La historia jamás contada de Cartagena que desmonta la Leyenda Negra

Un documental revela la complejidad de la colonización española en Cartagena de Indias, desde culturas prehispánicas hasta héroes como Blas de Lezo

El documental "América Hispana. El legado de las olas" desafía las narrativas establecidas sobre la colonización española en América, centrándose en la fascinante historia de Cartagena de Indias. Su creador, Niko Roa Cilla, ha emprendido la tarea de desmontar la conocida "Leyenda Negra" mediante un análisis riguroso de los hechos históricos, desde los primeros asentamientos indígenas hasta los momentos decisivos de la independencia. Esta producción audiovisual busca ofrecer una perspectiva equilibrada que reconozca tanto las complejidades del proceso colonial como las contribuciones de las diferentes culturas que conformaron esta ciudad caribeña, cuyo legado trasciende los simplismos ideológicos que han polarizado el debate histórico en las últimas décadas.

La reconstrucción de las sociedades precolombinas presenta desafíos significativos debido a la ausencia de sistemas de escritura entre pueblos como los caribes y la cultura Zenú. Las fuentes principales provienen de las crónicas de los conquistadores, documentos que, aunque valiosos, ofrecen una visión parcial de la realidad. Los investigadores deben recurrir a la arqueología, la antropología y el análisis crítico de textos coloniales para reconstruir con precisión las dinámicas sociales, económicas y culturales de estos pueblos originarios. Los zenúes, en particular, desarrollaron una sociedad compleja con avanzadas técnicas de agricultura de terrazas y un sistema político sofisticado que controlaba extensas redes comerciales. Uno de los episodios más lamentables fue la destrucción de la excepcional orfebrería zenú, fundida tras el saqueo de las tumbas por orden de Pedro de Heredia, privando a la humanidad de un patrimonio artístico invaluable que testimoniaba la sofisticación técnica y estética de estas civilizaciones, comparable a las mejores tradiciones metalúrgicas del mundo precolombino y cuyas técnicas permanecen enigmáticas para los especialistas contemporáneos.

Entre las figuras femeninas destacadas emerge la india Catalina, cuya biografía ilustra la complejidad de las relaciones culturales en la época. Capturada durante su infancia y educada en la cultura hispana, desempeñó un papel crucial como intérprete para Heredia. Aunque frecuentemente se la equipara con La Malinche mexicana, Roa Cilla matiza esta comparación: su función fue fundamentalmente lingüística, facilitando la comunicación y evitando enfrentamientos violentos en las etapas iniciales del contacto. Catalina dominó tanto el idioma de los indígenas como el castellano, convirtiéndose en un puente indispensable para las negociaciones. De manera sorprendente, documentos históricos revelan que Catalina llegó a presentar cargos contra Heredia en un juicio de residencia, el mecanismo de accountability de la época, demostrando una autonomía inesperada para una mujer de su condición y cuestionando la imagen estereotipada de la víctima pasiva. Este acto de denuncia revela la existencia de mecanismos legales que, al menos formalmente, permitían cierta protección contra los abusos de poder, y muestra cómo algunos individuos lograban navegar el sistema para hacer oír sus voces.

La figura de Pedro de Heredia, fundador de Cartagena, ha sido tradicionalmente oscurecida por la sombra de la avaricia. Sin embargo, el documental propone una reevaluación matizada que distingue entre motivaciones económicas y conducta personal. Si bien el afán de riqueza motivó su expedición, Roa Cilla lo caracteriza como un "conquistador en estado puro", destacando su apego al marco legal y su lealtad a la corona española. Heredia cumplía escrupulosamente las instrucciones reales y respetaba los procedimientos administrativos establecidos. Esta interpretación encuentra respaldo en el homenaje que los propios indígenas rindieron a su muerte, un gesto que sugiere relaciones más complejas que la mera opresión y que habla de un cierto grado de reconocimiento mutuo. El documental evidencia que Heredia estableció acuerdos con los caciques locales, negociando su permanencia mediante tratados que, si bien desiguales, reconocían ciertos derechos a las poblaciones originarias y permitían cierta autonomía en asuntos internos.

La posición geográfica de Cartagena la convirtió en el principal puerto de la América española, atrayendo las ambiciones de las potencias europeas rivales. La ciudad sufrió múltiples asaltos por orden de la reina de Inglaterra y los reyes de Francia, ansiosos por controlar su riqueza y su ubicación estratégica. Como afirma el realizador, "Cartagena fue desde el primer momento un objeto del deseo de parte de las potencias rivales". Este interés internacional convirtió la ciudad en un escenario constante de conflictos bélicos, donde la estrategia militar y la diplomacia eran cuestiones de supervivencia. El sistema de fortificaciones que protegía Cartagena se convirtió en el más sofisticado de América, reflejando su importancia geoestratégica y la necesidad de defender el flujo de riquezas que atravesaba su puerto, incluyendo el oro, la plata y las especias que alimentaban la economía imperial.

El asedio más memorable ocurrió en 1741, cuando la armada británica, confiada en su superioridad numérica y tecnológica, lanzó un ataque masivo. La defensa estuvo a cargo de Blas de Lezo, un militar marcado por el combate, apodado "medio hombre" por sus numerosas heridas y amputaciones. Su reputación era tan temible que en Londres se anticiparon celebraciones por su derrota. Sin embargo, Lezo diseñó una estrategia defensiva magistral que frustró los planes británicos, que no buscaban solo saquear, sino "partir la América española en dos" y establecer un dominio permanente. La victoria de Lezo preservó la integridad del imperio español en el continente y se convirtió en un episodio de legendaria defensa militar, estudiado en academias de todo el mundo como ejemplo de estrategia defensiva exitosa contra una fuerza superior.

El documental también rescata la labor de San Pedro Claver, el jesuita que dedicó su vida a la defensa de los esclavizados africanos en Cartagena, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por la dignidad humana en el contexto colonial. Su ministerio entre los "esclavos de los esclavos" representa un contrapunto ético a la explotación económica, destacando las voces que, desde dentro del sistema, cuestionaron su brutalidad. Claver bautizó a más de 300,000 personas de origen africano y defendió sus derechos ante las autoridades civiles y eclesiásticas, estableciendo un precedente de activismo social en defensa de los más vulnerables. Su canonización en 1888 reconoció su compromiso con la justicia social en un contexto de desigualdad extrema.

A través de estas narrativas, "América Hispana. El legado de las olas" invita a una reflexión crítica sobre la historia colonial, proponiendo una visión que equilibra el reconocimiento de las injusticias con la apreciación de las complejidades históricas, lejos de los reduccionismos que han dominado el debate público. La obra de Roa Cilla demuestra que una historiografía rigurosa puede desafiar mitos y ofrecer una comprensión más matizada de nuestro pasado común, donde múltiples actores, voluntades y circunstancias convergieron para crear las sociedades que hoy conocemos. Esta aproximación permite entender el pasado sin justificarlo, reconociendo las violencias inherentes al colonialismo mientras se exploran las particularidades locales que moldearon experiencias diversas.

Referencias