El Olympique Lyon consiguió una victoria agónica por 4-2 ante el PAOK Salonica en un encuentro que tuvo de todo: goles, cambios tácticos, un penalti fallado y una remontada épica en los minutos finales que dejó a los aficionados sin aliento. El duelo, correspondiente a la fase de grupos de la Europa League, mostró la resiliencia del conjunto francés, que supo sobreponerse a la adversidad y sellar tres puntos vitales para sus aspiraciones europeas.
Desde el inicio, el partido prometía emociones fuertes. Lyon salió con la intención de dominar el balón y generar ocasiones desde los costados, mientras que el PAOK buscaba sorprender con transiciones rápidas y aprovechar los espacios defensivos. La primera mitad transcurrió con alternativas para ambos equipos, aunque sin definición clara en las áreas. Los defensores griegos se mostraron sólidos, neutralizando los intentos de los delanteros franceses.
La segunda parte, sin embargo, desató toda la locura. El PAOK adelantó el marcador con un gol de Soualiho Meïté, quien conectó un cabezazo preciso desde el centro del área tras un centro magistral de Andrija Zivkovic. El balón se coló junto al palo izquierdo, superando al portero rival y poniendo el 2-2 en el electrónico. Este tanto parecía darle el control emocional al conjunto visitante.
El momento más polémico llegó cuando el árbitro, tras consultar el VAR, señaló un penalti a favor de Lyon por una falta de Giannis Michailidis sobre Rémi Himbert dentro del área. La decisión fue contestada por los jugadores del PAOK, pero la revisión tecnológica confirmó la infracción. Adam Karabec se presentó ante el punto de penalti, pero su remate con la izquierda impactó directamente en el larguero, desviándose hacia fuera. El estadio guardó un silencio sepulcral que rápidamente se convirtió en un suspiro de alivio para la defensa griega.
Pese al fallo desde los once metros, Lyon no bajó los brazos. El técnico realizó cambios ofensivos, introduciendo a Adil Hamdani y Alejandro Rodríguez para refrescar el ataque. La estrategia dio resultado. En el minuto 87, Karabec, lejos de desanimarse por su error, se redimió asistiendo a Hamdani, quien a su vez habilitó a Rodríguez para que marcara el tercer gol francés con un remate cruzado con la izquierda desde el lado derecho del área.
El PAOK intentó reaccionar con cambios tácticos, introduciendo a Mady Camara y Kiril Despodov para buscar la igualada, pero la defensa de Lyon se mostró más sólida. Las faltas se sucedieron en el centro del campo, interrumpiendo el ritmo del juego. Ainsley Maitland-Niles y Tanner Tessmann fueron amonestados por entradas duras, mientras que Giorgos Giakoumakis vio tarjeta amarilla por protestar.
El gol de la sentencia llegó en el tiempo añadido. Nuevamente Adam Karabec fue protagonista, recibiendo un pase de Adil Hamdani y definiendo con frialdad con la izquierda desde el centro del área, colocando el balón junto al palo izquierdo e imposibilitando la estirada del portero. El 4-2 definitivo desató la euforia en las gradas y certificó una victoria trabajada y merecida.
El rendimiento individual también merece mención. Alejandro Rodríguez demostró su olfato goleador al aprovechar una de las pocas ocasiones claras que tuvo. Por su parte, Soualiho Meïté fue el mejor del PAOK, con un gol y una presencia constante en la medular. El portero Rémy Descamps tuvo intervenciones decisivas, aunque también cometió errores en la salida del balón que casi costaron caros.
Con este resultado, Lyon se coloca en una posición privilegiada en su grupo de la Europa League, acumulando puntos importantes que le acercan a la siguiente fase. El equipo francés demostró carácter y capacidad de sufrimiento, cualidades indispensables en competiciones europeas. Por su parte, el PAOK deberá analizar sus errores defensivos, especialmente en los últimos minutos, donde mostraron desconcentración que les costó el empate.
El partido también dejó polémicas arbitrales que serán debate en los próximos días. La decisión del VAR en el penalti y algunas tarjetas amarillas mostradas generaron críticas en el banquillo griego. No obstante, el fair play predominó en la mayoría de las acciones, y el espectáculo deportivo fue el gran ganador de la noche.
La próxima jornada presenta un desafío igual de complicado para ambos equipos. Lyon visitará la cancha de un rival directo, mientras que el PAOK recibirá en su fortaleza de Tesalónica con la obligación de ganar. La competición está más viva que nunca, y cualquier tropiezo puede ser fatal para las aspiraciones de clasificación.
En definitiva, el encuentro entre Lyon y PAOK fue un auténtico espectáculo de fútbol europeo, con emoción, tensión y un desenlace inesperado. La remontada final del conjunto francés, liderada por un Adam Karabec que supo superar su error, será recordada como una de las noches más épicas de la temporada en el Grupoama Stadium. Los aficionados que acudieron al estadio presenciaron un partido para el recuerdo, donde la determinación y el coraje fueron más importantes que la técnica individual.