El Real Madrid afronta una semana crucial en su calendario competitivo. Tras la dolorosa derrota cosechada ante el Benfica en la Champions League, el conjunto blanco debe reencontrarse con la victoria en el campeonato doméstico. El próximo domingo a las 14:00 horas enfrentará a los merengues contra el Rayo Vallecano en un duelo que se presenta como obligado para recuperar la confianza perdida.
El ambiente en la ciudad deportiva de Valdebebas es tenso pero concentrado. Los jugadores saben que no hay margen de error en Liga, donde cada punto perdido puede resultar decisivo en la lucha por el título. El cuerpo técnico, consciente de la presión, ha diseñado una semana intensa para corregir los errores cometidos en Lisboa y reforzar los aspectos positivos que el equipo ha mostrado durante la temporada.
Una de las noticias más esperadas en las últimas semanas ha sido la recuperación de Ferland Mendy. El lateral francés, pieza fundamental en el esquema defensivo del equipo, ha completado su primera sesión de entrenamiento con el resto de la plantilla tras casi un mes de ausencia. Las molestias que sufrió en la Supercopa de España ante el Atlético han mantenido al galo alejado más tiempo de lo previsto.
La baja de Mendy ha supuesto un quebradero de cabeza para el entrenador, que ha tenido que recurrir a alternativas en el carril izquierdo de la defensa. La velocidad, la contundencia en el uno contra uno y la capacidad para subir al ataque son cualidades difíciles de reemplazar. Su presencia en el entrenamiento colectivo supone un respiro, aunque su participación en el partido del domingo aún no está garantizada. Los servicios médicos del club han optado por la precaución, conscientes de que una recaída podría ser catastrófica.
Paralelamente, la enfermería del Real Madrid sigue albergando a Eder Militao. El central brasileño continúa con su proceso de recuperación personalizado, trabajando aparte del grupo con el objetivo de recortar plazos sin asumir riesgos innecesarios. Su ausencia se ha notado en la zaga, donde la pareja de centrales titular ha tenido que asumir una carga de minutos considerable. La vuelta de Militao se espera para las próximas jornadas, aunque el club no ha establecido una fecha concreta para su retorno a la competición.
En un panorama más optimista, Antonio Rüdiger y Trent Alexander-Arnold han completado varias sesiones con el grupo. Los dos defensas, que también han estado alejados de los terrenos de juego por diferentes problemas físicos, están mucho más cerca de recibir el alta médica. Su participación en el encuentro ante el Rayo Vallecano es más factible, lo que daría al entrenador más opciones en la línea defensiva. La experiencia de Rüdiger y la versatilidad de Trent son activos valiosos en esta fase decisiva de la temporada.
El partido del domingo representa una oportunidad de oro para el Real Madrid. El Rayo Vallecano, rival directo en la tabla, visita el Santiago Bernabéu en un duelo que puede marcar la diferencia en la lucha por los puestos de privilegio. Los franjirrojos llegan en buena dinámica, con un juego ofensivo y bien estructurado que ha permitido a Imanol Idiakez sacar lo mejor de su plantilla. No será un encuentro sencillo, pese a jugar en casa.
La necesidad de sumar los tres puntos obliga al Real Madrid a salir con una mentalidad ganadora desde el pitido inicial. La derrota en Champions ha generado dudas que solo se disiparán con una victoria contundente. El equipo necesita demostrar que puede competir al más alto nivel en todas las competiciones, y el campeonato doméstico es el escenario perfecto para reivindicarse ante su afición.
Desde el punto de vista táctico, el regreso de Mendy permitiría al entrenador recuperar el equilibrio en el flanco izquierdo. La conexión con Vinícius Jr. ha sido uno de los puntos fuertes del equipo en las últimas temporadas, y su ausencia ha mermado la capacidad ofensiva por esa banda. Si finalmente el francés entra en la convocatoria, su presencia sería un revulsivo tanto defensiva como ofensivamente.
La semana de trabajo se centra en aspectos clave como la presión tras pérdida, la ocupación de espacios y la efectividad en las áreas. El cuerpo técnico ha analizado minuciosamente los errores cometidos en Lisboa, especialmente en la salida del balón y en la transición defensiva. Contra el Rayo, un equipo que presiona alto y con intensidad, estos aspectos serán fundamentales para evitar sorpresas desagradables.
La plantilla ha mostrado una actitud positiva durante los entrenamientos, consciente de que la temporada está lejos de acabar y que todavía quedan muchos objetivos por conquistar. La experiencia de los jugadores más veteranos está siendo clave para mantener la calma en un momento de tensión. Luka Modric, Toni Kroos y Karim Benzema han asumido un rol de liderazgo mayor, guiando a los más jóvenes en esta fase complicada.
La afición, por su parte, espera una reacción contundente. El Santiago Bernabéu debe convertirse de nuevo en una fortaleza inexpugnable, donde los rivales sientan la presión desde el primer minuto. El apoyo de la grada será crucial para que los jugadores encuentren la confianza necesaria para desarrollar su juego con naturalidad y efectividad.
En los próximos días, el entrenador dará a conocer la lista de convocados. La decisión sobre Mendy se tomará en las últimas horas, valorando el riesgo frente a la necesidad. Si no está al cien por cien, lo más probable es que se opte por la precaución y se le dé más tiempo para asegurar su total recuperación. La temporada es larga y hay que pensar en el medio y largo plazo.
Mientras tanto, el trabajo continúa con normalidad en Valdebebas. Los jugadores disponibles realizan sesiones de alta intensidad, combinando aspectos físicos, tácticos y técnicos. El objetivo es llegar al domingo en las mejores condiciones posibles, tanto físicas como mentales. La victoria es el único resultado que vale para mantener vivas las esperanzas en la Liga.
El Rayo Vallecano, por su parte, llega al Bernabéu sin nada que perder y todo por ganar. Su temporada está siendo excepcional, y un resultado positivo en la casa del campeón de Europa sería la guinda a un año de consolidación en la élite. Imanol Idiakez prepara el encuentro al milímetro, buscando explotar las debilidades de un rival tocado tras el varapalo europeo.
La clave del partido estará en la capacidad del Real Madrid para imponer su ritmo desde el inicio. No se pueden permitir concesiones, ni tampoco un planteamiento excesivamente conservador. El equipo debe salir a por el partido, con la ambición que caracteriza a la institución. Los jugadores que salgan al campo tendrán la responsabilidad de devolver la ilusión a una afición que exige compromiso y entrega.
En definitiva, la semana se presenta como un punto de inflexión en la temporada del Real Madrid. El regreso de Mendy a los entrenamientos colectivos es una noticia positiva que alegra al madridismo, aunque su presencia en el partido sigue en el aire. Lo que está claro es que el equipo necesita una victoria que devuelva la confianza y reactive la maquinina de cara a los desafíos que vienen por delante. El domingo será el primer examen de una serie de pruebas decisivas que marcarán el devenir de la temporada.