Omayra Cazorla lidera la noche de Año Nuevo en Televisión Canaria

El especial 'En mi casa mando yo' reunirá a Belinda Washington, el hipnotizador Aryel Altamar y otros artistas en una gala grabada en Las Palmas de Gran Canaria

Televisión Canaria ha decidido que el talento, la frescura y la irreverencia de Omayra Cazorla sean los encargados de dar la bienvenida a 2026. El próximo 1 de enero, a partir de las 20:50 horas, el canal autonómico ofrecerá a sus espectadores el especial 'En mi casa mando yo', una producción que ha sido cuidadosamente grabada en el emblemático Centro Cultural CICCA de Las Palmas de Gran Canaria.

Este evento televisivo promete transformar los salones de los hogares canarios en una auténtica butaca de primera fila, donde la comedia, la música y el espectáculo en directo se fusionan para crear una experiencia única. La apuesta de la cadena pública es clara: comenzar el año con una propuesta de entretenimiento de calidad que reúna a toda la familia frente a la pantalla.

Omayra Cazorla, considerada una de las figuras más representativas del humor canario contemporáneo, lidera este proyecto con un repertorio meticulosamente elaborado. La estructura del especial se articula en torno a sus icónicos monólogos, esos textos que han resonado durante años en los escenarios de toda Canarias y que ahora cobran una nueva dimensión en formato televisivo. Sin embargo, el programa no se limita a una mera recopilación de sus mejores momentos.

El formato incorpora segmentos de improvisación que pondrán a prueba la destreza y rapidez mental de la humorista, sketches con otros artistas que amplifican el carácter colectivo del espectáculo, y actuaciones musicales que añaden capas de emotividad y ritmo a la velada. Esta combinación de géneros refuerza el estilo personalísimo de Cazorla, aquel que la ha consolidado como una voz imprescindible en la escena artística de las islas.

El cartel de invitados que acompañará a la protagonista refleja la vocación de universalidad y raíces locales del proyecto. Por un lado, destaca la presencia de Belinda Washington, una artista polifacética cuya trayectoria abarca la interpretación, la música y la presentación. Su colaboración con Omayra Cazorla promete momentos de gran química escénica, donde ambas intérpretes podrán exhibir su versatilidad y su capacidad para conectar con un público heterogéneo.

La sorpresa de la noche llegará de la mano de Aryel Altamar, un hipnotizador argentino de reconocido prestigio internacional. Altamar introducirá la nota de misterio y asombro con actuaciones que desafían las leyes de la lógica y la percepción. Su intervención no será un mero número de magia, sino una experiencia interactiva donde el público asistente en el CICCA se convierte en protagonista directo de situaciones inverosímiles. Este contraste entre el humor directo de Cazorla y la ilusión mental de Altamar crea un equilibrio perfecto dentro del especial.

La música en vivo tendrá su espacio privilegiado con Abián Díaz, un cómico y músico que ha desarrollado un lenguaje propio a través de la fusión de la comedia de vanguardia con el piano. Su actuación, arropada por los acordes de su inseparable instrumento, aportará un ritmo dinámico y sofisticado al programa. La presencia de Díaz subraya el compromiso del especial con la innovación dentro del género cómico, demostrando que el humor puede ser inteligente, musical y visual al mismo tiempo.

No podían faltar las voces emergentes del talento local. Andrea Zoghbi y Jacobo Santiago completan el elenco de este evento, representando la nueva generación de artistas canarios que están forjando su propio camino en el competitivo mundo del espectáculo. Su participación no solo enriquece el contenido del programa, sino que simboliza el compromiso de Omayra Cazorla con la promoción de las voces de su tierra.

El título del especial, 'En mi casa mando yo', encierra una doble lectura. Por un lado, refleja el carácter directo y sin filtros del humor de Cazorla, esa sensación de intimidad y autenticidad que transmite cuando está en un escenario. Por otro, sugiere la idea de que cada hogar canario que sintonice el programa se convertirá, simbólicamente, en el escenario donde ella ejerce su dominio comico-artístico.

La producción ha sido diseñada para ser un evento de conexión familiar. En una época donde los contenidos digitales fragmentan la audiencia, Televisión Canaria apuesta por una propuesta que reúna a diferentes generaciones frente a la misma pantalla. La gala está pensada para celebrar el inicio del año en compañía, con momentos de reflexión, carcajadas y emoción compartida.

