La cabeza de serie número dos del torneo, Iga Swiatek, demostró una vez más su fortaleza mental al superar un exigente compromiso de tres sets ante la rusa Anna Kalinskaya en la tercera ronda del Abierto de Australia. El encuentro, que duró una hora y 44 minutos, finalizó con un marcador de 6-1, 1-6, 6-1 a favor de la polaca, quien consolidó su paso a la segunda semana de este Grand Slam melbourneño.
El partido comenzó con un dominio absoluto de Swiatek, quien impuso su ritmo desde el primer game. La campeona de cuatro títulos de Grand Slam mostró su mejor versión en el set inicial, combinando una potente derecha con un juego de piernas excepcional que dejó sin respuesta a Kalinskaya. La polaca quebró el saque de su rival en múltiples ocasiones y cerró el primer parcial con contundencia, dejando claro por qué ocupa el segundo puesto del ranking mundial WTA.
Sin embargo, el desarrollo del encuentro tomó un giro inesperado en el segundo set. Kalinskaya, sembrada en el puesto 31 del torneo, decidió modificar su estrategia y comenzó a jugar con mayor agresividad, acortando los puntos y buscando líneas. Esta nueva táctica desestabilizó a Swiatek, quien cometió errores no forzados que le costaron caro. La rusa aprovechó cada oportunidad, quebrando el servicio de la polaca en momentos clave y llevándose el set por un contundente 6-1, igualando la contienda y forzando un tercer set decisivo.
La experiencia de Swiatek en instancas cruciales de torneos importantes fue fundamental para el desenlace final. En el set definitivo, la polaca recuperó su compostura y volvió a mostrar el nivel que la ha convertido en una de las tenistas más dominantes de la última década. Con un juego más calculador y menos impulsivo, Swiatek quebró el saque de Kalinskaya temprano en el set y mantuvo la ventaja hasta el final, sellando su victoria con un nuevo 6-1 que le dio el pase a los octavos de final.
Este triunfo marca la vigésimo primera ocasión en la que Swiatek alcanza la segunda semana de un torneo de Grand Slam en 28 participaciones en cuadros principales. Un registro impresionante que habla de su consistencia y capacidad para rendir en los torneos más importantes del circuito. Específicamente en el Abierto de Australia, esta es la sexta vez que la polaca logra llegar a esta instancia en tan solo ocho ediciones disputadas, demostrando su adaptación a las condiciones de juego australianas.
El próximo desafío para Swiatek será enfrentarse a la tenista local Maddison Inglis, quien se ha convertido en la última representante australiana con opciones de título en el torneo. Inglis, ubicada en el puesto 168 del ranking mundial, ha vivido una historia de superación en este certamen. La jugadora australiana tuvo que salvar dos puntos de partido en su debut en la fase previa contra la española Leyre Romero Gormaz, mostrando una capacidad de resistencia que la ha llevado a esta instancia inédita.
La presencia de Inglis en esta ronda se debe en parte a la fortuna, ya que accedió a los octavos de final por walkover tras la retirada de la japonesa Naomi Osaka, quien abandonó el torneo por una lesión abdominal izquierda que le impidió continuar con su participación. A pesar de este factor, el mérito de Inglis es indiscutible, ya que había superado con éxito las rondas previas y se encontraba en un gran momento de forma.
El enfrentamiento entre Swiatek e Inglis promete ser un duelo interesante. Por un lado, la polaca llega como clara favorita, con la experiencia de haber disputado múltiples instancias decisivas en torneos de gran nivel. Por otro, Inglis contará con el apoyo incondicional del público local, que siempre representa un factor motivacional adicional para los tenistas australianos en su Grand Slam de casa.
El historial entre ambas jugadoras es prácticamente inexistente en el circuito profesional, lo que añade un elemento de incertidumbre al encuentro. Swiatek deberá mantener su concentración y no subestimar a una rival que ha demostrado tener hambre de triunfo y la capacidad de superar situaciones adversas. La polaca sabe que cada partido en esta instancia del torneo representa un obstáculo mayor, y que la clave para seguir avanzando radica en mantener su nivel físico y mental al máximo.
