Frank Cuesta desvela amenazas y extorsión tras polémico video

El herpetólogo regresa a televisión para explicar que un extorsionista le obligó a grabar un mensaje confuso y habla de su enfermedad y santuario en Tailandia

El herpetólogo y conservacionista Frank Cuesta ha regresado a la palestra pública tras una temporada alejado de los focos mediáticos. Su reaparición tuvo lugar en el programa 'Código 10' de Cuatro, donde el conocido experto en animales aprovechó para desvelar, con total franqueza, los detalles de su enfermedad y, sobre todo, para explicar las razones que le llevaron a publicar un video que generó numerosas especulaciones en redes sociales.

Durante la entrevista, Cuesta confirmó que su estado de salud es estable. Padece mielodisplasia, una afección de la médula ósea que había mantenido en privado hasta ahora. Sin embargo, el foco de la conversación pronto derivó hacia el polémico vídeo que circuló por internet, en el que su actitud y palabras desconcertaron a sus seguidores. Según sus declaraciones, ese comportamiento no respondía a su voluntad, sino a una coacción directa de la que fue objeto.

El extorsionista, al que Cuesta llegó a considerar como un hermano

El conservacionista reveló que la persona que le obligó a grabar ese mensaje era alguien muy cercano. "Es alguien a quien en el pasado había tratado como un hermano pequeño", confesó durante la entrevista. Esta confianza previa hizo que el individuo conociera "todos" los secretos personales de Cuesta, lo que le otorgaba un poder de chantaje considerable. La traición resulta más dolorosa precisamente por esa relación de confianza que existía anteriormente.

La amenaza era clara y directa: "O dices todo esto en un vídeo o va a salir todo esto", relató el herpetólogo, refiriéndose a información comprometida que afectaba a su familia, concretamente a uno de sus hijos. Ante esta situación, Cuesta se vio obligado a seguir un guion que le facilitaron, leyendo palabras que no eran suyas y actuando de forma que no correspondía a su personalidad pública. La presión ejercida sobre él era inmensa, ya no solo por la revelación de secretos personales, sino por el impacto que podría tener en su familia.

Denuncias legales y medidas tomadas

Tras este episodio, Frank Cuesta no se quedó de brazos cruzados. El experto confirmó que ha presentado denuncias por extorsión y amenazas ante las autoridades competentes. Aunque no reveló la identidad del responsable, dejó claro que se trata de una persona que abusó de la confianza que le había depositado durante años. Este incidente ha marcado un antes y un después en su relación con el entorno cercano.

Cuesta aseguró que ahora es mucho más cauteloso con quienes le rodean y que ha reforzado sus medidas de seguridad tanto personal como digital. La experiencia le ha servido como lección para proteger mejor su privacidad y la de su familia. Además, ha implementado protocolos más estrictos en su entorno laboral para evitar que situaciones similares puedan repetirse en el futuro.

El santuario animal y sus proyectos de futuro

Además de abordar estos temas personales, Frank Cuesta aprovechó su intervención en 'Código 10' para hablar de su gran pasión: el santuario de animales que gestiona en Tailandia. Actualmente, el refugio ocupa decenas de hectáreas donde cientos de animales viven en semilibertad, lejos del maltrato y el tráfico ilegal. El centro se ha convertido en un referente para la conservación de especies en el sudeste asiático.

El herpetólogo compartió su ambicioso plan de expansión: "Tenemos decenas de hectáreas y queremos ampliar a que pase de la centena de hectáreas". Este crecimiento permitiría acoger a más animales en situación de vulnerabilidad y mejorar las condiciones de los ya residentes. El proyecto, financiado principalmente con donaciones y sus propios ingresos, busca convertirse en uno de los centros de rescate más importantes de la región. La expansión también incluirá la creación de áreas específicas para especies en mayor peligro de extinción.

