Brujas humilla a Marsella 3-0 en Champions con exhibición europea

El conjunto belga destroza las esperanzas del Olympique con un contundente triunfo que redefine su papel en la competición

El Club Brujas firmó una de las noches más memorables de su historia reciente en competiciones europeas al vapulear por 3-0 al Olympique de Marsella en un duelo vibrante de la Champions League. El conjunto belga, lejos de conformarse con un papel secundario, desplegó un fútbol de alto vuelo que dejó sin respuesta a los franceses, obligados a revisar sus aspiraciones en el torneo.

Desde el pitido inicial, el Brujas salió con una intensidad que sorprendió a los visitantes. La presión alta y el juego vertiginoso por las bandas desestabilizaron el orden táctico que el Marsella intentó imponer. Los belgas no solo dominaron el balón, sino que generaron peligro constante, creando una dinámica que el conjunto galo nunca logró revertir.

La primera advertencia llegó pronto. Un desborde por la derecha de Carlos Forbs desbordó a la defensa marsellesa, pero el remate final se perdió por poco. El mensaje estaba claro: el Brujas había venido a por todas. Por su parte, el Marsella, con Pierre-Emerick Aubameyang como referente ofensivo, intentó responder con contragolpes verticales, pero la falta de precisión en los metros finales frustró sus intentos.

El dominio territorial del Brujas se convirtió en premio a la media hora de juego. Una jugada ensayada en el centro del campo desbordó a los centrales franceses, y Aleksandar Stankovic apareció en el área para batir al portero rival con un disparo raso y cruzado que se coló junto al palo izquierdo. El golpe obligó al Marsella a adelantar líneas, pero eso solo abrió más espacios para el contragolpe belga.

Con el 1-0 en el marcador, el partido entró en una fase de idas y venidas. El Marsella, con Mason Greenwood y Amine Gouiri buscando espacios, generó sus mejores ocasiones. Un remate de Greenwood desde el interior del área obligó a una estirada espectacular de Simon Mignolet, quien demostró por qué sigue siendo un guardameta de referencia a sus 36 años. La intervención mantuvo intacta la ventaja y desmoralizó aún más a los atacantes franceses.

La segunda mitad arrancó con el Marsella volcado en ataque, pero la falta de puntería se convirtió en su peor enemiga. Aubameyang, figura indiscutible del ataque galo, tuvo tres ocasiones clarísimas que desaprovechó de forma inexplicable. Primero un cabezazo que rozó el larguero, luego un disparo desde el centro del área que se marchó por la derecha, y finalmente otro remate rechazado por la defensa belga. La maldición del delantero gabonés condenó a su equipo.

El Brujas, cómodo en su rol de esperar y salir al espacio, sentenció el duelo con dos golpes letales. El segundo tanto llegó tras una pérdida de balón en campo rival. Forbs recuperó y asistió a Stankovic, que con un control orientado y un disparo preciso batió de nuevo al portero para el 2-0. La jugada desnudó la fragilidad defensiva del Marsella en transiciones.

El tercer gol fue la guinda a una noche perfecta. Un contragolpe iniciado por Kyriani Sabbe terminó con Romeo Vermant definiendo con calidad desde la izquierda del área. El 3-0 dejó el partido visto para sentencia y provocó la desesperación en las filas francesas, que vieron cómo sus opciones en la competición se desvanecían.

Los cambios no alteraron el guion. Roberto De Zerbi, técnico del Marsella, movió el banquillo introduciendo a Matt O'Riley y Facundo Medina para dar más profundidad, pero la falta de ideas y la efectividad belga mantuvieron la diferencia. Por su parte, el Brujas gestionó el resultado con inteligencia, refrescando piezas clave como Stankovic y Sabbe para evitar riesgos.

La tarjeta amarilla a Gouiri por una entrada dura en el minuto 80 reflejó la frustración creciente del conjunto galo. Los últimos minutos fueron un trámite para los belgas, que incluso pudieron ampliar la ventaja con un remate de Christos Tzolis que se perdió por muy poco.

El pitido final confirmó una victoria histórica para el Brujas, que suma tres puntos vitales en su camino hacia los octavos de final. El rendimiento ofensivo, con Stankovic como gran protagonista, y la solidez defensiva liderada por Mignolet, dibujan un equipo competitivo capaz de plantar cara a los grandes.

Para el Marsella, la derrota es un jarro de agua fría. Las múltiples ocasiones falladas, especialmente por Aubameyang, y la vulnerabilidad en defensa son problemas urgentes que De Zerbi debe resolver. El camino en Champions se complica seriamente, y la presión aumenta de cara a los próximos compromisos.

El Brujas demostró que en Europa no hay rivales pequeños. La contundencia, el orden táctico y la eficacia en ataque son valores que, bien aplicados, pueden derribar a equipos con mayor presupuesto y tradición. Esta noche, el Jan Breydel Stadium fue testigo de una lección de fútbol moderno y efectivo.

Referencias