Microsoft elimina Send to Kindle de Word: alternativas y soluciones

El gigante tecnológico retira la función para enviar documentos a Kindle el 9 de febrero. Te explicamos cómo seguir trasfiriendo tus archivos.

Los lectores electrónicos Kindle de Amazon han revolucionado la forma de consumir contenido digital para millones de usuarios en todo el mundo. Su pantalla de tinta electrónica, que reduce la fatiga visual, combinada con una batería que dura semanas, los ha convertido en compañeros indispensables para los amantes de la lectura. Sin embargo, una reciente decisión de Microsoft amenaza con complicar la experiencia de usuario al eliminar una funcionalidad clave que muchos daban por sentada.

El próximo 9 de febrero, Microsoft pondrá fin a la función Send to Kindle dentro de su procesador de textos Word. Esta integración, disponible hasta ahora para suscriptores de Microsoft 365, permitía enviar documentos directamente desde Word al dispositivo Kindle con apenas unos clics. Una comodidad que, según la compañía de Redmond, ha dejado de tener el suficiente uso como para justificar su mantenimiento.

La retirada afecta a todas las plataformas donde opera Word: la versión de escritorio para Windows y macOS, así como la aplicación web. Esto significa que, independientemente del sistema operativo que utilices, perderás la capacidad de trasladar tus archivos .doc y .docx directamente desde el menú de Word. La funcionalidad desaparecerá automáticamente mediante una actualización del software, sin necesidad de acción por parte del usuario.

El impacto es universal: todos los modelos Kindle se verán afectados, desde los más antiguos hasta los lanzados recientemente. La situación resulta especialmente paradójica en el caso del Kindle Scribe de 2024, un dispositivo diseñado precisamente para la toma de notas manuscritas sobre documentos. Los usuarios que adquirieron este modelo premium con la expectativa de una integración fluida con Word se verán obligados a buscar alternativas menos directas.

Es importante aclarar que los documentos que ya hayas enviado a tu Kindle mediante esta función antes del 9 de febrero permanecerán intactos en tu dispositivo. Microsoft ha garantizado que la eliminación de la funcionalidad no afectará al contenido previamente transferido, por lo que no perderás tu biblioteca actual. Los archivos permanecerán accesibles y podrás seguir leyéndolos sin problemas.

Afortunadamente, la desaparición de Send to Kindle no significa que ya no puedas leer documentos de Word en tu eReader. Amazon mantiene activas otras vías de transferencia que, aunque menos convenientes, son igualmente efectivas.

La más directa es la página web oficial de Kindle, donde podrás subir tus archivos manualmente. El proceso es sencillo: accedes a tu cuenta en read.amazon.com, seleccionas el documento desde tu ordenador, eliges el dispositivo destino, y en cuestión de segundos el archivo aparece en tu Kindle. Aunque requiere un paso adicional comparado con la integración de Word, la web permite gestionar hasta 25 documentos simultáneamente y ofrece una vista previa del contenido.

Otra opción consiste en utilizar la dirección de email asignada a tu Kindle. Cada dispositivo tiene un correo único (algo así como nombre@kindle.com) al que puedes enviar documentos como archivos adjuntos. Amazon los convertirá automáticamente al formato compatible y los enviará a tu eReader vía Wi-Fi. Debes autorizar previamente tu dirección de email en la configuración de tu cuenta Amazon para evitar spam y proteger tu privacidad.

La aplicación Kindle para ordenador también permite gestionar tu biblioteca y sincronizar contenido, aunque requiere un proceso más manual que la extinta función de Word. Puedes arrastrar archivos directamente a la aplicación para que se sincronicen con tu dispositivo. Esta opción resulta útil si gestionas una gran biblioteca digital y prefieres una interfaz local.

Para profesionales que dependían de esta integración para revisar documentos en su Kindle, el cambio obligará a adaptar sus rutinas. No obstante, el tiempo adicional requerido es mínimo: subir un archivo a la web de Kindle toma menos de un minuto una vez familiarizado con el proceso. La clave está en crear un nuevo hábito de trabajo que se vuelva automático con la práctica y no afecte significativamente a tu productividad.

Este movimiento de Microsoft forma parte de una estrategia más amplia de optimización de sus servicios, centrándose en funcionalidades con mayor impacto masivo. Aunque para el usuario medio de Kindle esta decisión supone un pequeño contratiempo en su flujo de trabajo, las alternativas existentes garantizan que seguirás disfrutando de tus documentos en tu lector electrónico favorito sin mayores complicaciones. La transición será sencilla para quienes estén dispuestos a modificar ligeramente sus hábitos diarios.

Referencias

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