La compra de animales como forma de rescate

Una de las revelaciones más sorprendentes de la entrevista fue la admisión de que, en ocasiones, se ven obligados a comprar animales para rescatarlos. Cuesta justificó esta práctica como una medida necesaria cuando se encuentran con especies en situaciones de grave negligencia o abuso. Esta confesión ha generado debate entre sus seguidores, aunque la mayoría entiende las razones que le llevan a ello.

"En ocasiones se han comprado animales, se han sacado de los sitios porque estaban en malas condiciones", explicó. El experto argumenta que, a veces, no hay otra vía legal o práctica para salvar a esos animales del sufrimiento inmediato. Esta práctica, aunque controvertida, demuestra el compromiso de Cuesta con el bienestar animal por encima de cualquier consideración ideológica. El objetivo final siempre es la rehabilitación y, cuando es posible, la reintroducción en su hábitat natural.

Crítica al comercio de fauna en Tailandia

Frank Cuesta no dudó en lanzar duras críticas contra el sistema de comercio de animales en Tailandia, comparándolo desfavorablemente con los estándares europeos. "Aquí todo es negocio", sentenció, refiriéndose al mercado tailandés. Según sus palabras, los animales son tratados como simples productos de valor económico, sin consideración por su bienestar.

El herpetólogo ejemplificó esta situación: "Son animales que te valen 20.000 dólares, que te los dan en condiciones que no te los van a poder vender". Esta frase ilustra la deshumanización del comercio de especies exóticas en la región, donde el lucro prima por encima de la conservación. Cuesta destacó que, mientras en países como España existen regulaciones más estrictas, en Tailandia la falta de control permite prácticas que ponen en peligro a numerosas especies. La corrupción y la falta de recursos de las autoridades locales dificultan la lucha contra este problema.

Reflexiones sobre la fama y la privacidad

Durante la conversación, Frank Cuesta también reflexionó sobre los costes de la exposición pública. La experiencia con el extorsionista le ha hecho valorar la privacidad de una manera diferente. "Hay cosas que no me gusta hablar porque era una amenaza directa", repitió, enfatizando el trauma que supuso verse obligado a elegir entre su reputación y la seguridad familiar. Este incidente ha modificado su percepción sobre la transparencia en redes sociales.

Aunque seguirá compartiendo su trabajo con los animales, Cuesta ha prometido ser más reservado con su vida personal, protegiendo especialmente a sus hijos de la exposición mediática. La lección aprendida le ha llevado a establecer límites más claros entre su faceta pública y su vida privada, algo que considera fundamental para el bienestar de su familia.

El futuro del conservacionista

A pesar de las adversidades, Frank Cuesta muestra una actitud resiliente. Su enfermedad está controlada y su proyecto en Tailandia sigue adelante con más fuerza que nunca. La comunidad de seguidores que le apoya se ha mostrado solidaria tras conocer la verdadera historia detrás del polémico video. El herpetólogo aprovechará esta nueva etapa para centrarse en lo que realmente le apasiona: la conservación de especies y la educación ambiental.

Su objetivo es seguir ampliando el santuario y, al mismo tiempo, crear programas de concienciación que eviten el tráfico ilegal de animales en la región. Cuesta también planea colaborar con organizaciones internacionales para presionar a las autoridades tailandesas a implementar leyes más estrictas de protección animal. La experiencia vivida le ha fortalecido y le ha dado una nueva perspectiva sobre la importancia de proteger no solo a los animales, sino también a su propia familia.

Conclusión

La reaparición de Frank Cuesta en 'Código 10' ha servido para aclarar una de las polémicas más oscuras de su carrera reciente. Las amenazas y extorsión que sufrió ponen de manifiesto los riesgos que corren los personajes públicos cuando confían en personas inadecuadas. Al mismo tiempo, su dedicación al santuario de animales en Tailandia demuestra que, pese a las dificultades personales, su compromiso con la conservación sigue siendo inquebrantable. La historia de Cuesta sirve como advertencia sobre la importancia de la seguridad digital y personal en la era de las redes sociales, pero también como ejemplo de resiliencia y dedicación a una causa noble que beneficia a cientos de animales en peligro.

Referencias

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