dieciocho años, ya ha demostrado que puede ser el referente ofensivo que el club necesita para competir con los gigantes del fútbol francés. Su proyección no tiene límites, y cada partido parece confirmar que estamos ante uno de los talentos más prometedores de su generación. La 'Endrickmanía' no es una moda pasajera, es el reflejo de una realidad: el fútbol europeo tiene una nueva estrella en ascenso.

Referencias