Juan José Millás: del seminario a la literatura, una vida de contrastes

Descubre cómo la adolescencia en un seminario marcó al escritor y cómo construyó su exitosa carrera literaria y su vida familiar

Juan José Millás representa una de las voces más sólidas y reconocidas de las letras españolas contemporáneas. Con una trayectoria que abarca novelas, ensayos y artículos periodísticos, este autor valenciano de 80 años ha construido un universo literario donde la realidad y la ficción se entrelazan de forma magistral. Su presencia en el programa 'Lo de Évole' ha vuelto a poner de manifiesto el interés por conocer las claves de su biografía, especialmente aquellas experiencias que forjaron su particular visión del mundo.

La infancia de Millás transcurrió en Valencia, su ciudad natal, antes de que la familia se trasladara a Madrid. Hijo de Vicente Millás Mossi, un inventor de productos médicos, y de Cándida García, el joven Juan José creció en un entorno donde la curiosidad intelectual debía de estar presente. Sin embargo, fue durante su adolescencia cuando vivió la experiencia que más profundamente marcaría su personalidad y, consecuentemente, su obra literaria.

A los 15 años, Millás ingresó en un seminario, donde permaneció hasta los 18. Esta etapa, que el propio autor ha revisitado en múltiples entrevistas, incluida la concedida a Thais Villas para 'El Intermedio', resultó determinante para su formación como persona. El ambiente del seminario, con su rigor disciplinario, su énfasis en la espiritualidad y la introspección, configuró una sensibilidad particular en el futuro escritor. Aunque hoy en día no se define como creyente, reconoce que la huella de esos años persiste en su forma de pensar y de enfrentarse a la existencia.

La influencia del seminario en su obra

El paso por el seminario dejó en Millás una serie de rasgos que se manifiestan claramente en su producción literaria. La búsqueda de sentido, la reflexión existencial y la capacidad para cuestionar la realidad son constantes en novelas como 'La soledad era esto' o 'El mundo'. El autor ha señalado en varias ocasiones que esa formación en filosofía y latín, unida a la obligada introspección del ambiente religioso, desarrolló en él una agudeza analítica que posteriormente aplicaría a la creación de personajes y situaciones.

Curiosamente, Millás ha abordado este período de su vida con un humor irónico que también se ha convertido en seña de identidad de su estilo. En más de una entrevista ha bromeado con la idea de qué hubiera sido de él si hubiera permanecido en la vía eclesiástica: «A veces pienso si no sería yo cardenal», ha llegado a decir. Ante la hipotética pregunta de si podría haber llegado a Papa, su respuesta no deja de ser elocuente: «Papa no sé, pero cardenal seguro [...] En este cónclave habría estado porque a mí se me da bien la filosofía, se me da bien el latín... Era buen estudiante». Esta declaración revela tanto su autocrítica como la capacidad de no tomarse demasiado en serio a sí mismo, un rasgo que contrasta con la solemnidad que a menudo se asocia a la literatura de temática existencial.

Otro aspecto en el que el autor reconoce la influencia del seminario es en su relación con la sexualidad. La ausencia de una educación al respecto durante aquellos años creó en él una particular forma de abordar el tema, siempre desde la elipsis y la sugerencia más que desde la explicitación. Esta actitud se refleja en su narrativa, donde lo erótico y lo íntimo aparecen filtrados por una mirada que parece mantener cierta distancia, casi como si observara la condición humana desde una perspectiva externa.

Vida familiar y relaciones personales

En el terreno personal, Juan José Millás ha mostrado siempre una actitud reservada, aunque en contadas ocasiones ha abierto una ventana a su vida familiar con mezcla de humor y ternura. Su trayectoria sentimental incluye dos matrimonios. El primero fue con Margarita Sánchez, mujer a la que conoció durante sus años universitarios, cuando aún no había alcanzado la notoriedad literaria que disfruta hoy. De esa unión nació su primer hijo. Curiosamente, según fuentes de ABC, la boda se celebró con la novia vistiendo de negro, un detalle que habla de la personalidad no convencional de la pareja.

