España bajo el impacto de la borrasca Harry: nevadas intensas y lluvias persistentes

La Aemet activa avisos especiales para el este peninsular y Baleares hasta el 20 de enero

El territorio nacional enfrenta una situación meteorológica compleja durante estos primeros días del año, con la llegada de un temporal invernal que ha generado condiciones adversas en múltiples regiones. Tras un fin de semana marcado por precipitaciones, ráfagas de viento y un notable descenso térmico, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activos diversos avisos que alertan sobre la evolución de la borrasca Harry, un sistema que promete intensificar sus efectos en las próximas horas.

La configuración atmosférica actual se caracteriza por la presencia de una depresión aislada en niveles altos (DANA) que, al desplazarse sobre la Península Ibérica, ha facilitado el desarrollo de esta borrasca en el área mediterránea. La interacción entre este sistema y el anticiclón situado sobre el continente europeo está generando un flujo de viento del este extremadamente húmedo, que afecta de manera directa a la mitad norte del Mediterráneo peninsular y al archipiélago balear. Esta dinámica sinóptica da lugar a un temporal marítimo de considerables dimensiones, con consecuencias muy diversas según las zonas.

Según las previsiones emitidas por la Aemet, los fenómenos más destacados incluyen rachas de viento muy intensas, precipitaciones que podrán ser localmente fuertes o muy fuertes, además de extremadamente persistentes en el tiempo, y nevadas abundantes en zonas de montaña. Ante esta situación, el organismo meteorológico ha lanzado un aviso especial por temporal mediterráneo con vigencia hasta el próximo martes 20 de enero, centrando su atención especialmente en el este y noreste peninsulares, así como en las islas Baleares.

El comunicado oficial destaca la posibilidad de que se registren olas de entre 4 y 6 metros de altura en las costas afectadas, una circunstancia que puede comprometer la seguridad de las actividades marítimas y litorales. Paralelamente, se prevén nevadas copiosas a partir de los 1000-1200 metros de altitud, acumulaciones que podrían afectar de manera significativa a la movilidad en zonas de montaña y a la infraestructura viaria en cotas medias-altas.

Los riesgos asociados a este temporal no se limitan únicamente a los fenómenos meteorológicos propiamente dichos. La Aemet advierte sobre la posibilidad de que se produzcan daños en paseos marítimos y zonas costeras debido al fuerte oleaje. Asimismo, las ráfagas de viento podrían provocar caídas de ramas o árboles enteros, especialmente en aquellas especies que presenten algún tipo de debilidad estructural. No se descarta tampoco que elementos arquitectónicos vulnerables o en estado deficiente puedan resultar afectados por la acción del viento.

Desde el punto de vista espacial, las mayores acumulaciones de precipitación se concentrarán principalmente en el noreste de España durante la jornada de este lunes. Las áreas de Cataluña y Baleares, con especial mención a la provincia de Gerona, experimentarán lluvias intensas y persistentes que podrían superar umbrales significativos. En cuanto a la nieve, las mayores acumulaciones se esperan en los Pirineos orientales, extendiéndose hacia últimas horas del día hacia la Ibérica oriental, donde el manto blanco podría llegar a cotas relativamente bajas para la época.

El componente eólico representa otro de los aspectos más críticos de este episodio. Se prevén rachas muy fuertes de viento que afectarán principalmente al litoral catalán y a las islas Baleares, con direcciones predominantemente del este y noreste. De manera simultánea, Canarias también experimentará vientos intensos, aunque con dirección del noreste, lo que generará un escenario de mal estado de la mar en aguas próximas a ambos archipiélagos.

En relación a las temperaturas, los valores térmicos se mantendrán relativamente estables en comparación con las registadas el domingo en la mayor parte del territorio nacional. No obstante, en las zonas del norte peninsular se producirá un descenso de las máximas, contribuyendo a un ambiente más frío que favorecerá la cota de nieve en cotas más bajas de lo habitual.

