Zetak celebra el Día del Euskera con 'Aralarko Dama' en La Revuelta

Pello Reparaz defiende las lenguas minoritarias y desvela la mitología vasca tras el éxito masivo de su nuevo proyecto musical

La mítica sierra de Aralar cobró vida en el escenario de La Revuelta gracias a la electrizante actuación de Zetak, el nuevo proyecto musical de Pello Reparaz que está revolucionando el panorama del pop electrónico en euskera. En una noche especial dedicada a la celebración del Día del Euskera, el artista navarro aprovechó su presencia en el programa de David Broncano para transmitir un mensaje poderoso sobre la defensa de las lenguas no hegemónicas y las raíces culturales de su tierra.

El éxito arrollador de Zetak resulta evidente cuando se observan los números: un San Mamés completamente agotado y una segunda fecha en preparación que sumarán casi 90.000 entradas vendidas entre ambos conciertos. Cifras que, lejos de enorgullecer al músico de Arbizu, le sirven para reflexionar sobre las verdaderas causas de esta conexión masiva con el público. Durante su conversación con Broncano, Reparaz mostró una humildad sorprendente al analizar el fenómeno: "Puedes pensar que eres el puto amo y no, no van por ahí los tiros. Te pones a rascar y te das cuenta de que no queda otra: es por el euskera y la defensa de las lenguas no hegemónicas".

Esta declaración resume la esencia de un proyecto que trasciende la mera dimensión musical. Zetak no solo representa una evolución artística para Reparaz, quien pasó del punk y ska de Vendetta al pop electrónico, sino que se ha convertido en un vehículo para la visibilización de una lengua y una cultura milenarias. La formación, completada por Leire Colmo en la percusión, Iban Larreburu en la batería y Gorka Pastor en los sintetizadores, ha logrado crear un sonido contemporáneo que no renuncia a su identidad, demostrando que la tradición y la modernidad pueden coexistir en perfecta armonía.

El mensaje de Reparaz resulta especialmente relevante en un contexto donde las lenguas minoritarias enfrentan constantes presiones. El artista navarro insistió en que aprender euskera no es una tarea imposible, sino un proceso accesible y, sobre todo, enriquecedor. "No es imposible aprenderlo, hay vías para hacerlo y también es divertido", aseguró, desmitificando la percepción de dificultad que a menudo disuade a potenciales estudiantes.

Una de las revelaciones más entrañables de la entrevista fue la estrategia de acercamiento que, según Reparaz, caracteriza a la comunidad vasca: "Como pueblo, tenemos algo muy guay: si te aprendes cuatro palabras en euskera y las sueltas, ya nos tienes ganados". Esta frase encapsula la actitud abierta y acogedora de una sociedad que valora el esfuerzo por conectar con su cultura, independientemente del nivel de dominio lingüístico.

Para ilustrar este punto, el músico enseñó a Broncano una expresión que resume el espíritu reivindicativo de su pueblo: "Guk euskaraz, zuk zergatik ez", que traducida al castellano significa "Nosotros hablamos euskera, ¿tú por qué no?". Esta simple pero potente pregunta funciona como lema para una causa que busca normalizar el uso de lenguas cooficiales y fomentar el interés por la diversidad lingüística.

La actuación de Zetak en La Revuelta se suma a una tradición del programa de dar voz a artistas que cantan en diferentes lenguas oficiales del Estado. Precedentes como Izaro con "Xorieri" en euskera o La Maria con "Mont vetlatori" en valenciano, que homenajeó a las víctimas de la DANA, demuestran el compromiso del espacio con la pluralidad cultural.

Sin embargo, fue "Aralarko Dama" la canción elegida por Zetak para esta ocasión tan simbólica. Extraída de su disco Aaztiyen (2023), el tema sumerge al oyente en un universo de mitología vasca donde lo ancestral se entrelaza con las preocupaciones contemporáneas. La letra transporta a una "época de cambio y caos" donde los seres legendarios se enteran del nacimiento de una nueva religión, estableciendo un paralelismo con los tiempos de transformación que vivimos.

La Dama de Aralar no es otra que Mari, la diosa madre de la cosmovisión vasca, cuya representación femenina de la Tierra y la Naturaleza habita en las cuevas y bosques de la sierra que da nombre a la canción. Esta figura, ubicada entre Navarra y Guipúzcoa, simboliza la conexión profunda entre el pueblo vasco y su entorno natural, una relación que Zetak ha sabido traducir a un lenguaje musical actual.

El videoclip y la puesta en escena de la actuación se llenaron de iconografía mitológica, presentando a criaturas como las lamias, seres mitad mujer mitad animal que, según la leyenda, habitan en los ríos y bosques. También aparecen los etxejaun, duendes protectores y señores de las casas que cuidan de los hogares, y el imponente zezengorri, un toro rojo que guarda tesoros en las profundidades de las cuevas.

