Athletic Club remonta a la Atalanta en Bérgamo y sueña con los dieciseisavos

Los leones dan una lección de carácter en la segunda parte con goles de Guruzeta, Nico Serrano y Robert Navarro

El Athletic Club firmó una de las noches más memorables de su historia reciente en competición europea al conquistar el Gewiss Stadium de Bérgamo con una espectacular remontada por 3-2 ante la Atalanta. La victoria, conseguida en la séptima jornada de la fase de liguilla de la Champions League, permite a los hombres de Ernesto Valverde soñar con la clasificación para los dieciseisavos de final, una meta que parecía lejana tras una primera mitad para olvidar.

El encuentro comenzó con un dominio absoluto del conjunto italiano, que no tardó en traducir su superioridad en el marcador. A los 16 minutos, Gianluca Scamacca aprovechó una acción dubitativa de la defensa visitante para batir a Unai Simón con un remate contundente. El golpe inicial dejó a los leones en una situación comprometida, obligándoles a remar contracorriente en un escenario tan exigente como el feudo bergamasco.

Lo peor para el Athletic es que el 1-0 pudo convertirse en una desventaja aún mayor. La presión de la Atalanta asfixiaba a los vascos, que veían cómo sus líneas quedaban desdibujadas ante el ímpetu local. En este contexto, la figura de Unai Simón se convirtió en el único baluarte capaz de evitar el desastre. El meta rojiblanco protagonizó una serie de intervenciones de mérito que mantuvieron vivas las esperanzas de su equipo, incluyendo la anulación de un tanto a los transalpinos que hubiera sentenciado el choque antes del descanso.

El paso por los vestuarios resultó determinante para el devenir del partido. Valverde, con su característico olfato para leer los encuentros, decidió introducir cambios de calado en su esquema. La entrada de Oihan Sancet infundió oxígeno y creatividad al centro del campo, mientras que el dibujo táctico se ajustaba para explotar las debilidades de un rival que había gastado energías en la primera mitad.

La transformación fue fulminante. A los 58 minutos, una jugada que nació desde el pie de Unai Simón encontró a Robert Navarro en posición retrasada. El joven extremo controló con temple y asistió a Gorka Guruzeta, quien con un desmarque inteligente se deshizo de su marcador para definir con frialdad ante el portero Carnesecchi. El 1-1 revitalizó por completo al conjunto bilbaíno, que comenzó a creer en la gesta.

El segundo gol fue una obra de arte colectiva que tuvo el sello inconfundible de Robert Navarro. Desde la banda derecha, el extremo dibujó una trayectoria perfecta con su pierna zurda que atravesó toda el área italiana. Nico Serrano, recién incorporado al terreno de juego, apareció por el costado opuesto para conectar un disparo raso e imparable que se coló junto al palo. El 1-2, anotado en el minuto 70, dejó tocado a un equipo de Palladino que no encontraba respuestas al empuje visitante.

El golpe de nocaut llegó cuatro minutos después. Una vez más, la presión adelantada del Athletic provocó un error en la salida de balón de la Atalanta. Sancet, omnipresente en la segunda mitad, recuperó el esférico y filtró un pase magistral hacia la zona de tres cuartos. Robert Navarro, autor de dos asistencias previas, decidió culminar personalmente la faena con un zurdazo preciso que se incrustó en la red defendida por Carnesecchi. El 1-3 parecía sentenciar el duelo y certificar una noche épica para los intereses rojiblancos.

Sin embargo, el fútbol siempre guarda un as en la manga. En los instantes finales, la Atalanta desplegó un asedio desesperado en busca de la honra. El desgaste físico del Athletic comenzó a notarse y Sulemana aprovechó un descuido defensivo para recortar distancias y establecer el definitivo 2-3. A pesar del susto final, los vascos supieron administrar la ventaja y aguantaron los embates locales hasta el pitido final del colegiado.

El triunfo tiene un sabor especial para el conjunto de San Mamés. No solo por haber doblegado a un rival de entidad en su propio feudo, sino por las implicaciones que conlleva en la clasificación. El Athletic asciende hasta la posición 23ª, que otorga acceso a la siguiente ronda eliminatoria, mientras que la Atalanta se queda en la séptima plaza, aunque manteniendo intactas sus opciones de acabar entre los ocho primeros.

La próxima jornada, que se disputará de forma unificada para todos los equipos, será definitiva. El Athletic recibirá en su templo de San Mamés al Sporting de Portugal en un duelo directo que dictará sentencia. Los leones tendrán su destino en sus propias manos, con la moral por las nubes tras esta exhibición de carácter y pundonor en tierras italianas.

El rendimiento de Robert Navarro merece un capítulo aparte. El extremo fue el gran artífice de la remontada con dos asistencias y un gol, demostrando una madurez y un desparpajo impropios de su edad. Su conexión con Guruzeta y Serrano desequilibró constantemente a la defensa italiana, mientras que su capacidad para tomar decisiones acertadas en los momentos clave evidenció su proyección como futbolista de élite.

Por su parte, la gesta de Valverde no debe pasar desapercibida. El técnico demostró una vez más su capacidad para leer los partidos y ejecutar cambios certeros. La apuesta por Sancet resultó un acierto rotundo, mientras que la presión alta que implementó en la segunda mitad recordó a los mejores momentos del Athletic de la temporada pasada. La recuperación de balones en campo rival y la velocidad en las transiciones se convirtieron en las armas perfectas para desmontar el planteamiento de Palladino.

En definitiva, el Athletic Club redactó en Bérgamo un guión de película que combina sufrimiento, coraje y talento. La remontada ante la Atalanta no solo suma tres puntos vitales en la tabla, sino que también refuerza la identidad de un equipo que nunca se rinde. Ahora, la cita en San Mamés ante el Sporting de Portugal será la última prueba para sellar el billete a los dieciseisavos de la Champions League. Los leones han demostrado que cuando juegan con intensidad y convicción, pueden competir con los mejores del continente.

Referencias