La localidad guipuzcoana de Legazpi amaneció con una tragedia este sábado tras la pérdida de uno de sus deportistas más reconocidos. Jokin Uribetxeberria, un corredor de montaña de 34 años y vecino de la misma localidad, falleció durante el ascenso al monte Gorostiaga, una ruta que conocía perfectamente y que formaba parte de sus entrenamientos habituales.
El fatal incidente ocurrió en las inmediaciones de la cuesta de Mataburros, una de las subidas más exigentes y conocidas de la zona, donde el deportista sufrió un colapso repentino que le costó la vida. Según las primeras informaciones, el suceso tuvo lugar alrededor de las 9:45 horas de la mañana, cuando Uribetxeberria se encontraba practicando su deporte favorito en solitario.
El aviso llegó a través de un particular que, al pasar por la zona del barrio de Urtatza-Egialde, localizó el cuerpo del corredor tendido en una de las pistas forestales. De inmediato, esta persona alertó al servicio de emergencias SOS Deiak, que activó el protocolo de rescate correspondiente. Unidades móviles de emergencia se desplazaron con urgencia al lugar del incidente, situado en una zona de cierta dificultad de acceso debido al terreno montañoso.
Los equipos sanitarios, una vez en el lugar, realizaron durante varios minutos maniobras de reanimación cardiopulmonar y todos los esfuerzos posibles por estabilizar al deportista. Sin embargo, pese a la rapidez de la intervención y los intentos de reanimación, los profesionales no pudieron hacer nada por salvar la vida de Uribetxeberria, confirmando su fallecimiento en el mismo lugar donde había caído.
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco confirmó los hechos a través de un comunicado oficial, detallando la secuencia de eventos y la intervención de los servicios de emergencia. La noticia ha conmocionado profundamente a la comunidad de Legazpi, donde el joven corredor era una figura muy conocida y apreciada tanto en el ámbito deportivo como social.
Jokin Uribetxeberria había dedicado gran parte de su vida al trail running y carreras de montaña, disciplinas que había cultivado con pasión desde su juventud. Sus compañeros de entrenamiento describen a un atleta entregado, siempre dispuesto a ayudar a otros corredores y con un profundo conocimiento de los senderos y rutas de la comarca. La montaña no solo era su lugar de entrenamiento, sino su espacio de conexión con la naturaleza y su fuente de bienestar.
El monte Gorostiaga, donde tuvo lugar el trágico suceso, es una de las elevaciones más populares entre los amantes del trail running en la zona de Legazpi. Con una altitud considerable y senderos que atraviesan paisajes de gran belleza, este monte atrae tanto a deportistas locales como a visitantes de otras localidades. La cuesta de Mataburros, en particular, es conocida por su pendiente pronunciada y representa un desafío técnico importante para cualquier corredor, incluso para aquellos con la experiencia y forma física de Uribetxeberria.
La comunidad de corredores de montaña de Guipúzcoa y de toda Euskadi ha expresado su consternación a través de redes sociales y diferentes canales oficiales. Numerosos atletas y clubes han mostrado sus condolencias a la familia y amigos del fallecido, destacando su espíritu deportivo y su contribución a la promoción de las carreras de montaña en la región. El Club de Montaña de Legazpi, del cual Uribetxeberria formaba parte activa, ha declarado un periodo de luto y ha suspendido temporalmente sus actividades grupuales.
El cuerpo del deportista fue trasladado durante la tarde del mismo sábado al Instituto de Medicina Legal de San Sebastián, donde se le practicará la autopsia correspondiente para determinar las causas exactas del colapso sufrido. Aunque se maneja la hipótesis de un posible paro cardíaco, los resultados de la investigación forense aportarán datos concretos sobre lo ocurrido. Este procedimiento es habitual en casos de muerte súbita durante la práctica deportiva y ayudará a esclarecer si existía alguna patología previa no diagnosticada.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las revisiones médicas periódicas en deportistas de élite y aficionados que practican disciplinas de alta exigencia cardiovascular. Aunque el trail running ofrece innumerables beneficios para la salud, también conlleva riesgos que deben ser evaluados profesionalmente, especialmente cuando se entrena en condiciones de elevada intensidad o en terrenos técnicamente complejos.
La familia de Jokin Uribetxeberria, consternada por la pérdida, ha agradecido a través de un comunicado el apoyo recibido de la comunidad y ha solicitado privacidad en estos momentos de duelo. Amigos y conocidos han organizado una serie de homenajes espontáneos en las rutas que solía recorrer, dejando flores y mensajes en el punto exacto donde perdió la vida.
El Ayuntamiento de Legazpi ha anunciado que estudiará la posibilidad de dedicar algún espacio o evento deportivo a la memoria del corredor, reconociendo su trayectoria y su vinculación con el municipio. La pérdida de un joven deportista en plena forma física ha dejado un vacío difícil de llenar en la localidad, donde la práctica del deporte de montaña forma parte fundamental de la identidad cultural.
Mientras tanto, los servicios de emergencia han destacado la importancia de la rápida intervención del ciudadano que localizó el cuerpo y alertó a las autoridades. Su acción, aunque no pudo evitar el desenlace fatal, permitió una respuesta inmediata y coordinada de todos los cuerpos implicados. Este hecho sirve como recordatorio de la importancia de la colaboración ciudadana en situaciones de emergencia en zonas de montaña.
La noticia ha trascendido las fronteras de Guipúzcoa, con medios de comunicación de todo el país recogiendo la información y destacando el creciente interés por el trail running en España, así como los riesgos asociados a esta disciplina cuando no se cuenta con las precauciones adecuadas. El fallecimiento de Uribetxeberria se suma a una lista de incidentes similares que han conmocionado al mundo del deporte en los últimos años.
Los compañeros de fatigas del corredor recuerdan su última carrera oficial, celebrada hace apenas unas semanas, donde mostraba un nivel excelente de forma física y un espíritu competitivo inquebrantable. Nada hacía presagiar que esta sería su última participación en un evento deportivo. Su sonrisa característica y su actitud positiva eran seña de identidad en cada competición.
El sector del trail running en Euskadi se encuentra de luto, recordando que la montaña, aunque ofrece experiencias inolvidables, también exige el máximo respeto y precaución. La comunidad ha iniciado una recogida de fondos para apoyar a la familia con los gastos derivados del funeral y otros trámites, mostrando una vez más la solidaridad que caracteriza a este colectivo deportivo.
En los próximos días se espera que se conozcan los resultados de la autopsia, que podrían arrojar luz sobre las causas de esta tragedia. Mientras tanto, Legazpi continúa conmocionada por la pérdida de uno de sus hijos más queridos, un deportista que encontró en la montaña su pasión y que, desafortunadamente, encontró también allí su final.