Mediaset bloquea rebobinar y adelantar en Movistar Plus+: todos los canales afectados

Los usuarios de Movistar Plus+ se quedan sin funciones clave en los canales de Mediaset: no podrán pausar, rebobinar ni adelantar contenidos en directo desde el 16 de febrero

Los abonados de Movistar Plus+ se enfrentan a una nueva restricción que limita significativamente su experiencia de visualización. A partir del 16 de febrero de 2026, Mediaset ha implementado un bloqueo técnico que impide el uso de las funciones de adelantar y rebobinar en todos sus canales disponibles en la plataforma del operador. Esta medida, solicitada directamente por la cadena, afecta a millones de usuarios que desde ahora verán mermadas sus opciones de control sobre los contenidos en directo.

La decisión llega como un nuevo capítulo en la compleja relación entre ambas empresas y representa un golpe directo a las capacidades que hacían único al servicio de Movistar Plus+. Los telespectadores habituados a gestionar su consumo televisivo con total libertad se verán obligados a adaptarse a un modelo mucho más restrictivo, similar al de la televisión tradicional analógica.

Canales completamente afectados por la restricción

El bloqueo afecta de manera integral a siete canales del grupo Mediaset: Telecinco, Cuatro, Divinity, Energy, FDF, Boing y BeMad. En todos ellos, cualquier intento de utilizar las funciones de control del directo resultará infructuoso. Los usuarios que intenten pausar un programa, retroceder para ver una escena repetida o adelantar contenido encontrarán un mensaje que indica la imposibilidad de realizar esa acción.

Esta limitación no solo se aplica a la emisión en directo, sino que también se extiende al contenido almacenado en la nube. Las grabaciones programadas de estos canales y los contenidos disponibles en el servicio de los últimos 7 días (U7D) perderán estas capacidades, lo que significa que ni siquiera viendo un programa ya emitido los usuarios podrán saltarse anuncios o repetir fragmentos específicos.

El impacto es particularmente notable en los bloques publicitarios. Los anuncios, que en muchos casos pueden superar los 12 minutos por hora de emisión, deberán ser consumidos íntegramente sin posibilidad de omitirlos, una situación que recuerda a la televisión convencional y que choca frontalmente con los hábitos actuales de consumo audiovisual.

Origen de la medida: una petición empresarial

Desde Movistar han sido claros al respecto: esta no es una falla técnica ni un error del sistema. Se trata de una restricción deliberada y permanente que han tenido que aplicar cumpliendo con los requerimientos de Mediaset. La compañía de telecomunicaciones ha trasladado a su comunidad de usuarios que la decisión es unilateral y que no depende de su voluntad.

La medida se activó de forma inmediata y sin período de transición, lo que ha generado confusión entre los clientes que, al ver el mensaje "Acción no disponible en este canal", inicialmente pensaron en un problema técnico puntual. La realidad es que se trata de una nueva política de distribución de contenidos que Mediaset ha impuesto a partir de esta fecha.

Contexto de una relación comercial tensa

Esta no es la primera confrontación entre ambas empresas. Desde 2025, los usuarios de Movistar Plus+ ya venían sufriendo limitaciones con el contenido U7D de los canales de Mediaset. En aquella ocasión, la cadena argumentó problemas con los derechos de emisión para justificar la eliminación del acceso a contenidos ya emitidos, obligando a los clientes a programar grabaciones manuales si querían ver programas fuera de su horario de emisión.

Con esta nueva restricción, Mediaset estrecha aún más el cerco sobre cómo y cuándo se pueden consumir sus contenidos. La estrategia parece clara: recuperar el control total sobre la experiencia de usuario, incluso cuando se accede a través de plataformas de terceros, y priorizar su propio servicio de streaming, Mitele Plus.

El movimiento genera interrogantes sobre el futuro de la colaboración entre ambas compañías. Si bien Movistar Plus+ actúa como mero distribuidor, la degradación de su servicio puede provocar una fuga de clientes hacia otras alternativas donde estas funcionalidades sí estén disponibles, o directamente hacia la plataforma propia de Mediaset.

Reacción de los usuarios y alternativas

La comunidad de clientes de Movistar ha mostrado su malestar en foros y redes sociales. Muchos consideran que están pagando por un servicio premium que, de forma unilateral, ha visto reducido su valor. La posibilidad de controlar el directo es una de las características diferenciales de las plataformas de pago frente a la televisión abierta.

Las alternativas para el usuario son limitadas. Programar grabaciones anticipadas sigue siendo viable, pero sin las funciones de rebobinado o avance rápido. Otros optan por consumir directamente el contenido a través de la aplicación oficial de Mediaset, Mitele, aunque esto implica salir del ecosistema de Movistar y perder la integración con su decodificador.

También existe la opción de cambiar de operador, aunque la medida afecta específicamente a Movistar Plus+, por lo que otros servicios de televisión de pago que tengan acuerdos diferentes con Mediaset podrían no verse afectados. Sin embargo, la información al respecto es aún escasa y los usuarios esperan aclaraciones adicionales.

Implicaciones para el sector audiovisual

Esta decisión establece un precedente preocupante en el mercado de la televisión de pago en España. Si otros grupos de comunicación siguen el ejemplo de Mediaset, las plataformas de distribución podrían verse obligadas a aceptar condiciones cada vez más restrictivas, deteriorando la experiencia del usuario final.

El conflicto pone de manifiesto la batalla por el control del contenido en la era digital. Mientras los operadores quieren ofrecer la máxima flexibilidad para justificar sus precios, los productores y cadenas buscan proteger sus modelos de negocio tradicionales, basados en la publicidad y la exclusividad.

Los expertos del sector apuntan que este tipo de medidas pueden acelerar la migración hacia servicios de streaming bajo demanda como Netflix, HBO Max o Disney+, donde el usuario tiene control total sobre la reproducción. La televisión lineal, incluso en su formato digital, pierde así una de sus principales ventajas competitivas.

Qué esperar en las próximas semanas

Los abonados de Movistar Plus+ deberán acostumbrarse a esta nueva realidad. La compañía de telecomunicaciones no ha anunciado planes para compensar la pérdida de funcionalidades, aunque no se descarta que pueda negociar con Mediaset una solución intermedia o que ofrezca algún tipo de incentivo a los clientes afectados.

Por su parte, Mediaset podría justificar la medida como una forma de proteger el valor de sus derechos publicitarios y de su propia plataforma de streaming. Sin embargo, el riesgo de perder visibilidad y audiencia en una plataforma con millones de suscriptores es una variable que también debe considerar.

Mientras tanto, los usuarios solo pueden adaptarse o buscar alternativas. La recomendación desde la comunidad es revisar los términos del contrato con Movistar y, si estas limitaciones suponen un incumplimiento de las condiciones de servicio, plantearse reclamaciones formales.

La situación recuerda que, en el mundo digital, el control sobre el contenido nunca es total del usuario. Las licencias, acuerdos comerciales y estrategias corporativas pueden alterar de un día para otro experiencias que dábamos por sentadas. En este caso, la libertad de ver la televisión a tu manera ha quedado severamente limitada para los fans de los programas de Mediaset a través de Movistar Plus+.

Referencias