El sector de la belleza y el maquillaje en Estados Unidos vive un día de luto tras conocerse el fallecimiento de Jasen Kaplan, uno de los artistas del maquillaje más reconocidos de la industria del entretenimiento. El profesional, que había cumplido 46 años, dejó de existir el pasado 31 de diciembre de 2025 en un centro hospitalario de Nueva York, donde había sido ingresado de urgencia desde su residencia en la Gran Manzana.
La noticia, difundida inicialmente por el portal de celebridades TMZ, ha causado una profunda consternación tanto en el ámbito profesional como entre las numerosas estrellas de Hollywood que habían confiado en su talento a lo largo de los años. Según las primeras informaciones publicadas por Page Six, las autoridades del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) iniciaron una investigación tras el hallazgo del cuerpo de Kaplan en su edificio de apartamentos, antes de su traslado al hospital donde finalmente falleció.
Una carrera brillante en la élite de Hollywood
Jasen Kaplan no era simplemente un maquillista más en la competitiva industria del espectáculo. Su trabajo había trascendido el ámbito profesional para convertirse en una referencia indispensable para algunas de las mujeres más influyentes del mundo del entretenimiento. Su habilidad para realzar la belleza natural de sus clientas y su capacidad para crear looks memorables le habían granjeado una reputación excepcional en la meca del cine y la televisión.
Entre su exclusiva cartera de clientes se encontraban figuras de la talla de Kelly Osbourne, la controvertida y talentosa hija del legendario Ozzy Osbourne; Eva Longoria, la actriz productora conocida mundialmente por su papel en "Mujeres desesperadas"; Cyndi Lauper, la icónica cantante de los ochenta; y Bethenny Frankel, la empresaria y personalidad televisiva. Cada una de estas estrellas había confiado en el criterio artístico de Kaplan para sus apariciones públicas más importantes.
El inicio de su trayectoria
El ascenso profesional de Kaplan no fue producto de la casualidad. Su dedicación y pasión por el arte del maquillaje comenzaron a cobrar relevancia pública en 2005, cuando estableció una colaboración estrecha con Brittny Gastineau y Lisa Gastineau, el dúo madre-hija protagonista del reality show "Gastineau Girls". Este programa, que ofrecía una mirada íntima a la vida de esta familia de la alta sociedad neoyorquina, permitió que el talento de Kaplan llegara a miles de hogares y llamara la atención de otros famosos.
Fue precisamente a través de las redes sociales donde muchas de las celebridades que habían trabajado con él comenzaron a expresar su dolor y a despedirse del maquillista. Los mensajes de condolencia no tardaron en inundar plataformas como Instagram y Twitter, convirtiéndose en un testimonio vivo del impacto personal y profesional que Kaplan había dejado en quienes tuvieron el privilegio de conocerle.
El conmovedor adiós de Kelly Osbourne
Una de las reacciones más emotivas llegó de manos de Kelly Osbourne, quien compartió un sentido mensaje en sus perfiles oficiales. "Estoy devastada. Te quiero muchísimo @jasenkaplan. Gracias por todo el amor, las risas y la alegría que me diste. Espero que ahora estés en paz. ¡La vida nunca será igual sin ti! ¡Descansa en paz, querido amigo!", escribió la estrella, acompañando sus palabras de fotografías que capturaban momentos compartidos con el artista.
Esta declaración pública no solo reflejaba la relación profesional entre ambos, sino también una amistad personal que trascendía los límites del trabajo. Osbourne, conocida por su franqueza, rara vez expresa públicamente su vulnerabilidad, lo que hizo su mensaje aún más significativo para los seguidores y colegas de Kaplan.
Su paso por la televisión reality
Más allá de su trabajo tras las cámaras, Jasen Kaplan también experimentó la exposición mediática como protagonista. En 2016, participó en el programa "Buscando al Príncipe Azul", un formato de citas emitido por Logo TV que marcó un hito en la representación televisiva. El reality, que contaba con trece pretendientes compitiendo por el afecto del modelo y diseñador Robert Sepúlveda Jr., se convirtió en el primer programa de su tipo con un elenco íntegramente compuesto por hombres homosexuales.