Los días más críticos del episodio serán precisamente el lunes 19 y el martes 20 de enero. Durante esta ventana temporal, es probable que el viento húmedo del este y noreste se intensifique en el entorno del mar Balear, afectando de manera directa y continuada a la fachada mediterránea peninsular y al archipiélago balear. Este escenario provocará un significativo empeoramiento del estado de la mar, con olas que podrían superar los 5 metros de altura en zonas próximas a la costa, y rachas de viento muy fuertes que afectarán a las zonas litorales, comprometiendo la seguridad de actividades portuarias, pesqueras y de ocio en el mar.

La Aemet ha actualizado su aviso especial mediante sus canales oficiales, incluyendo redes sociales y su portal web, donde los ciudadanos pueden consultar los avisos en vigor de manera actualizada y detallada. La institución recomienda extremar las precauciones, evitar desplazamientos innecesarios por zonas de montaña o carreteras secundarias en cotas elevadas, y mantenerse informado a través de los canales oficiales sobre la evolución del temporal.

Desde el punto de vista de la planificación y la gestión de emergencias, este tipo de situaciones sinópticas requiere una coordinación efectiva entre las administraciones autonómicas y locales, especialmente en aquellas zonas donde se prevén mayores impactos. Los servicios de carreteras, protección civil y emergencias deben estar preparados para actuar ante posibles cortes viarios por nieve, inundaciones localizadas en zonas urbanas con problemas de drenaje, o incidencias derivadas del viento en espacios públicos.

La población residente en las zonas afectadas debe tomar medidas preventivas individuales, como asegurar objetos en terrazas y balcones que puedan ser arrastrados por el viento, evitar aparcar vehículos bajo árboles de gran porte o en zonas próximas a edificios con fachadas deterioradas, y limitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor intensidad del temporal. Los navegantes y profesionales del sector marítimo deben consultar las boletas meteorológicas específicas y seguir las recomendaciones de las autoridades portuarias.

La persistencia de este temporal durante varios días consecutivos aumenta el riesgo de acumulaciones hídricas significativas en cuencas fluviales de montaña, lo que podría traducirse en un aumento de caudales en ríos y arroyos durante las próximas jornadas. Aunque no se esperan situaciones de crecida extraordinaria, la saturación del terreno tras días de precipitaciones continuas puede generar problemas de escorrentía y movimientos de masa en zonas vulnerables.

En el ámbito de la climatología, este episodio representa un ejemplo claro de la influencia que ejercen las configuraciones sinópticas de gran escala sobre el tiempo regional. La interacción entre la DANA, el anticiclón europeo y la formación de la borrasca Harry en el Mediterráneo crea un escenario propicio para la generación de fenómenos extremos localizados, con una duración temporal que supera lo habitual en este tipo de eventos invernales.

La evolución futura del temporal dependerá de la trayectoria que siga la DANA y de la intensidad relativa entre el sistema de bajas presiones y el anticiclón. Los modelos meteorológicos sugieren que, tras el martes 20 de enero, la situación comenzará a mejorar progresivamente, aunque no se descartan precipitaciones débiles y persistentes en el tercio oriental peninsular durante los días siguientes.

Mientras tanto, la Aemet mantendrá su labor de vigilancia y alerta, proporcionando actualizaciones periódicas que permitan a la población y a los gestores de emergencias adoptar las medidas más adecuadas en cada momento. La importancia de contar con información meteorológica fiable y actualizada se hace patente en situaciones como esta, donde la seguridad de personas y bienes puede verse comprometida por la acción conjunta de múltiples agentes meteorológicos.

En conclusión, la borrasca Harry configura un escenario meteorológico de riesgo moderado a alto para amplias zonas del territorio nacional, especialmente para el este y noreste peninsulares y las islas Baleares. La combinación de viento fuerte, oleaje significativo, lluvias persistentes y nevadas abundantes exige una respuesta coordinada y preventiva por parte de las administraciones y una actitud responsable y cautelosa por parte de la ciudadanía. La próxima jornada del martes 20 de enero marcará el punto álgido de este episodio, a partir del cual se espera una gradual mejora de las condiciones atmosféricas en el conjunto del país.

Referencias