Desde el punto de vista técnico, la grabación en el CICCA ha permitido aprovechar las prestaciones de un espacio cultural de referencia en Canarias. La puesta en escena cuidada, la iluminación profesional y la captación de sonido de alta calidad garantizan que la experiencia televisiva sea lo más fiel posible a la magia del teatro en directo. Esta atención al detalle técnico demuestra la apuesta seria de la cadena por ofrecer productos de calidad que rivalicen con las producciones de ámbito nacional.

El especial también funciona como un recorrido autobiográfico por la trayectoria de Omayra Cazorla. A lo largo de la gala, la humorista revisita los textos y personajes que le han otorgado el cariño incondicional del público canario. No se trata de una simple retrospectiva, sino de una reinvención de esos materiales a través de la mirada madura de una artista en plenitud creativa. Los monólogos que alguna vez causaron sensación en pequeños clubes de comedia ahora se presentan reforzados por la experiencia y el bagaje de años sobre los escenarios.

La elección del horario, 20:50 horas, responde a una estrategia de máxima audiencia. Ubicado en la franja central de la noche del 1 de enero, el programa captará tanto a aquellos que han preferido una celebración tranquila en casa como a los que regresan de los festejos y buscan un contenido relajado y divertido para cerrar la jornada. Es el momento perfecto para que la comedia de Cazorla actúe como puente entre el recuerdo de las fiestas navideñas y la vuelta a la rutina.

La presencia de un hipnotizador como Aryel Altamar en un programa de humor puede parecer arriesgada, pero precisamente esa es la clave de la propuesta. La combinación de géneros -comedia, magia mental, música- crea un producto híbrido que se diferencia de los especiales tradicionales de fin de año. Altamar no es un mero ilusionista; su trabajo se basa en la psicología, la sugestión y la creación de experiencias colectivas que desafían la realidad percibida.

Por su parte, Belinda Washington aporta un nivel de sofisticación y versatilidad difícil de encontrar. Su capacidad para moverse entre la dramaturgia, la comedia y la interpretación musical la convierte en la compañera de escenario ideal para Cazorla. Juntas, representan dos generaciones y dos estilos complementarios del talento femenino canario.

El caso de Abián Díaz es particularmente relevante porque simboliza la evolución del humor hacia formatos más complejos y artísticos. Su piano no es un simple acompañamiento, sino un personaje más en su actuación, un contrapunto musical que refuerza la comicidad de sus textos. Esta fusión de stand-up comedy y música clásica contemporánea es una tendencia creciente en el panorama internacional, y Díaz la representa a la perfección en Canarias.

La inclusión de Andrea Zoghbi y Jacobo Santiago no es un mero gesto simbólico hacia el talento emergente. Ambos artistas han demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para conectar con el público y su dominio de las técnicas escénicas. Su participación en este especial les sitúa en el radar de una audiencia masiva y les permite colaborar con una de las figuras más consolidadas del panorama local.

Desde la perspectiva de la programación estratégica, 'En mi casa mando yo' representa una declaración de intenciones por parte de Televisión Canaria. La cadena pública reafirma su compromiso con el talento autóctono, la producción propia y la creación de contenidos que reflejen la identidad cultural de las islas. En un momento de competencia feroz con plataformas globales, esta apuesta por lo local y de calidad es una estrategia inteligente de diferenciación.

El especial también responde a una demanda creciente de contenidos que celebren la cultura canaria sin caer en el folclore o en los estereotipos. El humor de Omayra Cazorla, ácido pero cercano, universal pero arraigado en la realidad insular, consigue esa difícil síntesis. Habla de la experiencia canaria sin necesidad de explicaciones, usando el código cultural compartido por su audiencia.

La promesa del programa es clara: una noche de celebración, reflexión y diversión que sirva como punto de partida para el nuevo año. No se trata solo de reír, sino de compartir una experiencia colectiva que fortalezca el tejido social a través del humor. En tiempos de polarización y fragmentación cultural, propuestas como esta tienen un valor añadido: crean comunidad.

La producción ha contado con un equipo técnico y artístico de primer nivel, desde directores de escena hasta diseñadores de iluminación y sonido, todos ellos profesionales canarios que entienden la particularidad de este proyecto. El resultado es un programa que luce profesional sin perder la esencia íntima y directa que caracteriza el trabajo de Cazorla.

En definitiva, 'En mi casa mando yo' no es solo un especial de Año Nuevo más en la parrilla televisiva. Es una apuesta por el talento local, una celebración de la identidad cultural canaria y una demostración de que el humor de calidad tiene su espacio en la televisión pública. Omayra Cazorla, acompañada de un elenco excepcional, está preparada para convertir la noche del 1 de enero en una experiencia memorable para miles de hogares.

Referencias

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