La estructura de la canción otorga un papel protagonista a las lamias, quienes en el estribillo proclaman: "Si cae la Dama de Aralar, será en tierras navarras". Esta frase, lejos de ser una simple referencia geográfica, encapsula la tensión entre tradición y modernidad, entre la preservación de la identidad y las fuerzas que la amenazan. El caos al que alude la letra no es solo mitológico, sino que resuena con las turbulencias culturales y sociales del presente.

La elección de este tema para el Día del Euskera resulta especialmente significativa. Mientras que muchas celebraciones lingüísticas se centran en aspectos formales o académicos, Zetak opta por una aproximación emocional y simbólica, demostrando que una lengua vive cuando sus hablantes pueden expresar en ella no solo necesidades cotidianas, sino universos imaginarios complejos y emociones profundas.

El proyecto Zetak representa, en esencia, una apuesta por la contemporaneidad sin renuncias identitarias. En un momento donde la globalización tiende a homogeneizar las expresiones culturales, la apuesta de Reparaz por el pop electrónico en euskera demuestra que la originalidad no reside en abandonar las raíces, sino en reinventarlas. Su música conecta no solo con quienes hablan euskera, sino también con "gente que no las habla pero tiene esa sensibilidad y ese interés", creando puentes de entendimiento más allá de las fronteras lingüísticas.

La reflexión del artista sobre el éxito de Zetak desafía las métricas convencionales de la industria musical. No se trata de ventas o streams, sino de la capacidad de generar comunidad alrededor de valores compartidos. En este sentido, cada concierto se convierte en un acto de afirmación cultural, cada canción en una declaración de principios.

La actuación en La Revuelta sirvió como microcosmos de este fenómeno. En apenas unos minutos, millones de espectadores pudieron presenciar no solo una interpretación musical de calidad, sino una lección de historia, mitología y orgullo cultural. La capacidad de síntesis de Zetak permite condensar en tres minutos de pop electrónico siglos de tradición oral, creando un producto cultural híbrido que habla tanto a las nuevas generaciones como a quienes guardan la memoria colectiva.

El compromiso de Pello Reparaz va más allá de la mera representación artística. Su discurso incide en la responsabilidad colectiva de mantener vivas las lenguas minoritarias, no como acto de resistencia, sino como celebración de la diversidad humana. La frase "Guk euskaraz, zuk zergatik ez" no es una imposición, sino una invitación abierta a participar en algo valioso.

En un panorama mediático donde las lenguas minoritarias a menudo aparecen como algo exótico o folclórico, Zetak las normaliza, las sitúa en el centro de la creación artística contemporánea. No busca compasión ni proteccionismo, sino reconocimiento por su valor intrínseco y su capacidad de expresar la modernidad.

La conexión entre la mitología y la actualidad que establece "Aralarko Dama" resulta particularmente potente. Al hablar de una "época de cambio y caos", la canción establece un diálogo entre los mitos fundacionales y las crisis actuales, sugiriendo que las comunidades han enfrentado siempre transformaciones profundas y que la clave ha sido la capacidad de adaptación sin perder la esencia.

La figura de Mari, la diosa madre, emerge así como símbolo de resiliencia cultural. Su presencia en la sierra de Aralar durante milenios se convierte en metáfora de la pervivencia del euskera y la cultura vasca pese a múltiples adversidades históricas. Que la Dama caiga "en tierras navarras" no es una derrota, sino una promesa de continuidad.

El éxito de Zetak demuestra que existe un hambre genuina de contenidos que reflejen identidades reales, complejas y orgullosas. En un mundo saturado de producciones genéricas, la autenticidad se convierte en el valor diferencial más preciado. Y nada es más auténtico que hablar de tus dioses, tus montañas y tus miedos en la lengua que los ha nombrado durante generaciones.

La actuación en La Revuelta quedará como uno de esos momentos televisivos que trascienden el entretenimiento para convertirse en documento cultural. Cuando en el futuro se analice cómo las lenguas minoritarias encontraron su espacio en la era digital, se mencionará a artistas como Pello Reparaz y proyectos como Zetak que supieron navegar entre la tradición y la vanguardia sin perderse en ninguno de los dos extremos.

La lección final es clara: las lenguas no se preservan solo en las aulas o en los textos legislativos, sino en la vida cotidiana, en la creación artística, en la música que bailas los fines de semana y en las canciones que tarareas sin darte cuenta. Zetak ha entendido esto perfectamente, y su éxito es el éxito de todos los que creen que la diversidad lingüística enriquece el mundo.

Referencias