Barça vence 5-3 al Porto y lidera la Champions de hockey patines

El conjunto azulgrana se impone en la pista del Porto con una gran actuación de Sergi Fernández y se coloca primero en el grupo invicto

El FC Barcelona de hockey patines encontró su mejor versión en el momento más decisivo de la temporada europea. Con una exhibición de carácter y efectividad, el conjunto azulgrana se impuso por 5-3 en la complicada pista del FC Porto, resultado que le permite colocarse al frente de su grupo en la Champions League con pleno de victorias y sin conocer la derrota.

El duelo, correspondiente a la fase de grupos de la máxima competición continental, adquiría una trascendencia especial para los intereses blaugranas. Tras una derrota inesperada en la OK Liga ante el Calafell, el equipo necesitaba reaccionar de inmediato para no perder la ventaja en la lucha por el liderato del grupo. Y así lo hizo, con un rendimiento que combinó solidez defensiva, acierto ofensivo y la inspiración de su guardameta Sergi Fernández.

Primera mitad de control azulgrana

Desde el inicio del encuentro, el Barça impuso su ritmo ante un rival que presentaba un bloque defensivo agresivo y plagado de caras conocidas para el mundo del hockey patines. La presencia del exblaugrana Helder Nunes, junto a los españoles Malián y Manrubia, confería al Porto una identidad bien definida y una motivación extra ante el campeón español.

Pese a la intensidad defensiva portuguesa, el conjunto de Ricard Ares –quien precisamente dirigió al Porto en etapas anteriores de su carrera– demostró una madurez táctica notable. Los azulgranas manejaron el balón con criterio, buscando espacios en una defensa bien estructurada y evitando precipitaciones innecesarias.

La recompensa al dominio territorial llegó a cuatro minutos del descanso. Marc Grau, uno de los referentes del equipo, ejecutó una jugada de antología. Con un toque sutil y preciso, picó el balón por encima del portero Malián, inaugurando el marcador y desatascando un partido que se presentaba complicado. El 0-1 reflejaba la superioridad cosechada por los visitantes, aunque la diferencia podría haber sido mayor de no ser por el fallo de Llorca en un uno contra uno claro ante el meta portugués antes del intermedio.

La efectividad decide en la segunda mitad

Tras la reanudación, el Porto intensificó su presión defensiva, recurriendo a una estrategia de robo en campo contrario que incomodó seriamente la salida de balón azulgrana. En múltiples fases del encuentro, el balón apenas duraba segundos en los patines de los jugadores del Barça, obligados a jugar con la máxima precisión para evitar pérdidas peligrosas.

Fue precisamente en este contexto de asedio donde surgió la figura de Sergi Fernández. El portero blaugrana protagonizó una actuación magistral, frustrando las ocasiones más claras del conjunto local y transmitiendo una seguridad que contagió al resto del equipo. Su intervención en el tiro directo por la décima falta del Barça resultó decisiva, manteniendo la ventaja en un momento crítico.

La efectividad ofensiva del Barça contrastó con el acierto local. Barroso, atento a los rechaces del portero Malián, amplió la ventaja con el 0-2, mientras que Llorca, redimiéndose de su error anterior, establecía el 0-3 que parecía sentenciar el encuentro. El Porto, que llegaba invicto al duelo, veía cómo su fortaleza se desmoronaba ante la contundencia visitante.

Sin embargo, el conjunto portugués no se rindió. Carlo Di Benedetto recortó distancias con el 1-3, un gol que insufló esperanzas de remontada en las gradas del pabellón local. La emoción duró poco, ya que Gonçalo Alves desaprovechó una nueva ocasión de tiro directo, fallando ante Sergi Fernández y permitiendo que el Barça mantuviera el control del partido.

A nueve minutos del final, Barroso volvió a aparecer para marcar el 1-4, su segundo gol en el encuentro y un golpe anímico demoledor para las aspiraciones portuguesas. El intercambio final de goles, con Helder Nunes anotando el 2-4 y Aragonès respondiendo con el 2-5, dejó el partido visto para sentencia. El definitivo 3-5 llegó a dos segundos de la bocina por medio de Ezequiel Mena, pero ya no afectó al desenlace.

Claves del triunfo azulgrana

El éxito del Barça en Oporto se cimentó sobre varios pilares fundamentales. En primer lugar, la solidez defensiva y la inspiración de Sergi Fernández bajo los palos, que neutralizó las mejores ocasiones del rival y mantuvo la ventaja en los momentos de mayor presión.

En segundo lugar, la efectividad ofensiva. Con cinco goles marcados, el equipo demostró una capacidad de definición que resultó letal. Barroso, con un doblete, se erigió como el máximo ejecutor del equipo, mientras que las contribuciones de Marc Grau, Llorca y Aragonès distribuyeron el peso ofensivo.

Tercero, la madurez táctica del equipo. Pese a la juventud de algunos de sus componentes, el conjunto mostró una capacidad de gestión del partido que sorprendió gratamente. Saber sufrir cuando el Porto presionaba, y saber atacar con criterio cuando llegaban las ocasiones, demuestra el crecimiento del grupo.

El liderato y el camino hacia la Final 8

Con este triunfo, el Barça alcanza los 13 puntos en la clasificación del grupo, uno más que el Porto, que se queda con 12. La diferencia puede parecer mínima, pero el hecho de que el conjunto azulgrana sea el único equipo invicto del grupo confiere una ventaja psicológica considerable de cara a la segunda vuelta de la fase de grupos.

La posición privilegiada que ocupa el equipo de Ricard Ares contrasta notablemente con la situación vivida en la pasada temporada, donde los blaugranas sufrieron para clasificarse. Este año, el dominio exhibido tanto en el plano nacional como internacional dibuja un escenario mucho más favorable.

El camino hacia la Final 8, que se disputará en un formato de final a ocho equipos, se presenta encarrilado. Quedan partidos por delante, y la competición en hockey patines es siempre impredecible, pero el Barça ha demostrado que cuenta con los recursos necesarios para aspirar a todo.

Perspectivas para la segunda vuelta

La victoria en Oporto no solo aporta tres puntos, sino que también genera un efecto anímico positivo de cara a los próximos compromisos. El equipo demostró capacidad de reacción tras la derrota liguera, mostrando una fortaleza mental que resulta esencial en las competiciones de élite.

El calendario de la Champions League continuará con nuevos desafíos, pero el Barça viajará a los próximos encuentros con la confianza de saberse líder y con la tranquilidad de haber superado una de las pruebas más exigentes del grupo. La efectividad demostrada en ataque, sumada a la solidez defensiva, configuran un equipo completo y preparado para competir por el título continental.

Conclusión

El 5-3 en la pista del Porto representa mucho más que una simple victoria. Es una declaración de intenciones, una demostración de que el Barça de hockey patines está en condiciones de pelear por la Champions League. La combinación de talento joven, experiencia contrastada y un trabajo táctico excepcional bajo la dirección de Ricard Ares dibuja un proyecto sólido y ambicioso.

Con el liderato en el bolsillo y el único invicto del grupo, el conjunto azulgrana encara la segunda vuelta de la fase de grupos desde una posición de privilegio. La victoria en territorio portugués no solo suma puntos, sino que también envía un mensaje claro al resto de rivales: el Barça está preparado para volver a lo más alto del hockey patines europeo.

Referencias