La Euroliga de baloncesto vive una de las situaciones más insólitas de las últimas temporadas. Cory Joseph, el experimentado base canadiense, ha conseguido finalmente tener un destino competitivo en el máximo torneo continental, pero el camino ha estado lleno de obstáculos burocráticos que han frustrado su fichaje inicial con el AS Monaco. Tras más de un mes de incertidumbre, el jugador ha recalado en el Olympiacos griego, donde podrá demostrar su amplia experiencia en la NBA.
El pasado 4 de diciembre, el conjunto monegasco anunció con gran ilusión la incorporación de Joseph, un jugador con 14 campañas en la mejor liga del mundo y casi 1.000 partidos oficiales en su haber. Sin embargo, lo que parecía un refuerzo de lujo para la plantilla del Monaco se convirtió en un auténtico quebradero de cabeza para la entidad, que no ha podido inscribir oficialmente al deportista en ninguna competición.
Las sanciones que bloquearon el fichaje
El origen del problema se remonta al mes de noviembre, cuando la Euroliga impuso severas sanciones al club francés por irregularidades económicas. Entre las medidas adoptadas, figuraba la prohibición de registrar nuevos jugadores, una restricción que afectaba directamente a la contratación de Cory Joseph. Aunque desde el Monaco se mostraron tranquilos en un primer momento, calificando la medida de "procedimental" y asegurando que no era una decisión definitiva, el tiempo ha demostrado lo contrario.
Las semanas pasaron sin que la situación se resolviera. La inscripción de Joseph no se produjo ni en la Euroliga ni en la liga francesa, lo que dejó al jugador en un limbo deportivo y legal. Sin poder competir, el base canadiense vio cómo su contrato con el Monaco se convertía en una mera formalidad sin trascendencia en las canchas. Esta circunstancia ha generado un precedente poco común en el baloncesto europeo de élite.
Olympiacos, el salvavidas competitivo
Ante el bloqueo sufrido por el Monaco, el Olympiacos no dudó en mover ficha en el mercado. El club heleno, con una de las aficiones más apasionadas del continente, vio una oportunidad de oro para reforzar su plantilla con un jugador de probado nivel. La operación se ha cerrado rápidamente, dando a Joseph la posibilidad de debutar finalmente en la Euroliga, aunque con los colores rojiblancos.
El comunicado oficial del Olympiacos ha sido claro y conciso: "Olympiacos FC anuncia la adquisición de Cory Joseph. El base canadiense de 34 años, que ha jugado 16 años en la NBA y ha disputado 953 partidos, vestirá la camiseta 'roja y blanca' durante el próximo año y medio". En el mismo texto, el club griego reconoce la situación previa del jugador: "En diciembre de 2025 firmó contrato con el Mónaco, sin embargo, debido a la sanción que le impusieron, no pudo apoyarlos ni en la Euroliga ni en el campeonato francés".
Una carrera consolidada en la NBA
La trayectoria de Cory Joseph en la NBA es más que envidiable. Con 14 temporadas en la liga estadounidense, el base ha defendido las camisetas de franquicias como San Antonio Spurs, Indiana Pacers, Sacramento Kings o Detroit Pistons. Su experiencia, liderazgo y capacidad para gestionar el juego lo convierten en un refuerzo de gran valor para cualquier equipo europeo.
A sus 34 años, Joseph aporta no solo calidad técnica, sino también una madurez competitiva que puede resultar decisiva en los momentos clave de la Euroliga. Su adaptación al baloncesto europeo será uno de los temas a seguir en las próximas jornadas, aunque su vasto conocimiento del juego debería facilitar la transición.
El aspecto reglamentario clave
Uno de los puntos más interesantes de esta operación es la viabilidad reglamentaria. Cory Joseph puede fichar por el Olympiacos a pesar de haber estado vinculado a otro club de la Euroliga porque, técnicamente, nunca llegó a estar inscrito oficialmente en la competición. Este detalle legal es fundamental y ha permitido que el base pueda cambiar de aires sin problemas.
Es importante destacar que la fecha límite para que un jugador que hubiera competido ya en la presente Euroliga pudiese cambiar de equipo finalizó el pasado 5 de enero. Como Joseph no ha disputado ni un solo minuto, esta restricción no le afecta, abriéndole las puertas del Olympiacos.
El silencio del Monaco
Curiosamente, el AS Monaco todavía no ha emitido un comunicado oficial sobre la marcha de Cory Joseph. Esta falta de reacción pública contrasta con el anuncio inicial del fichaje y ha generado cierta expectación en el mundo del baloncesto. La entidad monegasca se encuentra inmersa en un proceso de regularización de sus cuentas que podría prolongarse durante varias semanas más.
La situación del club francés es compleja. Las sanciones por irregularidades económicas no solo le impiden incorporar refuerzos, sino que también dañan su imagen institucional en una competición tan prestigiosa como la Euroliga. La salida de Joseph, aunque no ha sido oficializada por el Monaco, deja claro que el jugador no podía permanecer en una situación de inactividad indefinida.
Impacto en la Euroliga
El caso Cory Joseph ha puesto de manifiesto la rigidez del reglamento de la Euroliga en materia económica. La liga continental ha mostrado en los últimos años una firmeza creciente a la hora de sancionar a clubes que incumplen los parámetros financieros establecidos. Esta política, aunque puede resultar drástica en casos concretos, busca garantizar la sostenibilidad del modelo de competición.
Para el Olympiacos, la incorporación de Joseph supone un refuerzo de calidad inmediata. El equipo griego compite cada temporada por los puestos de privilegio y la experiencia del base canadiense puede ser un factor diferencial en la fase decisiva de la temporada. La adaptación del jugador al sistema de juego del entrenador será clave para sacar el máximo rendimiento a esta operación.
El futuro inmediato del jugador
Cory Joseph ya puede entrenar con sus nuevos compañeros y prepararse para su debut oficial con el Olympiacos. La ilusión del jugador es evidente, tras semanas de incertidumbre y sin poder competir. Su objetivo será ayudar al equipo en los objetivos de la temporada, tanto en la Euroliga como en la liga griega.
La afición del Olympiacos, conocida por su exigencia y pasión, recibirá con los brazos abiertos a un jugador de la talla de Joseph. Su experiencia en playoffs y partidos de alta presión en la NBA será un activo invaluable para un club acostumbrado a pelear por títulos. El reto del canadiense será demostrar que, a pesar de su edad, sigue teniendo mucho que ofrecer al baloncesto de élite.
En definitiva, el curioso caso de Cory Joseph ha encontrado una solución que beneficia a todas las partes. El jugador puede continuar su carrera, el Olympiacos refuerza su plantilla con un jugador contrastado, y la Euroliga mantiene su firmeza reglamentaria. Queda por ver si el AS Monaco logra resolver sus problemas administrativos y puede volver a competir en igualdad de condiciones con el resto de equipos de la competición.