La película de HBO Max que debes ver si te gustó 'Una batalla tras otra'

Descubre 'Puro vicio', la primera adaptación de Thomas Pynchon por Paul Thomas Anderson que anticipa el estilo de su nuevo éxito cinematográfico

El estreno de Una batalla tras otra en la cartelera de 2025 ha supuesto un momento destacado para el cine de autor contemporáneo. La cinta ha logrado conectar tanto con los especialistas como con el público general, consolidando una vez más el prestigio de Paul Thomas Anderson como uno de los cineastas más relevantes de su generación. Lo que muchos espectadores desconocen es que esta película no representa el primer acercamiento del director estadounidense a la obra del enigmático escritor Thomas Pynchon. En el catálogo de HBO Max permanece disponible una cinta anterior que resulta fundamental para comprender la evolución de esta fructífera colaboración artística.

Se trata de Puro vicio, largometraje estrenado en 2014 que marca el debut cinematográfico de una novela de Pynchon. Esta adaptación sentó las bases de la relación creativa que años después daría como resultado la más reciente producción de Anderson. La película, ambientada en el Los Ángeles de finales de los sesenta, captura la esencia lisérgica y paranoica que caracteriza la narrativa del autor, trasladando a la pantalla grande esa atmósfera única de desconcierto y humor negro.

El argumento nos presenta a Larry "Doc" Sportello, interpretado magistralmente por Joaquin Phoenix, un detective privado de ideología hippie que se ve envuelto en una trama de enredos y conspiraciones. La desaparición de su antigua pareja sentimental, junto con el empresario con el que ha iniciado una nueva relación, desencadena una serie de investigaciones interconectadas que sumergen al protagonista en un laberinto de corrupción, poder y secretos.

A medida que Doc profundiza en su pesquisa, el filme despliega un universo poblado por agentes gubernamentales oscuros, sectas misteriosas y figuras del hampa criminal. Esta amalgama de elementos construye un relato donde la línea entre la realidad y la alucinación se diluye constantemente, reflejando el clima social y político de una época convulsa en la historia estadounidense.

El elenco coral representa otro de los pilares sobre los que se sustenta la película. Junto a Phoenix, destacan interpretaciones de Josh Brolin, quien encarna a un poli duro y conflictivo; Benicio del Toro en el papel de un abogado pragmático; Owen Wilson como un informante en la clandestinidad; Katherine Waterston en el rol de la desaparecida exnovia; y Reese Witherspoon, quien da vida a una asistente fiscal con una compleja relación con el protagonista. Cada uno aporta matices que enriquecen la trama y potencian el carácter coral de la narrativa.

Desde el punto de vista formal, Anderson construye una pieza visual y narrativamente ambiciosa. La dirección de fotografía, el montaje y la banda sonora trabajan en conjunto para crear una experiencia sensorial que reproduce la sensación de desorientación y caos controlado. El humor, a menudo absurdo y sutil, surge de las situaciones y los diálogos, nunca forzado, lo que genera un equilibrio particular entre la comedia y el thriller.

La recepción inicial de Puro vicio fue mixta, pero con el paso del tiempo ha experimentado una revalorización significativa. Los círculos cinéfilos la han reconocido como una obra de culto indispensable dentro de la trayectoria del director. Las nominaciones a los premios Óscar y Globos de Oro, sumadas al reconocimiento del National Board of Review, avalan la calidad de una producción que desafió los convencionalismos del género detectivesco.

La influencia de esta película en el trabajo posterior de Anderson resulta evidente. Los procesos creativos desarrollados durante la adaptación de la novela de 2009 sirvieron de banco de pruebas para afrontar con mayor libertad la novela Vineland, que inspiró Una batalla tras otra. La experimentación con la estructura narrativa, el tratamiento de personajes excéntricos y la fidelidad al espíritu de Pynchon más allá de la letra escrita son legados directos de esta colaboración.

Para los seguidores del cineasta, visionar Puro vicio se convierte en un ejercicio revelador. Permite identificar las raíces estilísticas que han florecido en su filmografía reciente, desde Boogie Nights hasta Magnolia, pasando por su etapa más madura. La película funciona como un manual de las obsesiones temáticas y formales que definen su autoría: el retrato de comunidades marginales, la crítica social velada, la complejidad de las relaciones humanas y la búsqueda de significado en un mundo caótico.

La disponibilidad del título en la plataforma de streaming ofrece una oportunidad única para revisitar una de las propuestas más singulares del cine estadounidense de las últimas décadas. El acceso facilitado por HBO Max permite a nuevas generaciones descubrir esta pieza y a veteranos del séptimo arte reevaluarla con perspectiva.

La conexión entre ambas adaptaciones resulta evidente en múltiples aspectos: la construcción de universos densos y poblados por personajes memorables, la utilización del humor como herramienta narrativa, la exploración de la paranoia como motor dramático y la fidelidad a la voz literaria de Pynchon sin renunciar a la identidad cinematográfica de Anderson. Quienes hayan disfrutado la experiencia de Una batalla tras otra encontrarán en Puro vicio los cimientos sobre los que se ha construido buena parte del universo creativo del director.

El valor de esta película trasciende su mera condición de predecesora. Constituye un testimonio del proceso de maduración de un cineasta que no teme enfrentarse a textos complejos y desafiantes, transformándolos en experiencias visuales únicas. La relación simbiótica establecida con la obra de Pynchon ha enriquecido ambos lenguajes artísticos, creando un diálogo intertextual que continúa dando frutos.

En definitiva, la presencia de Puro vicio en el catálogo de HBO Max representa una invitación a sumergirse en uno de los ejercicios de adaptación más audaces de los últimos tiempos. Para quienes buscan comprender la trayectoria de Paul Thomas Anderson o simplemente disfrutar de un thriller diferente, esta cinta se presenta como una opción indispensable que completa la experiencia de su más reciente trabajo.

Referencias

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