El regreso de La revuelta a la parrilla televisiva tras el parón navideño ha vuelto a traer a la palestra las habituales dosis de humor sin filtros que caracterizan al programa. David Broncano y Lalachus se reencontraron en el plató para analizar, con su particular estilo, la reciente ceremonia de las Campanadas y hacer un repaso a su propia experiencia del año anterior.
Durante la conversación, Broncano no dudó en sacar a relucir, con tono jocoso, la responsabilidad que ambos compartieron en la pasada edición. "El año pasado tuvimos que acarrear el peso de las Campanadas tú y yo", comentó entre risas, dejando claro que el recuerdo de su paso por la retransmisión seguía presente. Esta declaración sirvió como punto de partida para reflexionar sobre el relevo que este año han protagonizado Chenoa y el dúo Estopa en La 1 de TVE.
Ambos coincidieron en valorar positivamente el trabajo de los nuevos presentadores. Lalachus fue la primera en mostrar su aprobación: "Este año también ha sido un gran éxito", afirmó la cómica. Broncano se sumó de inmediato a estas muestras de apoyo: "¡Felicidades a Chenoa y a Estopa! Lo han hecho increíble, muy buen trabajo", enfatizó el presentador, reconociendo el buen hacer de sus sustitutos en la cadena pública.
No obstante, más allá de las cifras de audiencia, Broncano quiso detenerse en un detalle visual que le llamó poderosamente la atención durante la noche de Nochevieja. Con su característico tono irónico, el comunicador apuntó a una curiosa modificación en el escenario de Antena 3: "En consecuencia de lo que hicimos tú y yo el año pasado, este año han tapiado el balcón", aseguró. Esta afirmación hacía referencia al saludo que ambos dedicaron a Cristina Pedroche y Alberto Chicote en la edición anterior, gesto que, según su particular interpretación, habría motivado a la cadena privada a modificar la configuración del balcón principal de la Puerta del Sol. Broncano añadió que un amigo le había compartido una imagen del cambio y que le había resultado sumamente divertida.
Por su parte, Lalachus aprovechó su sección para desvelar una anécdota personal sobre la medianoche del 31 de diciembre. La humorista reveló que había recibido una llamada muy especial: "Broncano me llamó para felicitarme el año y me dijo que lo íbamos a convertir en tradición", confesó. Sin embargo, la comunicación tuvo un final inesperado y prematuro: "Me colgó porque estaba sonando Danza Kuduro", relató entre carcajadas, asegurando que este detalle le había hecho respetar aún más a su compañero.
A pesar de las bromas y las referencias al pasado, Broncano matizó que no pretendía "insistir en la movida", mostrando una actitud de despreocupación ante la polémica. No obstante, los datos de audiencia de las Campanadas 2025/2026 hablaban por sí mismos y ofrecían un interesante panorama del consumo televisivo en España.
La 1 de TVE revalidó su liderazgo por segundo año consecutivo con la pareja artística formada por Chenoa y Estopa. La propuesta de RTVE alcanzó un 40,6% de cuota de pantalla conjunta, superando incluso los resultados obtenidos por Broncano y Lalachus en la edición anterior. Este dato confirma el buen momento por el que atraviesa la cadena pública en este tipo de eventos especiales.
Por el contrario, Antena 3 experimentó una significativa caída en sus cifras, registrando un 22,8% de share, muy alejado de los registros de la cadena pública. Aun así, Broncano fue tajante al señalar que, pese a la distancia con el líder, seguía siendo "un buen dato" para la cadena privada.
El análisis de los números refleja una clara preferencia del público por la apuesta de TVE, que ha sabido consolidar su formato con figuras consolidadas del panorama musical y televisivo español. La combinación de la cantante menorquina con los hermanos Muñoz demostró ser un acierto rotundo, capaz de conectar con más de nueve millones de espectadores.
El segmento de La revuelta demostró una vez más la capacidad de Broncano y su equipo para transformar cualquier tema, por más institucional que pueda parecer, en material de comedia y reflexión irónica. Su particular visión de las Campanadas, mezclando autocrítica, felicitaciones sinceras y teorías conspirativas sobre balcones tapiados, ejemplifica el espíritu del programa: abordar la actualidad desde un prisma desenfadado pero informado.
La química entre ambos presentadores sigue siendo uno de los pilares fundamentales del espacio, y su capacidad para reírse de sí mismos y de las circunstancias les ha valido una fidelidad creciente por parte de la audiencia. La confesión sobre la llamada interrumpida por el tema musical de Don Omar y Lucenzo no hizo sino humanizar aún más a los comunicadores, mostrándoles como espectadores más ante la cultura popular.
En definitiva, el regreso del programa ha servido para poner en perspectiva la evolución de uno de los eventos televisivos más importantes del año en España. Mientras las cadenas compiten por liderar una noche tan señalada, espacios como La revuelta se encargan de desmontar con humor la solemnidad del momento, ofreciendo una mirada alternativa que muchos espectadores agradecen. La combinación de datos duros con anécdotas personales y teorías humorísticas sobre balcones modificados conforma la fórmula que mantiene vigente al formato.