La victoria ante Kalinskaya también permite a Swiatek sumar valiosos puntos para su posición en el ranking mundial, donde busca consolidarse en la cima del tenis femenino. Cada victoria en un Grand Slam no solo representa avanzar en el torneo, sino también fortalecer su legado en la historia del deporte blanco. La polaca, a sus 22 años, ya es considerada una de las grandes promesas convertidas en realidad de su generación.
El Abierto de Australia ha sido escenario de grandes batallas para Swiatek, quien busca conquistar este título por primera vez en su carrera. Aunque ya ha demostrado su dominio en Roland Garros y el US Open, el trofeo australiano se ha resistido, convirtiéndose en uno de sus principales objetivos para esta temporada. La derrota en la final del año pasado ante Aryna Sabalenka la motivó a prepararse específicamente para estas dos semanas de competencia en Melbourne Park.
El rendimiento de Swiatek en los primeros tres sets del torneo ha mostrado altibajos, lo cual es normal en la primera semana de un Grand Slam. La adaptación a las condiciones climáticas, la presión de ser una de las favoritas y la necesidad de encontrar el ritmo perfecto son factores que influyen en el desempeño de cualquier tenista. Sin embargo, su capacidad para resolver situaciones complicadas, como la vivida ante Kalinskaya, demuestra su madurez competitiva.
Para Kalinskaya, la derrota representa un punto de aprendizaje. La rusa mostró en el segundo set que tiene el nivel para competir con las mejores del circuito, pero la inconsistencia le costó caro. A sus 25 años, aún tiene tiempo para seguir desarrollando su juego y convertirse en una rival más temible en futuras ediciones. Su actuación en Melbourne deja buenas sensaciones para lo que resta de temporada.
El torneo continúa con su desarrollo y Swiatek se perfila como una de las principales candidatas al título. Su próximo duelo ante Inglis será crucial para mantener el ritmo y la confianza necesarios para afrontar los desafíos que vienen en cuartos de final, donde podría enfrentarse a otras favoritas del certamen. La polaca sabe que cada partido es una final y que la concentración debe ser total.
La jornada en Melbourne Park también dejó otros resultados importantes, pero la atención se centra en el desempeño de las principales cabezas de serie. La competencia en el cuadro femenino se ha intensificado, con varias sorpresas en las rondas iniciales que han alterado los pronósticos iniciales. Sin embargo, la presencia de Swiatek en la segunda semana garantiza calidad y espectáculo para los aficionados al tenis.
La preparación física de la polaca ha sido un aspecto clave en su rendimiento. Tras una pretemporada enfocada en mejorar su resistencia y potencia en el saque, Swiatek ha mostrado una evolución en su juego que la hace más completa. Su equipo técnico, liderado por su entrenador, ha trabajado específicamente en aspectos tácticos para enfrentar a rivales que juegan con diferentes estilos, como lo hizo Kalinskaya.
El factor mental también ha sido determinante. La capacidad de Swiatek para sobreponerse al revés del segundo set y reencontrar su mejor tenis en el definitivo habla de una fortaleza psicológica envidiable. Esta cualidad, sumada a su talento natural, la convierte en una rival temible en cualquier superficie y condición.
A medida que avanza el torneo, las exigencias aumentarán. Los partidos se vuelven más intensos, los rivales más complicados y la presión se acumula. Swiatek ha demostrado estar preparada para este desafío, pero deberá mantener su nivel y evitar los altibajos que mostró ante Kalinskaya si quiere alzar el trofeo en la final del próximo fin de semana.
El apoyo de su equipo y su familia en las gradas ha sido un elemento constante que le da seguridad. La polaca siempre menciona la importancia de tener un entorno estable que le permita concentrarse exclusivamente en su rendimiento deportivo. Este factor humano, aunque intangible, juega un papel crucial en el éxito de los atletas de elite.
El Abierto de Australia 2024 continúa escribiendo su historia y Swiatek quiere ser protagonista. Su victoria ante Kalinskaya es un paso más en su camino hacia la gloria en Melbourne, un objetivo que la motiva desde que comenzó la temporada. La polaca está lista para lo que venga, con la confianza de quien sabe que tiene el nivel para conquistar cualquier torneo que dispute.