Tras esa etapa, Millás volvió a contraer matrimonio con Isabel Menéndez Álvarez, psicóloga de profesión. De esta segunda relación nació otro hijo. La elección de una pareja del ámbito de la psicología resulta significativa si consideramos la profundidad psicológica que caracteriza la creación de personajes de Millás. No es difícil imaginar que los diálogos y el intercambio de ideas con una profesional de la mente humana hayan enriquecido su perspectiva como narrador.

Trayectoria literaria y reconocimientos

La carrera de Millás como escritor es un claro ejemplo de constancia y evolución. Desde sus primeras publicaciones hasta sus trabajos más recientes, ha demostrado una capacidad única para captar la realidad española contemporánea a través de una mirada que combina la lucidez crítica con la empatía. Su bibliografía incluye títulos fundamentales como 'La soledad era esto', 'El orden alfabético', 'Dos mujeres en Praga' o 'Desde la sombra', por citar solo algunos.

Los premios acumulados a lo largo de décadas avalan su relevancia en el panorama cultural. Entre los más destacados figuran el Premio Planeta, el Premio Nadal y el Premio Nacional de Narrativa. Estos galardones no solo reconocen su talento creativo, sino también su contribución a la reflexión sobre la condición humana en el contexto de la sociedad española de las últimas décadas.

Además de su labor como novelista, Millás ha desarrollado una intensa actividad como articulista, colaborando regularmente en medios de comunicación donde sus columnas se han convertido en un espacio de opinión riguroso y, al mismo tiempo, accesible. Esta doble faceta de creador de ficción y analista de la realidad le confiere una versatilidad poco común en el mundo de las letras.

La espiritualidad sin dogmas

Uno de los aspectos más fascinantes de la personalidad de Millás es su relación con la espiritualidad. A pesar de haber abandonado el seminario y de no profesar ninguna fe religiosa, el autor mantiene que «estamos tan imbuidos de cristianismo de manera que esa espiritualidad permanece». Esta afirmación revela una postura madura y reflexiva: no rechaza la herencia cultural y espiritual que recibió, sino que la asume como parte de su bagaje, aunque desprovista de sus componentes dogmáticos.

Esta actitud se traduce en una obra donde los personajes a menudo se enfrentan a cuestiones existenciales sin encontrar respuestas fáciles. La ausencia de Dios como figura central no implica la ausencia de la búsqueda de sentido. Al contrario, en el universo literario de Millás, esa búsqueda se vuelve más intensa precisamente porque no cuenta con un marco religioso que la dirija.

Un legado en construcción

A sus 80 años, Juan José Millás continúa siendo una figura activa y relevante. Su participación en programas como 'Lo de Évole' demuestra que el interés por su figura no decae, sino que se renueva con cada generación de lectores. La capacidad de conectar con el público a través de múltiples plataformas -la literatura, el periodismo, la televisión- habla de un autor que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia.

La entrevista con Jordi Évole, realizada en el propio hogar del escritor, ofrece una imagen íntima de Millás, lejos de los focos y las formalidades de los actos literarios. Es en ese espacio privado donde se revela la persona detrás de la obra: un hombre que ha transformado sus experiencias, desde la más traumática hasta la más cotidiana, en material narrativo capaz de resonar en cualquier lector.

La vida de Juan José Millás es, en definitiva, un testimonio de cómo las experiencias tempranas pueden moldear una sensibilidad artística sin condicionarla de forma rígida. El seminario le dio herramientas para pensar, pero fue él quien decidió qué construir con ellas. Su trayectoria personal y profesional demuestra que es posible asumir la propia historia con honestidad, humor y profundidad, creando a partir de ella un legado que trasciende lo meramente autobiográfico para convertirse en universal.

Referencias