El Galatasaray ha puesto toda su maquinaria en marcha para asegurar el fichaje de Ademola Lookman, uno de los extremos más destacados de la Serie A. La operación, que ganó impulso en las últimas horas, depende directamente de otro movimiento en el mercado: la llegada de Giacomo Raspadori al Atalanta de Bérgamo desde el Atlético de Madrid.
El conjunto turco, dirigido por su responsable de fichajes, Abdullah Kavukcu, mantiene contactos activos con la dirección deportiva del club italiano. Kavukcu se desplazó hasta Milán para cerrar los detalles de una operación que podría resolverse en cuestión de días, siempre que se confirme el traspaso del delantero transalpino.
El efecto dominó de Raspadori
La operación de Raspadori, que se encuentra en fase muy avanzada, ha recibido el asentimiento del propio jugador, convencido por el proyecto deportivo que le presentó el técnico del Atalanta, Gian Piero Gasperini. Este movimiento genera un efecto dominó directo: la salida del italiano del Metropolitano desbloquearía la puerta de salida de Lookman, quien figura como uno de los activos más cotizados de la plantilla bergamasca.
El Atalanta, conocido por su política de ventas inteligentes, no contempla la salida de Lookman sin antes asegurar un recambio de garantías. Raspadori encaja perfectamente en el esquema de juego de Gasperini, con su polivalencia en ataque y su capacidad para jugar en varias posiciones del frente ofensivo. Por tanto, el cierre de esta incorporación sería la señal definitiva para que el club italiano dé luz verde a la negociación con el Galatasaray.
Osimhen, el mejor embajador
Uno de los factores decisivos en esta operación es la presencia de Victor Osimhen en el conjunto estambulí. El delantero nigeriano, que llegó al Galatasaray procedente del Nápoles, ha asumido un rol activo como embajador del club. Durante la concentración con su selección, Osimhen mantiene conversaciones directas con Lookman para persuadirle de que el proyecto del Galatasaray es la mejor opción para su futuro.
La relación entre ambos futbolistas atravesó un momento de tensión durante los octavos de final de la Copa Africana de Naciones, cuando un encontronazo en el campo generó cierta fricción. Sin embargo, el tiempo ha apaciguado las aguas y ambos han enterrado el hacha de guerra. Osimhen aprovecha ahora su cercanía con Lookman en la Selección de Nigeria para venderle las virtudes del club turco: estabilidad deportiva, participación en la Champions League y un ambiente competitivo que le permitiría seguir creciendo como futbolista.
La competencia del Fenerbahçe
El interés del Galatasaray no es único. El Fenerbahçe, eterno rival del conjunto de Estambul, también ha preguntado por la situación del extremo nigeriano. El club de Marco Asensio ve en Lookman un refuerzo de nivel para su ataque, capaz de aportar desequilibrio y gol en la competición doméstica y en Europa.
No obstante, el jugador habría mostrado una clara preferencia por el Galatasaray. Las razones son evidentes: la posibilidad de disputar la fase de grupos de la Champions League y la presencia de Osimhen en el plantel son argumentos de peso que inclinan la balanza a favor del club amarillo y rojo. La competición europea representa un escaparate fundamental para un jugador en la plenitud de su carrera, y el Galatasaray ofrece precisamente esa plataforma.
El calendario aprieta
El tiempo juega en contra del Galatasaray. El próximo 21 de enero, el conjunto turco recibirá al Atlético de Madrid en el Ali Sami Yen Rams Park, en un duelo clave de la fase de grupos de la Champions League. La dirección deportiva del club quiere contar con Lookman cuanto antes, idealmente antes de ese compromiso, para que pueda integrarse en la dinámica del equipo y, si es posible, estar disponible para el encuentro contra el conjunto colchonero.
La negociación, sin embargo, no es sencilla. El Atalanta valora a Lookman en una cifra cercana a los 30 millones de euros, cantidad que el Galatasaray considera asequible pero que requiere de un desembolso importante. La propuesta del club turco incluiría un pago inicial más variables en función del rendimiento del jugador y los objetivos deportivos alcanzados.
Un perfil codiciado
Lookman, de 26 años, se consolidó como uno de los extremos más peligrosos de Italia la pasada temporada. Su capacidad para desbordar por banda, su potente disparo y su visión de juego lo convierten en un activo muy apreciado. Además, su experiencia en competiciones europeas con el Atalanta le aporta el bagaje necesario para asumir un rol protagonista en el Galatasaray.
El extremo nigeriano, formado en las categorías inferiores de Inglaterra, llegó al Atalanta en 2022 y desde entonces ha sido pieza clave en el esquema de Gasperini. Su salida del club italiano solo se contempla porque el propio jugador ha expresado su deseo de buscar un nuevo desafío, y la oferta del Galatasaray le seduce por las garantías deportivas que ofrece.
El mercado en movimiento
Esta operación refleja la dinámica actual del mercado futbolístico, donde los clubes de la Superliga turca compiten de tú a tú con los grandes de Europa por hacerse con talento consolidado. El Galatasaray, con su participación en la Champions League y su poderío económico, se ha convertido en un destino atractivo para jugadores de primer nivel.
La próxima semana será decisiva. Si el Atalanta confirma la llegada de Raspadori, la salida de Lookman se activará de inmediato. El Galatasaray tiene todas las bazas para cerrar el fichaje, pero deberá superar la resistencia del Fenerbahçe y convencer al jugador de que su proyecto es superior. La presencia de Osimhen y la Champions League son sus mejores argumentos.
El conjunto de Estambul quiere dejar claro que aspira a competir no solo en Turquía, sino también en Europa. La incorporación de Lookman sería un paso más en esa estrategia de crecimiento deportivo, que ya incluye nombres como Osimhen y que busca consolidar al Galatasaray como una potencia continental. La operación está en marcha y todo apunta a que tendrá un desenlace positivo para los intereses del club turco antes de que finalice el mercado de invierno.