Adrián Gordillo, 'El Mecos' de Aída, acusado de robar coches tras confesar su ruina

El actor, que admitió en diciembre tener solo tres euros, habría sido grabado saqueando vehículos en un taller de Humanes con destrozos valorados en 4.000 euros

La vida de Adrián Gordillo, el intérprete que dio vida a El Mecos en la mítica serie Aída, ha dado un giro dramático en las últimas semanas. Tras reconocer públicamente su grave situación económica en televisión, el actor se ve ahora inmerso en una polémica de consecuencias legales por un presunto robo de coches en la localidad madrileña de Humanes.

El programa El tiempo justo de Telecinco, el mismo espacio donde Gordillo desveló en diciembre su precaria situación, ha sacado a la luz unas imágenes que comprometen seriamente al actor. Las cámaras de seguridad de un taller de la zona captaron el pasado 1 de enero, sobre las 6.23 horas, el momento en que el intérprete y su hermano presuntamente saqueaban varios vehículos.

Los hechos: destrozos y acusaciones

Según las informaciones difundidas, los daños causados ascienden a unos 4.000 euros. El programa asegura que Gordillo habría reconocido la autoría de los hechos al periodista Álex Álvarez, asumiendo el robo de uno de los automóviles. Además, el actor habría justificado sus actos alegando que él y su hermano se tomaron "la justicia por nuestra mano".

Las imágenes, que ya han sido emitidas en antena, muestran claramente a Gordillo en el interior del establecimiento, donde se produjeron los robos en seis coches. El dueño del taller, con quien el actor admitía tener "cuentas pendientes", fue quien denunció los hechos tras revisar las grabaciones de su sistema de videovigilancia.

De la ruina al delito: el desesperado llamado por ayuda

El pasado mes de diciembre, Adrián Gordillo acudió al plató de El tiempo justo presentado por Joaquín Prat para hacer un desgarrador llamamiento. "No estoy abajo, estoy en el infierno", confesaba el actor, describiendo una situación límite que le había llevado a la indigencia. "No tengo ni para comer", aseguraba, revelando que contaba con tan solo tres euros para finalizar el mes.

En aquella entrevista, Gordillo explicaba cómo el teléfono dejó de sonar de la noche a la mañana tras años de éxito en la ficción de Mediaset. "No quiero dinero, quiero trabajo", enfatizaba, mostrando su voluntad de salir adelante con dignidad. El actor aseguraba entonces que aceptaba cualquier empleo: "Me pongo a trabajar de mozo de almacén, albañil, lo que sea. Tengo que seguir adelante, sea como sea".

Vivía en una habitación compartida con su hermano, la misma persona que ahora aparece con él en las grabaciones del robo. Gordillo reconoció que incluso antes de que finalizara la serie ya estaba arruinado, pero optó por guardar silencio con sus compañeros de reparto.

Trayectoria profesional: del éxito infantil al ostracismo

La carrera de Adrián Gordillo comenzó con buen pie en 2003, cuando participó en el cortometraje Sueños de Daniel Guzmán, obra que se alzó con el premio Goya en su categoría. Sin embargo, fue su incorporación a Aída a los 13 años la que le catapultó a la fama. Durante varias temporadas, encarnó al inseparable amigo de Jonathan, convirtiéndose en un rostro familiar para millones de espectadores.

Tras el final de la serie, el actor confesó que las oportunidades desaparecieron por completo. La falta de trabajo constante le sumió en una crisis económica profunda que, según sus propias palabras, le llevó a "hacer lo que sea para no estarlo" en referencia a su ruina.

El peso de las pérdidas familiares

La situación personal de Gordillo se ha visto agravada por una serie de pérdidas familiares devastadoras. En 2020 falleció su madre, un golpe emocional del que aún no se había recuperado cuando tres años después perdió también a su padre. Más recientemente, la muerte de su abuela ha supuesto otro duro golpe para el joven actor.

Estas circunstancias han marcado profundamente su estado anímico y, posiblemente, su capacidad para afrontar la crisis profesional. En su última intervención televisiva, Gordillo se mostró hermético sobre su vida privada: "Yo soy muy mío", justificaba su silencio ante el elenco de la película.

El regreso a Aída y la sombra del escándalo

Paradójicamente, la nueva polémica estalla justo cuando Adrián Gordillo iba a regresar a la gran pantalla con Aída y Vuelta, la película dirigida por Paco León que retoma la historia de los personajes de la serie. El filme, que finalizó su rodaje en abril, está previsto que se estrene el próximo 30 de enero.

Durante el rodaje, el actor mantuvo oculta su situación económica y personal, tal y como él mismo reconoció. Ahora, este escándalo podría comprometer no solo la promoción del film, sino también su futuro profesional en un sector donde la imagen pública es fundamental.

El caso ha generado un intenso debate sobre la precariedad en el mundo del espectáculo y las consecuencias de la falta de oportunidades para actores que alcanzaron el éxito siendo niños. Muchos compañeros de profesión han mostrado su preocupación por la situación de Gordillo, aunque también han criticado la forma en que ha intentado resolver sus problemas.

Consecuencias legales y profesionales

El reconocimiento de los hechos, si se confirma, podría tener graves repercusiones legales para el actor. La justicia española no contempla la situación económica como atenuante para este tipo de delitos, por lo que Gordillo podría enfrentarse a una condena que complicaría aún más su ya difícil situación.

Desde el ámbito profesional, el futuro de Adrián Gordillo se presenta incierto. La industria audiovisual española, que ya le había cerrado las puertas, ahora tendrá que valorar si esta polémica supone el punto final a una carrera que comenzó con tanto potencial hace más de veinte años.

El caso sirve como ejemplo de las duras realidades que enfrentan muchos profesionales del sector cuando la fama desaparece y no existen redes de apoyo adecuadas. La desesperación, como ha quedado demostrado, puede llevar a decisiones extremas con consecuencias irreversibles.

Referencias

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