La participación de Kaplan en este formato le permitió mostrar otra faceta de su personalidad, alejada del pincel y la paleta de colores. Su presencia en el programa le granjeó una nueva base de seguidores y consolidó su estatus como figura pública más allá de su trabajo artístico.
Las circunstancias del fallecimiento
A pesar de la conmoción que ha generado su muerte, las autoridades neoyorquinas mantienen un hermetismo sobre las circunstancias exactas del deceso. El Departamento de Policía de Nueva York confirmó que se encontró a un hombre de 46 años en el domicilio de Kaplan, pero no ha proporcionado detalles adicionales sobre los eventos que precedieron a su traslado hospitalario.
Se espera que el médico forense de la ciudad emita un informe oficial en los próximos días que esclarezca la causa de la muerte. Mientras tanto, la investigación policial permanece activa, aunque no se han señalado indicios de actividad delictiva en las primeras evaluaciones del caso.
Un legado imborrable
La pérdida de Jasen Kaplan representa un golpe significativo para la comunidad de maquilladores profesionales y para el mundo del espectáculo en general. Su capacidad para transformar rostros y realzar la belleza de sus clientas le convirtió en un referente técnico y artístico, pero fue su calidad humana lo que realmente marcó la diferencia en una industria a menudo caracterizada por su superficialidad.
Los mensajes de duelo no solo provienen de las estrellas que maquillaba, sino también de colegas profesionales que reconocen en él a un pionero que abrió camino para otros artistas del maquillaje. Su trayectoria demuestra que el éxito en esta industria no se mide únicamente por la cantidad de rostros famosos que se trabajan, sino por la capacidad de establecer conexiones auténticas y dejar una huella positiva en quienes te rodean.
El impacto en la cultura pop
La influencia de Kaplan trascendió el ámbito estrictamente profesional para infiltrarse en la cultura popular contemporánea. Su trabajo definió tendencias de belleza que fueron adoptadas por miles de seguidores de las celebrities con las que colaboraba. Cada aparición pública de sus clientas se convertía en una oportunidad para que su arte fuera admirado y, en muchos casos, imitado.
La relación simbiótica entre el maquillista y la estrella es fundamental en la construcción de la imagen pública de cualquier celebridad. En este sentido, Kaplan demostró una comprensión intuitiva de la personalidad de cada una de sus clientas, creando looks que no solo realzaban sus rasgos físicos, sino que también comunicaban su esencia individual.
Una industria en luto
El fallecimiento de Jasen Kaplan se suma a una serie de pérdidas que han afectado profundamente al mundo del entretenimiento en los últimos meses. Sin embargo, la naturaleza repentina de su muerte, sumada a su juventud relativa, ha generado un impacto particularmente fuerte en una comunidad que lo consideraba un compañero y un amigo.
Las agencias de representación, los estudios de maquillaje y las productoras de televisión han expresado públicamente su pesar, destacando la profesionalidad y el talento innegable de Kaplan. Muchos han anunciado que dedicarán próximos eventos o producciones a su memoria, un gesto que subraya el respeto y el cariño que había ganado en la industria.
Reflexiones finales
Mientras la investigación continúa y se esperan más detalles sobre las causas de su fallecimiento, lo que permanece claro es el vacío que deja Jasen Kaplan en el mundo del maquillaje profesional. Su historia sirve como recordatorio de que detrás de cada rostro perfecto que vemos en la alfombra roja o en las portadas de las revistas, hay un artista cuyo trabajo a menudo pasa desapercibido pero que es fundamental para la magia del espectáculo.
La vida de Kaplan, aunque truncada prematuramente, fue rica en experiencias, conexiones humanas y logros profesionales. Desde sus inicios con las Gastineau hasta convertirse en el maquillista de confianza de algunas de las mujeres más poderosas de Hollywood, demostró que la pasión, el talento y la autenticidad son la combinación perfecta para dejar una marca indeleble en el mundo.
En un sector donde la imagen lo es todo, Jasen Kaplan supo ver más allá de la superficie, creando belleza que emanaba desde dentro hacia fuera. Su legado perdurará no solo en las fotografías de las estrellas que maquilló, sino en los corazones de quienes tuvieron la fortuna de conocerle y trabajar con él. Descanse en paz.